Temas heterogéneos
1° Se ha anunciado el cambio del director del diario La Prensa, el Dr. Winston Robles. A pesar de lo que algunos han expresado, estimo que Robles ha sido "el director" de los medios de comunicación escritos de Panamá, en los últimos tiempos. Desconozco si el diario La Prensa es o no el de mayor circulación, pero lo que sí puedo afirmar es que cuando una denuncia sale publicada, son muchos los que saltan y es que el diario La Prensa, sobre todo bajo la dirección del Dr. Robles, siempre fue un medio de mucho crédito, amén de la información variada que ofrece a través de sus diversas secciones.
El Dr. Robles, como es de imaginar, cuenta con enemigos, pues en la labor informativa, si se desea hacer bien, no se puede uno detener en consideraciones amigables ni de otro tipo, ya que corremos el riesgo de parcializarnos. La sagrada labor de información sólo debe estar condicionada a la objetiva narración o denuncia de los hechos y estimo que en la generalidad de los casos, ello ha sido así. El Dr. Robles, según se ha informado, continuará escribiendo el "Hoy por Hoy" que en forma sucinta, pero despejada, comunica diariamente a la comunidad el sentir del medio respecto a los múltiples problemas cotidianos a que los panameños nos vemos afrontados. Y como dice el editorial del diario La Prensa, en su edición del domingo 2 de julio: "No en vano ha sido y seguirá siendo, para la gente de este diario, la brújula que marca el norte, el punto de referencia, el equilibrio entre pareceres disímiles y algo más importante aún: nuestra conciencia y el garante de que la libertad de expresión y la objetividad periodísticas estén garantizadas."
2° Un millón y medio en concepto de "salarios caídos" recibirán los legisladores que actuaron en el período 1994-1999. La reclamación la fundamentan en el aumento que en la pasada administración se hizo de 5 mil a 10 mil dólares mensuales al sueldo de los ministros de Estado y en reciente pronunciamiento de la Honorable Corte Suprema de Justicia, en el sentido de que no es inconstitucional el artículo del Reglamento Interno de la Asamblea que permite a los legisladores tener las mismas prerrogativas, emolumentos y asignaciones que los ministros de Estado, posición que resulta comprensible, pues también los miembros de la Corte Suprema de Justicia se vieron beneficiados con este aumento, que jamás ajustaron cuando se hizo lo propio con los Ministros de Estado.
El Honorable Magistrado Eligio Salas, en comunicación publicada en los medios, dio cuenta que el fallo de la Honorable Corte Suprema de Justicia no beneficiaba a ninguno de los pasados ni presentes legisladores, ya que el aumento claramente regía para los próximos legisladores, pues así palmariamente lo instituye la Constitución Nacional. Seguidamente la Presidenta de esta ilustre sala de justicia aclaró que esa era la posición personal del Magistrado Salas, más no de la Corte Suprema de Justicia.
Yo no sé si los funcionarios de este gobierno consultan el sentir del pueblo o simplemente les importa un comino, pero la semana pasada tuve que ir a la C.S.S. y mientras esperaba turno para ser atendido, se formó una especie de mitin en el que hombres y mujeres opinaban sobre el presente gobierno y al referirse a los salarios caídos de los legisladores, todos estuvieron conformes cuando uno de los presentes exclamó: "Todos esos legisladores lo que deben estar es presos."
Con frecuencia, cuando hemos visto por la televisión las sesiones de la Asamblea Legislativa y escuchado a los legisladores quejarse de la opinión que los medios vierten sobre ellos, nos preguntamos ¿en qué mundo viven estos señores? Además de los sueldos injustificados que devengan con relación a su rendimiento y con la situación económica del país y la piñata que han formado con las partidas circuitales, ahora pretenden cobrar millón y medio de dólares en "salarios caídos", cuando gracias a su desempeño su condición es más bien de morosos con el país.
Cuando al Presidente de la Asamblea Legislativa se le preguntó sobre si los legisladores procederían a hacer entrega de la parte que a cada uno le corresponderá, éste replicó: "Eso depende de cada legislador". Ciertamente ello es así, pero si en el caso de los relojes Cartier, que fue ampliamente criticado por los mismos beneficiados, sólo uno o dos los devolvieron, nada diferente puede esperarse en esta ocasión de los mal llamados "padres de la patria".
3° Nuevamente ha salido al tapete el asunto del "lavado de dinero". Nuestra impresión es que en el país se lava dinero y no sólo el procedente de las drogas, sino también de otras actividades ilícitas como lo son los negociados de los que usufructúan el poder. ¿Pruebas? Son generalmente difíciles de aportar en esta materia, por eso no podemos afirmarlo en forma inequívoca, pero es nuestro sentir. Y parece ser que no somos los únicos en así percibirlo, pues recientemente la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico ha declarado la implantación de posibles sanciones a Panamá por permitir el lavado de dinero. Sea como sea. Lo cierto es, tal como ha expresado el ilustre abogado del forum nacional, el Dr. Juan David Morgan, tal como dio cuenta el diario El Panamá América en su edición del 27 de junio, en la sección Economía y Empresa, "en nuestra economía el 80% del Producto Interno Bruto depende de los servicios y esto es, precisamente, lo que están atacando los países de la OCDE al ponernos en una lista de lavadores de dineros y paraísos fiscales. Están atacando nuestro Centro de Servicios que es el fundamento de la economía. Todos los obreros, empresarios, gobierno y abogados, deben estar encaminados a darle la importancia que se merece".
