Tin marín de dos pingue...
La clase política está siendo observada con lupa y mucho detenimiento. No es para menos después de una narcodictadura de 21 años, una invasión propiciada por ésta y sus seguidores y todo lo que chorrea. Al analizar a los políticos -sin pretender que se pase por alto a los políticos no partidistas- no se puede ignorar al partido político que surgió de las entrañas de la narcodictadura. Ese partido hoy se ufana de sus más de 300 mil miembros. Pero omite recordar que tan alta membresía se basó sobre puntas de bayonetas.
Por lo que en mi análisis de la situación política me llaman poderosamente la atención las afirmaciones falaces de los ya-no-tan-filomilicos del PRD. Por ejemplo, un legislador declara que el PRD no es hato ni ganado al explicar la unánime oposición de su partido a la ratificación del Director de la AMN. Chuleta, si están habituados a portarse como recua. Lo hicieron durante los 21 milicoaños y los 5 años de gobierno PRD posinvasión. Igual, uno queda con la boca abierta cuando oye a la actual presidenta del partido quejarse de que el gobierno mireyista rehusa consultar con el PRD acerca de la legislación que definirá la estrategia económica de la presente administración. Después de todo, en los 5 años precitados se la pasaron de aplanadora en aplanadora. Tampoco se puede negar que están habituados a obedecer al mandamás de turno sin importarles la opinión pública. Eso lo han probado. ¿O no?
A pesar de lo expuesto, creo que debe dársele al PRD participación en la consulta sobre la mentada estrategia económica. A la vez este debe dar muestra de que está dispuesto a cambiar y en lugar de hacer lo que ordena su élite, buena parte de ella neorrabi, debe escuchar a Monseñor Cedeño y actuar por amor a la patria y por el bienestar de todos los panameños. La situación económica del país así lo exige. Tienen que probar con hechos que han cambiado.
Toda la ciudadanía estará vigilante para ver si el arnulfismo y el perredismo siguen el sano y santo consejo de nuestro Arzobispo. Pero el popularismo no debe pasar agachado. También debe aportar al progreso económico del país, hoy y siempre. Debe dar el ejemplo y demostrar que es diferente a las dos primeras fuerzas. Y es tan sencillo. Sólo tiene que erradicar el juega-vivo que aplicó en la asamblea: eliminar botellas y asesores muy bien pagados, nombrados politiqueramente, con desfachatez inaudita. ¿O es que presiden el Legislativo mediante un Pacto Pintado en la pared?
Con base en lo anterior escogí el título de este artículo. El pueblo no sabe a quién escoger entre tantos políticos que dicen que van a trabajar y hasta salvar a la patria. Pero no perdemos la esperanza. Por lo menos el PRD acepta, como un nuevo look, que el militarismo no volverá. Eso está bien. Los arnulfistas han permitido un amplio debate de la estrategia económica. Eso es alentador. ¿Y el popularismo? Bueno, acabamos de hacer una buena sugerencia. De otra manera, sólo le quedará al ciudadano recurrir al Tin Marín de dos pingüé... Panamá se merece muchísimo más. ¿No cree usted, caro lector?
Por lo que en mi análisis de la situación política me llaman poderosamente la atención las afirmaciones falaces de los ya-no-tan-filomilicos del PRD. Por ejemplo, un legislador declara que el PRD no es hato ni ganado al explicar la unánime oposición de su partido a la ratificación del Director de la AMN. Chuleta, si están habituados a portarse como recua. Lo hicieron durante los 21 milicoaños y los 5 años de gobierno PRD posinvasión. Igual, uno queda con la boca abierta cuando oye a la actual presidenta del partido quejarse de que el gobierno mireyista rehusa consultar con el PRD acerca de la legislación que definirá la estrategia económica de la presente administración. Después de todo, en los 5 años precitados se la pasaron de aplanadora en aplanadora. Tampoco se puede negar que están habituados a obedecer al mandamás de turno sin importarles la opinión pública. Eso lo han probado. ¿O no?
A pesar de lo expuesto, creo que debe dársele al PRD participación en la consulta sobre la mentada estrategia económica. A la vez este debe dar muestra de que está dispuesto a cambiar y en lugar de hacer lo que ordena su élite, buena parte de ella neorrabi, debe escuchar a Monseñor Cedeño y actuar por amor a la patria y por el bienestar de todos los panameños. La situación económica del país así lo exige. Tienen que probar con hechos que han cambiado.
Toda la ciudadanía estará vigilante para ver si el arnulfismo y el perredismo siguen el sano y santo consejo de nuestro Arzobispo. Pero el popularismo no debe pasar agachado. También debe aportar al progreso económico del país, hoy y siempre. Debe dar el ejemplo y demostrar que es diferente a las dos primeras fuerzas. Y es tan sencillo. Sólo tiene que erradicar el juega-vivo que aplicó en la asamblea: eliminar botellas y asesores muy bien pagados, nombrados politiqueramente, con desfachatez inaudita. ¿O es que presiden el Legislativo mediante un Pacto Pintado en la pared?
Con base en lo anterior escogí el título de este artículo. El pueblo no sabe a quién escoger entre tantos políticos que dicen que van a trabajar y hasta salvar a la patria. Pero no perdemos la esperanza. Por lo menos el PRD acepta, como un nuevo look, que el militarismo no volverá. Eso está bien. Los arnulfistas han permitido un amplio debate de la estrategia económica. Eso es alentador. ¿Y el popularismo? Bueno, acabamos de hacer una buena sugerencia. De otra manera, sólo le quedará al ciudadano recurrir al Tin Marín de dos pingüé... Panamá se merece muchísimo más. ¿No cree usted, caro lector?