Temor a derrumbes por invasiones de tierras
Los moradores de calle N, en el distrito de San Miguelito, tienen un conflicto con los precaristas que invadieron el cerro de Las 600 hace unos dos meses. "No acepto que se ocupen estas tierras porque es un área de deslizamiento y derrumbe de piedras, y en cualquier momento esas pequeñas casas pueden caer encima de mi hogar", dijó Deyanira de Gordai, una de las residentes del área.
Pero Gerardo Weet, representante de los precaristas, negó que la zona sea un área de deslizamiento. Afirmó que han tomado medidas de precaución para evitar cualquier accidente.
Weet aseguró que en la cita que tuvieron en la corregiduría de José Domingo Espinar, llegaron al mutuo acuerdo de construir un muro de contención para evitar deslizamientos de cualquier material. Se quejó porque ellos cumplieron su parte, pero los vecinos les exigen que salgan de las tierras. Agregó que los demandantes quieren las tierras para que sus hijos y familiares construyan casas.
En tono enérgico dijo que no van a salir, pues antes de ubicarse en ese lugar, fueron al Banco Hipotecario, propietario de las tierras, en donde se les dio autorización para construir. Pero Eneida de Barrio, residente en Calle N, agregó que no descansarán hasta que los invasores salgan del lugar.
Por otra parte los funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), afirmaron que el lugar es una zona propensa a sufrir deslizamientos de tierra, pero ciertas áreas se pueden habilitar para la construcción de casas, mediante la construcción de muros, canalizaciones de agua y otros tipos de infraestructuras.
Elsa Cajar, representante de corregimiento, declaró que de comprobarse que la tierra represente un peligro, tendrán que reubicar a los nuevos residentes.
Pero Gerardo Weet, representante de los precaristas, negó que la zona sea un área de deslizamiento. Afirmó que han tomado medidas de precaución para evitar cualquier accidente.
Weet aseguró que en la cita que tuvieron en la corregiduría de José Domingo Espinar, llegaron al mutuo acuerdo de construir un muro de contención para evitar deslizamientos de cualquier material. Se quejó porque ellos cumplieron su parte, pero los vecinos les exigen que salgan de las tierras. Agregó que los demandantes quieren las tierras para que sus hijos y familiares construyan casas.
En tono enérgico dijo que no van a salir, pues antes de ubicarse en ese lugar, fueron al Banco Hipotecario, propietario de las tierras, en donde se les dio autorización para construir. Pero Eneida de Barrio, residente en Calle N, agregó que no descansarán hasta que los invasores salgan del lugar.
Por otra parte los funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), afirmaron que el lugar es una zona propensa a sufrir deslizamientos de tierra, pero ciertas áreas se pueden habilitar para la construcción de casas, mediante la construcción de muros, canalizaciones de agua y otros tipos de infraestructuras.
Elsa Cajar, representante de corregimiento, declaró que de comprobarse que la tierra represente un peligro, tendrán que reubicar a los nuevos residentes.