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TLC, a toda máquina


Las negociaciones que celebra nuestro país con Estados Unidos para la suscripción de un tratado de libre comercio (TLC), están cerca del cierre, tanto como para sostener que el año próximo estarán finalizadas, dando así inicio a los trámites para su ratificación por ambos legislativos. ¿Cuándo tendrá eso lugar? Seguramente ni los propios negociadores de ambas partes lo saben, pero podemos ayudar a precisarlo con relativa certeza.
Partamos de un hecho conocido, Estados Unidos procura negociar con bloques de países pequeños, por cuestiones de eficiencia. Y si por alguna razón se ve precisado a hacerlo individualmente, procura siempre que el proceso vaya avanzando parejo a otras negociaciones simultáneas que lleva adelante, de modo que terminen y sean presentadas a su Congreso al mismo tiempo.
Esa fue la metodología usada para la negociación con los países de Centroamérica y República Dominicana. Panamá, en teoría, debió sumarse al bloque pero, atendiendo a supuestas particularidades, prefirió marginarse y seguir por separado. Fue una decisión arriesgada, que pagamos en términos de rezago. Ya los centroamericanos y dominicanos firmaron y el Congreso norteamericano les ratificó su tratado, lo que los pone en posición de ventaja.
Nuestras negociaciones, en cambio, terminarán poco después de las que adelanta hoy Estados Unidos con Colombia, Ecuador y Perú, para las cuales ha fijado como meta para su firma el 20 de noviembre próximo, faltando tan solo acordar los mismos detalles sobre el tema agropecuario y reglas de origen que restan al nuestro. Antes, sin embargo, nuestro equipo tendrá que soportar paciente, las últimas arremetidas de ablandamiento de su contraparte en el mismo hotelucho sin aire acondicionado ni calefacción, donde suelen rematar estos procesos en Washington.

101 años de Panamá América

 
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