default

Testamentos


Nos complace mucho la noticia de que se organizará el mes del testamento. Siempre hemos sostenido que testar no es solamente un derecho sino un deber, pero requiere cautela y serenidad. Es aconsejable obtener asesoramiento previamente. Hay que cerrarle las puertas a la comisión de equívocos y posibles injusticias. Precisa evitar que al fallecimiento del causante se ofrezca el muy doloroso cuadro de que en una familia surja el caos, y se creen antagonismos entre hermanos y hasta con la propia madre, según el grupo con el cual ella esté identificada, y se enfrasquen en pleitos sin fin.
Desventuradamente el único que pudiera evitar la división de la familia no estará presente por ser éste el fallecido testador. Por otra parte, hay que tomar en consideración que no siempre se pueden repartir los bienes por igual, especialmente el dinero, si se quiere ser justo; tampoco sería juicioso hacer entrega de sus respectivas asignaciones hereditarias a todos los herederos al mismo tiempo; puede que existan serias razones para ello.
Hay diversas formas de otorgar. Quien no tiene experiencia en ello, debe asesorarse para saber cuáles son las más comunes y entre ellas cuál sería la más aconsejable, según las circunstancias, para el testador.
Es increíble que en el mundo apenas un escaso 2% de mortales otorgue testamento. En parte, ello se debe a la superstición de quienes creen que si testan, morirán próximamente; pero las estadísticas no han demostrado que los que más larga vida lograron alcanzar fue porque no hicieron testamento.
En síntesis, el testamento es lo único que le permite a una persona tener la seguridad de que tras su fallecimiento, sus bienes, conforme a sus deseos, quedarán en manos de quienes más estuvieron en su corazón y fueron los más merecedores.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América