Sueños de opio
Los señores transportistas no se han limitado a cometer la torpeza de amenazar al gobierno nacional con un paro que está condenado a ser un total fracaso, sino que han acentuado su audacia.
Ahora a más de continuar su cacareada amenaza con la cual una ínfima cantidad de unidades del transporte público será la que permanecerá inactiva, han solicitado que se destituya como directora de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre a la arquitecta Sandra Escorcia.
La miopía de los señores propietarios de la flota de unidades del los autobuses del transporte público no les permite ver con toda claridad que la nueva directora de la ATTT, en el corto tiempo que lleva al frente de esa institución, ha hecho un trabajo eficiente. Ella comulga con una nutrida mayoría de panameños que le prodigan afecto por su firme postura frente a los diarios desmanes y homicidios que protagonizan sus alcahueteados e inmisericordes conductores.
Escorcia ha hecho al frente de la ATTT, en poco tiempo, lo que no hizo jamás ninguno de sus antecesores que fueron sumisos o se dejaron intimidar o, de alguna manera, cortejar por los funestos propietarios contra los cuales jamás se hicieron sentir.
Esta ideas se esbozan mientras en los diarios nacionales aparece la información que da cuenta de la muerte de dos personas quienes, dentro de un vehículo sedán, fueron embestidos por un diablo rojo que terminó casi pulverizando el pequeño vehículo donde iban las víctimas. Más palabras huelgan.