Sugerencias y sorpresas
Son varias las ocasiones en las que he escrito sobre los políticos y los partidos; lo que deben hacer y el cuidado con que deben actuar para retomar la credibilidad de la gente, sobre todo los que no están inscritos pero que votarán en el 2009. Si tomamos en cuenta que, según el argot popular, decir político es similar a mentiroso, me parece que es hora de que los políticos eliminemos ese concepto y aparezcamos ante la opinión pública como seres honestos y que somos capaces de decir la verdad.
Si hablamos a través de los medios de comunicación y somos capaces de decir la verdad de los acontecimientos, el pueblo tendrá confianza en el gobierno que cada cual pueda hacer cuando llegue al poder.
Cuando era joven y participaba con mis tíos en política, Sergio González Ruiz era candidato a diputado por Los Santos. Hicimos una visita a Perales en Las Tablas y mi tío le habló a los presentes sobre la misma y solicitó su voto. Alguien le preguntó si él haría el puente sobre el río Perales, de ganar. Les respondió que no podía asegurarlo porque dependía de Obras Públicas; que haría lo posible.
Me impresionó la honestidad con que les habló. Y él ganó la diputación. No podía mentir y esto le ganó adeptos.
Hace unos días escuché al Sr. Presidente decir que más de 300 escuelas estaban listas para ser utilizadas, y ahora nos dicen que no es cierto. Los responsables de esto son sus asesores que le dicen lo que debe declarar y lo hacen quedar mal. También le escuché decir que 800 muchachos estudian medicina en Cuba; que ya regresaron graduados 100 e irán 100 más. ¿No sabe es Sr. Presidente cuál es la preparación de esos muchachos, tan deficiente que no pasarán ningún examen? ¿No sabe que existe un exceso de médicos en el país, algunos que tienen que esperar dos años para ser nombrados como internos y ejercer su profesión? ¿Qué haremos con 1000 médicos más? Creo que alguien se ha vuelto loco. El Ministro debiera aconsejar al Presidente para que detenga ese programa; sin embargo, nadie hace nada. ¡Oh sorpresa!
Sucede que estamos ante una dictadura civil en la que el gobierno hace lo que le da la gana sin consultar, y todo es así.
Pero los partidos de oposición están en la lucha contra ellos mismos y guardan silencio ante una situación tan peligrosa como ésta. Pareciera que esos partidos están de espaldas a la opinión de un pueblo que clama acción, honestidad y decisiones ante lo que sucede en el país.
No queremos darnos cuenta de los errores que comete el gobierno y la responsabilidad que nos cabe como oposición. Si los partidos no decimos nada ante tanta iniquidad, el pueblo también nos dará la espalda en las elecciones y tendremos una sorpresa como la que tuvieron en Venezuela los políticos desgastados.
Me preocupa la actitud de complacencia; la actitud de indiferencia o ignorancia de muchos problemas que se presentan y que nadie los afronta como debemos hacerlo, ¿Hasta cuándo eludimos la modernización y la reingeniería de los partidos, al igual que de los políticos que debemos cambiar nuestra mentalidad para estar al día con el pensamiento de un pueblo que clama por justicia social, equidad y capacidad de nuestros gobernantes para llevar la responsabilidad que se le dio como gobierno en las urnas? Vivimos en el siglo XXI; la juventud se rebelará ante un presente incierto.
El pasado ya pasó; el futuro no lo conocemos, pero podemos intuirlo. Sólo nos queda el presente para elaborar el porvenir que traiga planes ambiciosos, prosperidad y posibilidad de vivir con dignidad todos los panameños, sin corrupción, con gobiernos que cogobiernen con el pueblo en una democracia participativa.
Abramos los ojos y pensemos cómo actuar ante la disyuntiva de continuar y fortalecer la democracia o marchar camino a una dictadura bien definida con la complacencia de los actuales gobernantes que tiran hacia la izquierda, en vez de sostener un equilibrio que permita una vida feliz a los panameños sin terquedad ni ceguera de parte de quienes manejan la cosa pública.
marisin@movistar.com.pa
raulleisr.hotmail.com
Si hablamos a través de los medios de comunicación y somos capaces de decir la verdad de los acontecimientos, el pueblo tendrá confianza en el gobierno que cada cual pueda hacer cuando llegue al poder.
Cuando era joven y participaba con mis tíos en política, Sergio González Ruiz era candidato a diputado por Los Santos. Hicimos una visita a Perales en Las Tablas y mi tío le habló a los presentes sobre la misma y solicitó su voto. Alguien le preguntó si él haría el puente sobre el río Perales, de ganar. Les respondió que no podía asegurarlo porque dependía de Obras Públicas; que haría lo posible.
Me impresionó la honestidad con que les habló. Y él ganó la diputación. No podía mentir y esto le ganó adeptos.
Hace unos días escuché al Sr. Presidente decir que más de 300 escuelas estaban listas para ser utilizadas, y ahora nos dicen que no es cierto. Los responsables de esto son sus asesores que le dicen lo que debe declarar y lo hacen quedar mal. También le escuché decir que 800 muchachos estudian medicina en Cuba; que ya regresaron graduados 100 e irán 100 más. ¿No sabe es Sr. Presidente cuál es la preparación de esos muchachos, tan deficiente que no pasarán ningún examen? ¿No sabe que existe un exceso de médicos en el país, algunos que tienen que esperar dos años para ser nombrados como internos y ejercer su profesión? ¿Qué haremos con 1000 médicos más? Creo que alguien se ha vuelto loco. El Ministro debiera aconsejar al Presidente para que detenga ese programa; sin embargo, nadie hace nada. ¡Oh sorpresa!
Sucede que estamos ante una dictadura civil en la que el gobierno hace lo que le da la gana sin consultar, y todo es así.
Pero los partidos de oposición están en la lucha contra ellos mismos y guardan silencio ante una situación tan peligrosa como ésta. Pareciera que esos partidos están de espaldas a la opinión de un pueblo que clama acción, honestidad y decisiones ante lo que sucede en el país.
No queremos darnos cuenta de los errores que comete el gobierno y la responsabilidad que nos cabe como oposición. Si los partidos no decimos nada ante tanta iniquidad, el pueblo también nos dará la espalda en las elecciones y tendremos una sorpresa como la que tuvieron en Venezuela los políticos desgastados.
Me preocupa la actitud de complacencia; la actitud de indiferencia o ignorancia de muchos problemas que se presentan y que nadie los afronta como debemos hacerlo, ¿Hasta cuándo eludimos la modernización y la reingeniería de los partidos, al igual que de los políticos que debemos cambiar nuestra mentalidad para estar al día con el pensamiento de un pueblo que clama por justicia social, equidad y capacidad de nuestros gobernantes para llevar la responsabilidad que se le dio como gobierno en las urnas? Vivimos en el siglo XXI; la juventud se rebelará ante un presente incierto.
El pasado ya pasó; el futuro no lo conocemos, pero podemos intuirlo. Sólo nos queda el presente para elaborar el porvenir que traiga planes ambiciosos, prosperidad y posibilidad de vivir con dignidad todos los panameños, sin corrupción, con gobiernos que cogobiernen con el pueblo en una democracia participativa.
Abramos los ojos y pensemos cómo actuar ante la disyuntiva de continuar y fortalecer la democracia o marchar camino a una dictadura bien definida con la complacencia de los actuales gobernantes que tiran hacia la izquierda, en vez de sostener un equilibrio que permita una vida feliz a los panameños sin terquedad ni ceguera de parte de quienes manejan la cosa pública.
marisin@movistar.com.pa
raulleisr.hotmail.com