También votaré a conciencia por Mireya Moscoso
Practicar el arte de la política es una de las más difíciles actividades a realizar por el género humano. Penetrar en el corazón y en la conciencia de varias generaciones y en diferentes capas sociales no es fácil. Quien logra incursionar en la política como lo ha hecho Mireya Moscoso, con una amplia trayectoria de éxitos, en el campo político, empresarial etc., puede sin lugar a dudas atender los problemas nacionales si tomamos en cuenta que de la mano del pueblo los ha estudiado de casa en casa y de pueblo en pueblo a lo largo de diez años, conocimientos que solo se adquieren en el terreno de los hechos y no en las aulas escolares. Pero digámoslo bien, Mireya Moscoso sí tiene títulos y capacidad organizativa con un don de mando que aventaja a filósofos, abogados, arquitectos e ingenieros, porque también la capacidad de mando es una condición del género humano que no se encuentra en textos ni universidades. Ha habido políticos que con flamantes títulos se han declarado enfermos para huir despavoridos y no hacer el ridículo.
Mireya Moscoso ha vencido en buena lid a quienes han competido con ella dentro de su partido, el Partido Arnulfista. Ha vencido en tres ocasiones a sus contendores porque ha sido una servidora perseverante de su causa día tras día, mes tras mes, año tras año, sin desmayo.
Mireya Moscoso no es por tanto en el campo político una mujer improvisada, es una verdadera líder política, en la mayor extensión del vocablo, es una jefa política, y al afirmarlo, lo ilustramos con palabras del insigne estadista Dr. Eusebio A.Morales que la dibuja como tal en cuerpo y alma: "No son, en efecto, Jefes de partidos las personas a quienes se les envía notas de nombramientos: Jefes son aquellos hombres (o mujeres) cuya voz se espera y acata por movimiento espontáneo de las masas: aquellos hacia quienes en la hora solemne se dirigen todas las miradas y todos los corazones; aquellos en quienes los partidos ven la encarnación de una idea o en quienes comprenden el vigor de la voluntad, la energía de la acción y la capacidad para el sacrificio. No es jefe de partido quien más habla o quien más solicita la popularidad, sino quien habla a tiempo y es aclamado o aplaudido sin pedir la aclamación o el aplauso".
Arnulfo Arias durante su vida política fundó tres partidos que desaparecieron sin dejar el menor vestigio en el momento en que él dejó el escenario político en razón de que era él su única figura inspiradora. Mireya Moscoso inscribió en cambio el Partido Arnulfista en 1991 sin la presencia física de Arnulfo Arias y por haberlo hecho en función de gobierno y bajo la inspiración del líder ausente, se le auguró una vigencia efímera, tan pronto dejara de ser gobierno. Mireya Moscoso ha desvirtuado tal afirmación porque ha sabido conducir a su partido por los caminos de la vigencia permanente con caracteres de un partido moderno. Mireya Moscoso le ha dado a la doctrina panameñista su segundo aire, su rejuvenecimiento y su permanencia.
Votaré a conciencia por Mireya Moscoso porque ha presentado a la ciudadanía un programa de gobierno completo, coherente, bien intencionado, en donde cuenta la necesidad del hombre humilde. Todo está consultado: salud, educación, interés nacional, cambios políticos, desarrollo etc.
No podría votar a conciencia por Alberto Vallarino:
1. Porque sus propuestas tienen de creíbles lo que pesa y vale su palabra empeñada antes y después de las primarias del Partido Arnulfista.
2. Porque ha quedado implícita su confesión de lo malo e incompleto de su programa cuando ha tenido que emparcharlo con propuestas de última hora, aladas por los cabellos al verse sin calor popular. A confesión de parte relevo de pruebas.
3. Porque cuando fue Presidente del Sindicato de Industriales su lucha vehemente fue la reforma al Código de Trabajo en detrimento de los trabajadores y
4. Porque salta a la vista que sus bondades no han sido creíbles para el Partido Solidaridad en donde el Presidente en licencia es su suegro y el Presidente encargado lo es su primo hermano.
No podría votar a conciencia por Martín Torrijos:
1. Porque no hay en la democracia nada que pese lo que pesa y vale la alternabilidad en el gobierno de hombres y de partidos.
2. Porque sería gravísimo para la nación panameña que después de haber sido gobernados 21 años en dictadura cívico-militar por el partido hoy en el gobierno, de continuar los próximos cinco años, éste le pondría fin una vez más al respeto de la institucionalidad del voto.
3. Porque no es cierto que en aquellos 21 años hubo una dictadura militar y nada más, cuando en verdad hubo una simbiosis entre ambos y que se respetaban entre sí sus espacios políticos y de botín.
