Tareas en la Alcaldía
Insisto que nuestra ciudad capital necesita con urgencia que todos demos lo mejor de nosotros mismos para alcanzar un nuevo modelo de ciudad. Una ciudad donde podamos sentirnos orgullosos y contentos de vivir en ella, porque es una ciudad segura, saludable, alegre y dinámica. Pero también justa, próspera, incluyente y con una calidad de vida que genere felicidad.
Tanto los ciudadanos residentes en la capital como los visitantes, sufrimos por la inseguridad que reina en las calles y residencias, donde los asaltos, hurtos, robos, secuestros ‘express’ y asesinatos son cada vez más frecuentes.
Para poder comenzar a solucionar el problema de la inseguridad es necesario, entre otras cosas, implementar una política de promoción del empleo formal que permita mayores niveles de inversión y desarrollo socioeconómico, con el fin de eliminar la marginalidad. Para ello, es necesario:
-Tener una adecuada infraestructura para facilitar el acceso, las comunicaciones y los servicios básicos.
-Modernizar las instituciones relacionadas con la actividad municipal, que permitan la agilización de los trámites.
-Combatir la corrupción y eliminar la discrecionalidad.
-Garantizar niveles adecuados de salud.
-Formar recursos humanos calificados que permitan aumentar la productividad, lo cual es particularmente complejo, dado el déficit educativo existente en Panamá.
Es necesario adoptar, urgentemente, estrategias preventivas y no sólo de control, para cambiar la vida en los barrios. Por ello, vamos a trabajar por lograr una ciudadanía en el que primen los valores cívicos y morales, mediante una estrategia participativa y coordinada de acciones preventivas sostenibles y con una alta participación de la comunidad.
Como jurista comprometido con Panamá, mi Alcaldía estimulará la convivencia social, con un alto respeto por la Ley, las personas y lo público. Siento pasión por obtener los objetivos dentro de la legalidad que garantice la estabilidad, con honradez y transparencia; tendremos firmeza en la búsqueda de la equidad social en armonía con la ley, la ética y la moral.
El 8 de septiembre de 2000, reunidos en Nueva York, 189 Estados miembros de las Naciones Unidas y con la presencia de 147 de sus jefes de Estado o Gobierno, fue formulada la Declaración del Milenio, que sintetiza el compromiso de las naciones firmantes de cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio para reducir la pobreza, mejorar los niveles de salud y educación, promover la paz, los derechos humanos, la igualdad de género y la sustentabilidad ambiental, todo con metas claras a evaluar en el año 2015. Con mi equipo de campaña, nos sentimos comprometidos con esos objetivos, los cuales adecuaremos a las condiciones de nuestra ciudad. Sabemos que al adoptar compromisos mediante objetivos, estrategias y fechas de cumplimiento, fijamos indicadores que le permitirán al ciudadano juzgar nuestro desempeño. Así lo queremos.