Tacita de oro
Se ha iniciado el 2009 con una perspectiva para el desarrollo de la ciudad de Colón. Implica la transformación de la Isla Manzanillo, en un centro logístico, donde se conjuga la primera Zona Franca del hemisferio; un amplio sistema de puertos; el tren Interoceánico; un centro de apoyo al transporte, y ahora es el principal "puerto destino" para cruceros de Centroamérica. Todo es posible con la determinación, entusiasmo y visión de los colonenses.
Muy a pesar de los vaivenes de la economía mundial, Colón sigue creciendo y demostrándonos la capacidad de la sociedad colonense. El Puerto Destino es una realidad, pero que requiere de trabajo, planificación, sacrificio y esfuerzo, para garantizar una oferta confiable y una seguridad ciudadana. Los grandes centros logísticos del mundo no se hacen de un día a otro; han pasado más de sesenta años de la creación la Zona Franca. Le corresponde, entonces, a una nueva generación explotar en forma fiable el Puerto Destino.
El problema de la seguridad ciudadana constituye para muchos, la principal dificultad para mantener el Puerto Destino. En la sociedad colonense, poco a poco, comienza a originarse un cambio de actitud; abordan que la seguridad ciudadana no es una responsabilidad exclusiva del gobierno, es una acción y un sentido de los propios ciudadanos. Ahora que han comenzado los primer embarcos y desembarcos, a pesar de la propaganda negativa de los medios en cuanto a la seguridad, lo que he encontrado en los principales actores económicos, es una sensación de alivio, admiración porque todos comprenden que el turista es un signo de distribución de ingresos y de oportunidades.
Se ha cuestionado la limitada oferta de la provincia de Colón, pero hasta hoy, lo que comienza a surgir son las oportunidades. Cuando hablo con los colonenses, hablan de la necesidad de promover la oferta, entre otras cosas, mejorar la infraestructura para Costa Abajo y Arriba, los sitios históricos (Portobelo y San Lorenzo); establecer rutas turísticas de calidad en la reserva del río Chagres; las exclusas de Gatún; el lago Gatún, etc. Es decir, la nueva dinámica está creando su propia oferta.
Hay un nuevo fenómeno en la oferta turística de Colón, sus nuevos hoteles, mejoran significativa la calidad con relación a lo tradicional de la Ciudad Panamá. Lo que ahora piden los colonenses es terminar los 14 kilómetros de autopista. Promocionar y garantizar un uso racional de los recursos naturales, especialmente, en todo el territorio alrededor de la autopista. Hay una nueva visión al respecto.
Un cambio de actitud y una visión positiva de la economía mundial se constituye en el principal instrumento del desarrollo de Colón. Ese cambio se debe, sin lugar a dudas, a que la sociedad ha madurado y comprende que el progreso depende de ellos mismos.