4. Porque a decir verdad es imperioso evitar a toda costa se repita el desgraciado episodio del 20 de diciembre en donde el mayor beneficiado fue el Dr. Ernesto Pérez B., porque de lo contrario jamás hubiera llegado a ocupar la más alta magistradura de Panamá. Una dictadura civil traería como consecuencia la intervención nuevamente en el Canal con fundamento en los tratados firmados a perpetuidad.
Para preservar sin dilación la democracia, es lo más importante que no demos un cambio y Martín Torrijos es por un lado la continuidad y Alberto Vallarino no es ese cambio. Mi voto a conciencia está bien definido, es para Mireya Moscoso. Ella es el cambio. Te pido que hagas lo mismo.
Mireya Moscoso ha vencido en buena lid a quienes han competido con ella dentro de su partido, el Partido Arnulfista. Ha vencido en tres ocasiones a sus contendores porque ha sido una servidora perseverante de su causa día tras día, mes tras mes, año tras año, sin desmayo.
Mireya Moscoso no es por tanto en el campo político una mujer improvisada, es una verdadera líder política, en la mayor extensión del vocablo, es una jefa política, y al afirmarlo, lo ilustramos con palabras del insigne estadista Dr. Eusebio A.Morales que la dibuja como tal en cuerpo y alma: "No son, en efecto, Jefes de partidos las personas a quienes se les envía notas de nombramientos: Jefes son aquellos hombres (o mujeres) cuya voz se espera y acata por movimiento espontáneo de las masas: aquellos hacia quienes en la hora solemne se dirigen todas las miradas y todos los corazones; aquellos en quienes los partidos ven la encarnación de una idea o en quienes comprenden el vigor de la voluntad, la energía de la acción y la capacidad para el sacrificio. No es jefe de partido quien más habla o quien más solicita la popularidad, sino quien habla a tiempo y es aclamado o aplaudido sin pedir la aclamación o el aplauso".
Arnulfo Arias durante su vida política fundó tres partidos que desaparecieron sin dejar el menor vestigio en el momento en que él dejó el escenario político en razón de que era él su única figura inspiradora. Mireya Moscoso inscribió en cambio el Partido Arnulfista en 1991 sin la presencia física de Arnulfo Arias y por haberlo hecho en función de gobierno y bajo la inspiración del líder ausente, se le auguró una vigencia efímera, tan pronto dejara de ser gobierno. Mireya Moscoso ha desvirtuado tal afirmación porque ha sabido conducir a su partido por los caminos de la vigencia permanente con caracteres de un partido moderno. Mireya Moscoso le ha dado a la doctrina panameñista su segundo aire, su rejuvenecimiento y su permanencia.
Votaré a conciencia por Mireya Moscoso porque ha presentado a la ciudadanía un programa de gobierno completo, coherente, bien intencionado, en donde cuenta la necesidad del hombre humilde. Todo está consultado: salud, educación, interés nacional, cambios políticos, desarrollo etc.
No podría votar a conciencia por Alberto Vallarino:
1. Porque sus propuestas tienen de creíbles lo que pesa y vale su palabra empeñada antes y después de las primarias del Partido Arnulfista.
2. Porque ha quedado implícita su confesión de lo malo e incompleto de su programa cuando ha tenido que emparcharlo con propuestas de última hora, aladas por los cabellos al verse sin calor popular. A confesión de parte relevo de pruebas.
3. Porque cuando fue Presidente del Sindicato de Industriales su lucha vehemente fue la reforma al Código de Trabajo en detrimento de los trabajadores y
4. Porque salta a la vista que sus bondades no han sido creíbles para el Partido Solidaridad en donde el Presidente en licencia es su suegro y el Presidente encargado lo es su primo hermano.
No podría votar a conciencia por Martín Torrijos:
1. Porque no hay en la democracia nada que pese lo que pesa y vale la alternabilidad en el gobierno de hombres y de partidos.
2. Porque sería gravísimo para la nación panameña que después de haber sido gobernados 21 años en dictadura cívico-militar por el partido hoy en el gobierno, de continuar los próximos cinco años, éste le pondría fin una vez más al respeto de la institucionalidad del voto.
3. Porque no es cierto que en aquellos 21 años hubo una dictadura militar y nada más, cuando en verdad hubo una simbiosis entre ambos y que se respetaban entre sí sus espacios políticos y de botín.
4. Porque a decir verdad es imperioso evitar a toda costa se repita el desgraciado episodio del 20 de diciembre en donde el mayor beneficiado fue el Dr. Ernesto Pérez B., porque de lo contrario jamás hubiera llegado a ocupar la más alta magistradura de Panamá. Una dictadura civil traería como consecuencia la intervención nuevamente en el Canal con fundamento en los tratados firmados a perpetuidad.
Para preservar sin dilación la democracia, es lo más importante que no demos un cambio y Martín Torrijos es por un lado la continuidad y Alberto Vallarino no es ese cambio. Mi voto a conciencia está bien definido, es para Mireya Moscoso. Ella es el cambio. Te pido que hagas lo mismo.