Terrorismo judicial
¿Cómo entender el título del escrito? Humo y espejos: señalamientos oscuros repletos de doble sentido. El que no la debe no la teme. Bla, bla bla... Ha, pero como sirven los jueguitos de palabras para recordarles, a determinadas figuras, lo que representan las deudas ciertas, sujetas a cobro. Pero el juego es más complejo. Por otro lado, está el uso, no casual, de los disgustos acusativos, ferozmente expresados, que vulgarmente representan, en ocasiones, un salvamento, indirecto, de imagen para personajes de presente y futura utilidad…
Si todavía fuésemos la ciudadanía de la época de los militares y la invasión liberadora, (con sus efectos positivos y negativos) donde, a pesar de la misma, aún estábamos, muchísimos y por demasiado tiempo, anonadados por el terrorismo de Estado, perseguidor de la Cruzada Civilista; podría señalarse, con algún grado de ridícula inocencia que, en la actualidad, nos dejáramos confundir por los personajes de antaño, quienes con miradas sombrías acusan, en demasiados medios de comunicación y con incansable repetitividad, al actual gobierno, de semejante falacia.
Es pertinente entender, que hoy día, nos sigue acosando, con poca vergüenza, un Órgano Judicial y demás instituciones conexas que administran justicia, así como, las semillas sembradas en una amplia gama de niveles, que en el ayer, hoy y todavía, posiblemente, a futuro seguirán rindiendo los frutos oscuros que, por inexactas diligencias y procesos mal concebidos, endulzan la impunidad de una corrupción rampante que, para olvidar un poco, sólo basta recordar los últimos veinte años de gobiernos “democráticos”. ¿Humanos se equivocan?
Por allí se hablaba y no a soto voz, que el Vice Presidente de la República comentaba que el partido más grande de la oposición, conservaba elevados niveles de influencia dentro del actual conjunto de instituciones estatales. ¿Será cierto ello? ¿Para qué les sirve todo eso? No sólo uno de los dos partidos intercambiables, sembró sus semillas. Cierto es que uno tuvo más tiempo anterior, casi el doble y tal vez utilizó abonos de mayor efectividad, pues, para el otro, sus semillas engendraron débiles y egoístas arbustos de los cuales brotaron frutillas de poco uso organizacional. Debo agregar que, en la carrera hacia la nefasta corrupción estatal, uno de los dos partidos contaba con una marcación de partida muy atrasada frente al otro, entendiendo además, que en el gobierno del Presidente Endara (q.e.p.d), de su parte, hubo “0” corrupción. Al buen entendedor, pocas palabras.
Por otra parte, puede ser que estemos totalmente equivocados y como, en 20 años, no se procesó a ningún “pez gordo”, los que hoy pretenden romper ese inocuo registro estadístico, se les confunda el objetivo y el mismo sea seriamente, estigmatizado con la figura, inexacta del Terrorismo Judicial.