Temas de actualidad
No se puede negar que es altamente refrescante observar a nuestra presidenta preocupándose por las paupérrimas condiciones en que se encuentra el Hospital Santo Tomás (HST). Su visita a éste cumple con su promesa, tantas veces reiterada, que atenderá primero los intereses de los más desposeídos. Como bien dice, el HST es en efecto, el hospital del pueblo.
No obstante, no es sólo una campaña de relaciones públicas, de palabras. Se ha ordenado al FES que brinde ayuda de emergencia al HST y se intenta utilizar una partida de $10 millones detectada en la Asamblea, para reacondicionar dicho hospital. El presidente de la Asamblea ha dicho que esta partida no existe. A pesar de esto, confiamos en que se pasará a la acción lo más pronto posible. Ya se han tomado las providencias para remodelar la cocina del HST, la cual está en un estado desastroso.
Estas medidas, además de ser serenamente juiciosas, tienen mucho de justicia poética, ya que se percibe que la Asamblea anterior dilapidó fondos con fines netamente sectarios. Por otra parte, no se trata de gastos suntuarios consistentes con el ego de políticos a quienes poco importa el pueblo. Estos sostienen que el arte de gobernar es gastar el dinero de los contribuyentes.
2. Merece la pena analizar los pronunciamientos de la Cámara de Comercio y APEDE de que las medidas económicas neoliberales, globalizantes, han sido correctas, que han permitido precios más ventajosos para las mayorías ciudadanas. Por otra parte, el SIP y los sectores agropecuarios sostienen una tesis opuesta.
Lamentamos discrepar de la posición de los sectores comerciales y empresariales. Es verdad que con la drástica y súbita rebaja de los aranceles hay una mayor variedad de oferta de productos. Sin embargo, el costo de la vida sigue alto para los más necesitados.
Quizás las clases media alta y superiores tienen el poder adquisitivo que les permite seleccionar artículos con mejor precio y de mayor calidad. No obstante, Tiburcio necesita que se abarate el costo de su vida.
Lo anterior, por ejemplo, se asemeja a las famosas promesas de creación de 5 hasta 120 mil empleos en la zonas procesadoras para la exportación que fueron mucho tilín y pocas paletas. Tememos que las promesas de que los cambios estructurales de la economía han sentado la base para el cacareado despegue, sean más de lo mismo.
Hasta las propias IFI están admitiendo que necesitan ajustar sus "recetas" para que abarquen mejoras sociales que en realidad lleguen a los más necesitados.
3. A pesar de la gruesa cortina de humo que crean los cubiliteos políticos, inevitables en el estado de nuestra democracia, no debemos olvidar que una de las prioridades de nuestra nación es recuperar nuestros valores morales. La corrupción está ahí. Por lo tanto, respaldamos la derogatoria de los recientes indultos vacunos. Como bien sugiere la Comisión de Justicia y Paz, lo peor de esos indultos es que crean la sensación que los políticos poseen privilegios que no tiene el resto de los ciudadanos. No se deben escatimar esfuerzos por eliminar el culto a la impunidad que estos indultos significan.
4.Estamos de acuerdo con que los funcionarios que impuso "legalmente" el que se fue, pongan sus cargos a disposición de la nueva mandataria, aunque sea por vergüenza. Uno de los casos más peludos es el del que se benefició de un fraude electoral en 1984, despojando al Dr. Arnulfo Arias de un legítimo triunfo, y hoy se quiere quedar con cara de "yo no fui" en la ARI. Sin duda, la historia se repite en espiral. ¿O no?
No obstante, no es sólo una campaña de relaciones públicas, de palabras. Se ha ordenado al FES que brinde ayuda de emergencia al HST y se intenta utilizar una partida de $10 millones detectada en la Asamblea, para reacondicionar dicho hospital. El presidente de la Asamblea ha dicho que esta partida no existe. A pesar de esto, confiamos en que se pasará a la acción lo más pronto posible. Ya se han tomado las providencias para remodelar la cocina del HST, la cual está en un estado desastroso.
Estas medidas, además de ser serenamente juiciosas, tienen mucho de justicia poética, ya que se percibe que la Asamblea anterior dilapidó fondos con fines netamente sectarios. Por otra parte, no se trata de gastos suntuarios consistentes con el ego de políticos a quienes poco importa el pueblo. Estos sostienen que el arte de gobernar es gastar el dinero de los contribuyentes.
2. Merece la pena analizar los pronunciamientos de la Cámara de Comercio y APEDE de que las medidas económicas neoliberales, globalizantes, han sido correctas, que han permitido precios más ventajosos para las mayorías ciudadanas. Por otra parte, el SIP y los sectores agropecuarios sostienen una tesis opuesta.
Lamentamos discrepar de la posición de los sectores comerciales y empresariales. Es verdad que con la drástica y súbita rebaja de los aranceles hay una mayor variedad de oferta de productos. Sin embargo, el costo de la vida sigue alto para los más necesitados.
Quizás las clases media alta y superiores tienen el poder adquisitivo que les permite seleccionar artículos con mejor precio y de mayor calidad. No obstante, Tiburcio necesita que se abarate el costo de su vida.
Lo anterior, por ejemplo, se asemeja a las famosas promesas de creación de 5 hasta 120 mil empleos en la zonas procesadoras para la exportación que fueron mucho tilín y pocas paletas. Tememos que las promesas de que los cambios estructurales de la economía han sentado la base para el cacareado despegue, sean más de lo mismo.
Hasta las propias IFI están admitiendo que necesitan ajustar sus "recetas" para que abarquen mejoras sociales que en realidad lleguen a los más necesitados.
3. A pesar de la gruesa cortina de humo que crean los cubiliteos políticos, inevitables en el estado de nuestra democracia, no debemos olvidar que una de las prioridades de nuestra nación es recuperar nuestros valores morales. La corrupción está ahí. Por lo tanto, respaldamos la derogatoria de los recientes indultos vacunos. Como bien sugiere la Comisión de Justicia y Paz, lo peor de esos indultos es que crean la sensación que los políticos poseen privilegios que no tiene el resto de los ciudadanos. No se deben escatimar esfuerzos por eliminar el culto a la impunidad que estos indultos significan.
4.Estamos de acuerdo con que los funcionarios que impuso "legalmente" el que se fue, pongan sus cargos a disposición de la nueva mandataria, aunque sea por vergüenza. Uno de los casos más peludos es el del que se benefició de un fraude electoral en 1984, despojando al Dr. Arnulfo Arias de un legítimo triunfo, y hoy se quiere quedar con cara de "yo no fui" en la ARI. Sin duda, la historia se repite en espiral. ¿O no?