El asunto es más serio de los que muchos imaginan, pues los resultados económicos pueden ser de consecuencias incalculables. Hemos recibido, vía Internet, una presunta carta del Departamento del Tesoro de los EE.U.U. en la que se da cuenta de un aviso que se da a todo el sistema bancario norteamericano sobre presuntas irregularidades en las transacciones económicas desarrolladas en Panamá. El asunto no tiene la simpleza ni la candidez que los E.E.U.U. pretenden hacer ver. En la próxima semana prometemos un análisis más profundo al respecto.
El Dr. Robles, como es de imaginar, cuenta con enemigos, pues en la labor informativa, si se desea hacer bien, no se puede uno detener en consideraciones amigables ni de otro tipo, ya que corremos el riesgo de parcializarnos. La sagrada labor de información sólo debe estar condicionada a la objetiva narración o denuncia de los hechos y estimo que en la generalidad de los casos, ello ha sido así. El Dr. Robles, según se ha informado, continuará escribiendo el "Hoy por Hoy" que en forma sucinta, pero despejada, comunica diariamente a la comunidad el sentir del medio respecto a los múltiples problemas cotidianos a que los panameños nos vemos afrontados. Y como dice el editorial del diario La Prensa, en su edición del domingo 2 de julio: "No en vano ha sido y seguirá siendo, para la gente de este diario, la brújula que marca el norte, el punto de referencia, el equilibrio entre pareceres disímiles y algo más importante aún: nuestra conciencia y el garante de que la libertad de expresión y la objetividad periodísticas estén garantizadas."
2° Un millón y medio en concepto de "salarios caídos" recibirán los legisladores que actuaron en el período 1994-1999. La reclamación la fundamentan en el aumento que en la pasada administración se hizo de 5 mil a 10 mil dólares mensuales al sueldo de los ministros de Estado y en reciente pronunciamiento de la Honorable Corte Suprema de Justicia, en el sentido de que no es inconstitucional el artículo del Reglamento Interno de la Asamblea que permite a los legisladores tener las mismas prerrogativas, emolumentos y asignaciones que los ministros de Estado, posición que resulta comprensible, pues también los miembros de la Corte Suprema de Justicia se vieron beneficiados con este aumento, que jamás ajustaron cuando se hizo lo propio con los Ministros de Estado.
El Honorable Magistrado Eligio Salas, en comunicación publicada en los medios, dio cuenta que el fallo de la Honorable Corte Suprema de Justicia no beneficiaba a ninguno de los pasados ni presentes legisladores, ya que el aumento claramente regía para los próximos legisladores, pues así palmariamente lo instituye la Constitución Nacional. Seguidamente la Presidenta de esta ilustre sala de justicia aclaró que esa era la posición personal del Magistrado Salas, más no de la Corte Suprema de Justicia.
Yo no sé si los funcionarios de este gobierno consultan el sentir del pueblo o simplemente les importa un comino, pero la semana pasada tuve que ir a la C.S.S. y mientras esperaba turno para ser atendido, se formó una especie de mitin en el que hombres y mujeres opinaban sobre el presente gobierno y al referirse a los salarios caídos de los legisladores, todos estuvieron conformes cuando uno de los presentes exclamó: "Todos esos legisladores lo que deben estar es presos."
Con frecuencia, cuando hemos visto por la televisión las sesiones de la Asamblea Legislativa y escuchado a los legisladores quejarse de la opinión que los medios vierten sobre ellos, nos preguntamos ¿en qué mundo viven estos señores? Además de los sueldos injustificados que devengan con relación a su rendimiento y con la situación económica del país y la piñata que han formado con las partidas circuitales, ahora pretenden cobrar millón y medio de dólares en "salarios caídos", cuando gracias a su desempeño su condición es más bien de morosos con el país.
Cuando al Presidente de la Asamblea Legislativa se le preguntó sobre si los legisladores procederían a hacer entrega de la parte que a cada uno le corresponderá, éste replicó: "Eso depende de cada legislador". Ciertamente ello es así, pero si en el caso de los relojes Cartier, que fue ampliamente criticado por los mismos beneficiados, sólo uno o dos los devolvieron, nada diferente puede esperarse en esta ocasión de los mal llamados "padres de la patria".
3° Nuevamente ha salido al tapete el asunto del "lavado de dinero". Nuestra impresión es que en el país se lava dinero y no sólo el procedente de las drogas, sino también de otras actividades ilícitas como lo son los negociados de los que usufructúan el poder. ¿Pruebas? Son generalmente difíciles de aportar en esta materia, por eso no podemos afirmarlo en forma inequívoca, pero es nuestro sentir. Y parece ser que no somos los únicos en así percibirlo, pues recientemente la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico ha declarado la implantación de posibles sanciones a Panamá por permitir el lavado de dinero. Sea como sea. Lo cierto es, tal como ha expresado el ilustre abogado del forum nacional, el Dr. Juan David Morgan, tal como dio cuenta el diario El Panamá América en su edición del 27 de junio, en la sección Economía y Empresa, "en nuestra economía el 80% del Producto Interno Bruto depende de los servicios y esto es, precisamente, lo que están atacando los países de la OCDE al ponernos en una lista de lavadores de dineros y paraísos fiscales. Están atacando nuestro Centro de Servicios que es el fundamento de la economía. Todos los obreros, empresarios, gobierno y abogados, deben estar encaminados a darle la importancia que se merece".
El asunto es más serio de los que muchos imaginan, pues los resultados económicos pueden ser de consecuencias incalculables. Hemos recibido, vía Internet, una presunta carta del Departamento del Tesoro de los EE.U.U. en la que se da cuenta de un aviso que se da a todo el sistema bancario norteamericano sobre presuntas irregularidades en las transacciones económicas desarrolladas en Panamá. El asunto no tiene la simpleza ni la candidez que los E.E.U.U. pretenden hacer ver. En la próxima semana prometemos un análisis más profundo al respecto.