Teletón 1999: dando la cara al nuevo milenio
Estamos ya en el último mes del año, inmersos en las fiestas navideñas: regalos, juguetes, comidas, etc. Como parte de estas fechas, se nos ha hecho ya familiar incluir en nuestro presupuesto de gastos el aporte a la Teletón. Este evento, que desde hace más de 15 años se efectúa en diciembre, forma parte de nuestras vidas; y es que la gente del 20-30 ha logrado lo que muy pocos en este país poseen: Unidad y Credibilidad. Han permitido unir a todos los panameños, sin distingo de ninguna naturaleza en una meta común: donar, cada uno según sus posibilidades, para hacer realidad el sueño de muchos. La Teletón simboliza el significado de la Navidad, que es compartir, dar, alejados del consumismo contagioso que la sociedad nos vende; demuestra lo que los seres humanos podemos hacer por los más necesitados, eleva y dignifica al ser humano y su enorme capacidad para hacer el bien.
A lo largo de estos años, el Club Activo 20-30 ha demostrado la realización de una gestión transparente en el manejo de los fondos, que nos permite sentirnos confiados y seguros de que los aportes otorgados serán bien utilizados. Por eso, año tras año, han conseguido alcanzar la meta financiera propuesta. Su labor es sencillamente extraordinaria.
Este año el lema de la Teletón es: "Demos la cara"; el destino de lo recaudado tendrá como finalidad reforzar las campañas orientadas a disminuir la desnutrición infantil, que en nuestro país constituye un flagelo desbastador. Debo confesar que me encanta el objetivo de la recaudación de este año, porque "da en el clavo", atacando la raíz principal de muchos de los problemas de este grupo poblacional. Es sencillo: sin nutrición no hay salud, y sin salud no hay desarrollo. La desnutrición debilita y predispone a una cantidad impresionante de patologías, cuyo diagnóstico y tratamiento son muy costosos, Por eso me alegro, porque la Teletón dirige esta vez su mirada a los problemas básicos que impiden el crecimiento integral de nuestra niñez. Sé que en años anteriores este aspecto había sido priorizado, pero posteriormente se retornó al fortalecimiento de centros hospitalarios pediátricos del país, que necesitaban esa ayuda. No obstante, ante un nuevo milenio, y el desafío de reforzar y fortalecer el desarrollo social como elemento fundamental para disminuir la brecha entre ricos y pobres y lograr una mayor equidad, me permito hacer algunas sugerencias a los directivos del 20-30:
1. Seleccionar para las futuras teletones, aquellos sectores marginados de nuestro país: (salud, educación, nutrición, grupos indígenas, áreas rurales). Sería fabuloso destinar los fondos de una Teletón para equipar los puestos, sub-centros y centros de salud que están esparcidos en todo el país; para implementar agresivas campañas de vacunación, y equipamiento de escuelas. El énfasis de los nuevos modelos de salud se orientan hacia promoción, prevención, y participación social, lo que redundará en más gente sana, y con menos necesidad de atención hospitalaria de alta complejidad.
2. Fomentar la implementación de proyectos que fortalezcan el desarrollo rural, en el marco de una política participativa por parte de la comunidad, orientada hacia la autogestión.
Con el excelente antecedente del Club 20-30, no hay duda de que cualquier campaña que éstos propicien, será apoyada por toda la sociedad.
Por eso, por su apoyo y en nombre de los más pobres de mi país, yo hoy les pido a los 20-30: Demos la cara al nuevo milenio, demos la cara a los más necesitados de Panamá, con una visión integral: desarrollo social y participación comunitaria.
A lo largo de estos años, el Club Activo 20-30 ha demostrado la realización de una gestión transparente en el manejo de los fondos, que nos permite sentirnos confiados y seguros de que los aportes otorgados serán bien utilizados. Por eso, año tras año, han conseguido alcanzar la meta financiera propuesta. Su labor es sencillamente extraordinaria.
Este año el lema de la Teletón es: "Demos la cara"; el destino de lo recaudado tendrá como finalidad reforzar las campañas orientadas a disminuir la desnutrición infantil, que en nuestro país constituye un flagelo desbastador. Debo confesar que me encanta el objetivo de la recaudación de este año, porque "da en el clavo", atacando la raíz principal de muchos de los problemas de este grupo poblacional. Es sencillo: sin nutrición no hay salud, y sin salud no hay desarrollo. La desnutrición debilita y predispone a una cantidad impresionante de patologías, cuyo diagnóstico y tratamiento son muy costosos, Por eso me alegro, porque la Teletón dirige esta vez su mirada a los problemas básicos que impiden el crecimiento integral de nuestra niñez. Sé que en años anteriores este aspecto había sido priorizado, pero posteriormente se retornó al fortalecimiento de centros hospitalarios pediátricos del país, que necesitaban esa ayuda. No obstante, ante un nuevo milenio, y el desafío de reforzar y fortalecer el desarrollo social como elemento fundamental para disminuir la brecha entre ricos y pobres y lograr una mayor equidad, me permito hacer algunas sugerencias a los directivos del 20-30:
1. Seleccionar para las futuras teletones, aquellos sectores marginados de nuestro país: (salud, educación, nutrición, grupos indígenas, áreas rurales). Sería fabuloso destinar los fondos de una Teletón para equipar los puestos, sub-centros y centros de salud que están esparcidos en todo el país; para implementar agresivas campañas de vacunación, y equipamiento de escuelas. El énfasis de los nuevos modelos de salud se orientan hacia promoción, prevención, y participación social, lo que redundará en más gente sana, y con menos necesidad de atención hospitalaria de alta complejidad.
2. Fomentar la implementación de proyectos que fortalezcan el desarrollo rural, en el marco de una política participativa por parte de la comunidad, orientada hacia la autogestión.
Con el excelente antecedente del Club 20-30, no hay duda de que cualquier campaña que éstos propicien, será apoyada por toda la sociedad.
Por eso, por su apoyo y en nombre de los más pobres de mi país, yo hoy les pido a los 20-30: Demos la cara al nuevo milenio, demos la cara a los más necesitados de Panamá, con una visión integral: desarrollo social y participación comunitaria.