Sueño hecho realidad
El Panamá América
Muchas son las personas que piden ayuda al gobierno nacional para que les construya una vivienda, pero hay otras más osadas, las que conoceremos en esta historia, que se atrevieron a rebasar obstáculos y lograron edificar un sueño de cuatro pisos.
Su sueño tiene nombre: edificio Los Rosales, y está ubicado en calle 12, corregimiento de Río Abajo.
A primera vista llaman la atención sus amplios balcones, los que ya no se ven en los proyectos habitaciones privados o públicos.
Fue el señor Enrique Serrano, quien tuvo la idea de formar una cooperativa, integrada por parientes y amigos, que buscaría el mecanismo para que se construyera un edificio sencillo donde vivirían.
Su esposa, Ana Reyes de Serrano dijo que unas 10 familias que anteriormente vivían en calle 19, Río Abajo, iniciaron el proyecto.
Fue mi esposo el que tuvo la idea de que compráramos un terreno donde se construiría nuestro propio edificio, dijo.
Luego el IPACOOP los contacta con la Fundación para el Desarrollo de la Vivienda Cooperativista (FUNDAVICO), que aceptó financiar el proyecto.
"Nos dijeron que el plan era factible, ya que apoyaban a grupos organizados, y nos aconsejaron que la cooperativa debía tener 20 miembros", expresó.
Lo más difícil fue conseguir el dinero para pagar el terreno y dar el 10 por ciento del costo de la construcción, debido a que no somos personas pudientes, sino profesionales que viven de su trabajo, indicó.
Durante tres años llevamos a cabo rifas, tómbolas, bingos, todas actividades para recoger dinero, manifestó Serrano.
Así recaudaron los casi 8 mil balboas que les solicitaban para empezar el edificio.
La entrevista transcurría en su departamento, el que comparado con otros proyectos es amplio y fresco.
"Surgieron situaciones particulares que se dan cuando se trabaja en grupo. Una de ellas fue que varios no podían aportar la suma que se pedía", expresó.
Por un tiempo se paró el proyecto, y de 27 socios solamente quedaron 10.
Lo bueno fue que el fondo que se le dio a FUNDAVICO nunca se tocó, dijo la enfermera.
Pasado algún tiempo retomamos el proyecto y luego de esperar seis años al fin vimos construido nuestro sueño, expresó.
SIGUEN LOS PROBLEMAS
Enrique Serrano explicó que todos los apartamentos tienen las mismas dimensiones y que no tienen muchos acabados porque estos incrementan los costos.
En total hay 15 apartamentos ocupados actualmente y 10 desocupados.
Mensualmente pagan 200 balboas, costo que incluye los cuatro locales comerciales que tiene el edificio en la planta baja, y que son de propiedad de los residentes.
Hace un año que vivimos en el edificio y nos encargamos de administrarlo, dijo.
Las ganancias que generen los locales será de los dueños del edificio, pero hay un problema que impide que sean alquilados.
Serrano, topógrafo de profesión, dijo que la pésima situación de la calle que pasa frente al edificio impide que los locales y los apartamentos sean ocupados.
Nadie quiere entrar por esa calle de tierra y llena de huecos, manifestó.
Le hemos pedido al Ministerio de Obras Públicas (MOP) que construya un tramo de 50 metros, pero nos dijeron que esa vía no está siquiera en los planes de la entidad.
Por el momento rellenamos los baches con caliche, pero por la lluvia esto no sirve de mucho, añadió.
Ni siquiera los taxis quieren entrar a la calle para dejar a los pasajeros, expresó Serrano.
Si desarrollamos el proyecto en Río Abajo es porque es una zona céntrica y porque sabemos que en un futuro el área mejorará.
GOBIERNO DEBE AYUDAR
El gobierno debe ayudar a las cooperativas de vivienda, no es justo que con nuestro propio esfuerzo hayamos logrado construir un proyecto de vivienda, y ahora tengamos otras dificultades que deben ser subsanadas por las entidades gubernamentales y no lo hagan, dijo Serrano.
Otro asunto que perjudica a los residentes de Los Rosales es el cobro del servicio de agua.
Serrano señaló que pagan 6.60 por la tarifa del agua y 7.20 por la tasa de aseo, lo que hace un total de 13.80 balboas.
A parte de esto nos cobran lo que marca el medidor comunal y por los apartamentos vacíos, lo que nos parece injusto, expresó.
Dijo que pagan al mes 108 balboas por el área común y 120 balboas por la tasa de aseo, e individualmente también pagan.
Cuando acudimos al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) para que nos explicara el por qué de este cobro, nadie supo decir nada, añadió.
¿Cómo es posible que nos cobren por el agua de los apartamentos que nadie habita?, interrogó.
Queremos pagar lo justo, lo que nos corresponde, añadió.
Cómo si fuera poco los habitantes de Los Rosales tienen otro problema y es la contaminación ambiental.
A pocos pasos está ubicada una empresa exportadora de pescado y mariscos, la que según los residentes no manipula debidamente sus productos, causando malos olores.
La señora Serrano dijo al respecto que, los líquidos que producen los mariscos son vertidos en el piso y cuando el sol calienta el olor es insoportable.
Les hemos enviado dos cartas para que solucionen el problema, pero la situación sigue, expresó.
De seguir así tendremos que ir al Ministerio de Salud, y esperamos que esa entidad si nos ayuden, manifestó.
En Los Rosales viven personas que con mucho esfuerzo lograron una vivienda digna, pero tanto trabajo se ve afectado por la incompetencia de otros.
Ojalá las autoridades correspondientes ayuden a estos profesionales que buscaron la manera de no ser una carga para el gobierno, como otros acostumbran.