TLC, el turno de Panamá
Por apenas dos votos pudo el presidente norteamericano, George Bush hijo, hacer aprobar por la Cámara de Representantes de su país el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana, lo que denota la tremenda dificultad que tuvo para lograrlo.
Lo importante para Panamá es que el hecho le abre las puertas para retomar el ritmo de negociación de su propio tratado con Estados Unidos, cuya marcha se suspendió hacer algunos meses, precisamente en espera que el Congreso norteamericano, en sus dos cámaras, concluyera -como ha ocurrido- el trámite de discusión y aprobación del tratado con Centroamérica y República Dominicana.
En cuanto a este medio, nos sentimos optimistas, considerando que, al momento de suspensión de las negociaciones, faltaban muy pocos rubros por acordar para la conclusión de nuestro tratado, correspondiendo a unos pocos productos agrícolas, arroz y azúcar entre ellos. Pero no sería realista esperar que cuatro o cinco rubros detengan por mucho tiempo el cierre de una negociación que casi ha sido concluída, en aspectos incluso más complejos. Una vez sea superado el cierre de la negociación, quedará, sin embargo pendiente, el duro trámite de ratificación por el Congreso norteamericano, lo cual puede demorar el proceso por mucho más tiempo que lo deseable, sobre todo si el Ejecutivo estadounidense opta por aguardar la conclusión de otros tratados que se negocian en estos momentos, que están en etapa más atrasada que el nuestro, como es el caso de los que se negocian con Colombia y países del Pacto Andino.
Admitió que el juego patológico es un trastorno del control de los impulsos, un fracaso crónico y progresivo en resistir la tentación de jugar.
El especialista afirmó que el estudio que adelanta, revela que el 86% de los afectados son hombres y se estima que una de cada cuatro ludópatas es mujer, quien normalmente es más reacia a solicitar ayuda.
Prueba de lo planteado por el psicólogo fue corroborado por este medio, en algunos casinos de la urbe capitalina donde la gran mayoría de los jugadores, son hombres de "edad avanzada".
El especialista asegura que el sentirse respaldado por sus seres queridos es fundamental para el paciente, que muchas veces se somete a un tratamiento presionado por otra persona que la mitad de las veces es su pareja y que en el 30% de los casos son sus padres o hermanos.
"Para los familiares es difícil reconocer que es un problema de juego, antes se piensan otras cosas, infidelidades o problemas de alcohol. Incluso a veces, vienen aquí y ni siquiera están seguros de hasta que punto existe un problema con el juego", explica González.
La opción que ocasiona más problemas, también en el grupo de las mujeres y en contra del estereotipo de jugadora de bingo, son las máquinas tragamonedas (67%). El 26% de los ludópatas se declara adicto a varios juegos y sólo el 5% se inclina en exclusiva por el bingo, mientras que el 2% lo hace por las cartas.
Las cifras presentadas son el resultado de un estudio que aún no ha culminado.
El profesional recalcó que en Panamá, hasta el momento, no existe ninguna legislación que ampare a los adictos al juego. Sin embargo, recomendó a aquellas personas que se encuentran en esta situación a que acuden "cuanto antes", a la clínica que tiene la UDELAS en Albrook.
Para los psicólogos, cuando una persona gasta en juego más de lo planeado y ya sólo lo hace para recuperar lo perdido, es cuando se convierte en un ludópata. Aunque se cree que existen unos 3, 000 ludópatas en Panamá, el problema estriba en conocer realmente cuántos hay. Porque muchos que lo son, no lo reconocen.
Muchas personas incurren en delitos como el robo o en extender cheques sin fondos o falsos para poder jugar. Por regla, los ludópatas no sólo gastan su dinero en los juegos sino en otros "complementos" como drogas y bebidas alcohólicas.
El perfil del paciente que sigue la terapia corresponde al de hombres casados entre 35 y 44 años.
Lo importante para Panamá es que el hecho le abre las puertas para retomar el ritmo de negociación de su propio tratado con Estados Unidos, cuya marcha se suspendió hacer algunos meses, precisamente en espera que el Congreso norteamericano, en sus dos cámaras, concluyera -como ha ocurrido- el trámite de discusión y aprobación del tratado con Centroamérica y República Dominicana.
En cuanto a este medio, nos sentimos optimistas, considerando que, al momento de suspensión de las negociaciones, faltaban muy pocos rubros por acordar para la conclusión de nuestro tratado, correspondiendo a unos pocos productos agrícolas, arroz y azúcar entre ellos. Pero no sería realista esperar que cuatro o cinco rubros detengan por mucho tiempo el cierre de una negociación que casi ha sido concluída, en aspectos incluso más complejos. Una vez sea superado el cierre de la negociación, quedará, sin embargo pendiente, el duro trámite de ratificación por el Congreso norteamericano, lo cual puede demorar el proceso por mucho más tiempo que lo deseable, sobre todo si el Ejecutivo estadounidense opta por aguardar la conclusión de otros tratados que se negocian en estos momentos, que están en etapa más atrasada que el nuestro, como es el caso de los que se negocian con Colombia y países del Pacto Andino.
Admitió que el juego patológico es un trastorno del control de los impulsos, un fracaso crónico y progresivo en resistir la tentación de jugar.
El especialista afirmó que el estudio que adelanta, revela que el 86% de los afectados son hombres y se estima que una de cada cuatro ludópatas es mujer, quien normalmente es más reacia a solicitar ayuda.
Prueba de lo planteado por el psicólogo fue corroborado por este medio, en algunos casinos de la urbe capitalina donde la gran mayoría de los jugadores, son hombres de "edad avanzada".
El especialista asegura que el sentirse respaldado por sus seres queridos es fundamental para el paciente, que muchas veces se somete a un tratamiento presionado por otra persona que la mitad de las veces es su pareja y que en el 30% de los casos son sus padres o hermanos.
"Para los familiares es difícil reconocer que es un problema de juego, antes se piensan otras cosas, infidelidades o problemas de alcohol. Incluso a veces, vienen aquí y ni siquiera están seguros de hasta que punto existe un problema con el juego", explica González.
La opción que ocasiona más problemas, también en el grupo de las mujeres y en contra del estereotipo de jugadora de bingo, son las máquinas tragamonedas (67%). El 26% de los ludópatas se declara adicto a varios juegos y sólo el 5% se inclina en exclusiva por el bingo, mientras que el 2% lo hace por las cartas.
Las cifras presentadas son el resultado de un estudio que aún no ha culminado.
El profesional recalcó que en Panamá, hasta el momento, no existe ninguna legislación que ampare a los adictos al juego. Sin embargo, recomendó a aquellas personas que se encuentran en esta situación a que acuden "cuanto antes", a la clínica que tiene la UDELAS en Albrook.
Para los psicólogos, cuando una persona gasta en juego más de lo planeado y ya sólo lo hace para recuperar lo perdido, es cuando se convierte en un ludópata. Aunque se cree que existen unos 3, 000 ludópatas en Panamá, el problema estriba en conocer realmente cuántos hay. Porque muchos que lo son, no lo reconocen.
Muchas personas incurren en delitos como el robo o en extender cheques sin fondos o falsos para poder jugar. Por regla, los ludópatas no sólo gastan su dinero en los juegos sino en otros "complementos" como drogas y bebidas alcohólicas.
El perfil del paciente que sigue la terapia corresponde al de hombres casados entre 35 y 44 años.