Tocumen, el mejor de Latinoamérica
Las mejoras, el remozamiento y la ampliación iniciada bajo la anterior administración de Mireya Moscoso, han rendido sus frutos. A un costo razonable de B/.21 millones, el país ha ganado con Tocumen casi un aeropuerto nuevo, una regia primera carta de presentación para más de un millón de visitantes extranjeros que cada año entra al país, en parte curioso de ver con sus ojos lo que está ocurriendo en Panamá. La inversión extranjera ha entrado en una vorágine de compras frenética, adquiriendo cuanta isla, rincón de playa, finca o casa de montaña pueda uno imaginarse, a precios de oro. En ese sentido, nuestra primera terminal aérea es confirmación palpable de que algo muy grande ocurre en Panamá.
Nada ajeno al fenómeno, recientemente, en un congreso de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo, celebrado en Cancún, México, los participantes premiaron a Tocumen, como el mejor aeropuerto de Latinoamérica, ganando el "Premio a la Excelencia Rolim Amaro" . Para su otorgamiento, se tomó en cuenta la calidad de las instalaciones y el servicio, además de la accesibilidad e innovaciones que brinda.
Bien podemos felicitarnos y regocijarnos por ello, porque a más de que somos panameños, son nuestros impuestos. Además, es una buena muestra de que cuando se quiere hacer bien las cosas, se hacen. Ojalá pueda el gobierno actual repetirlo con sus tantas otras obras y proyectos pendientes y, en especial, con el mismo aeropuerto, donde viene inexplicablemente postergando una fórmula para conceder los espacios de los establecimientos comerciales, buscando no la coima o la ventaja a favoritos, sino el mejor interés para el país, procurando armonizar entre el mayor beneficio para el Estado y el mejor servicio para los usuarios, en un marco de diversificación y libre competencia, en el que no se repita la experiencia de la concesión del servicio de comida a las cárceles, en manos de una sola empresa.
Nada ajeno al fenómeno, recientemente, en un congreso de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo, celebrado en Cancún, México, los participantes premiaron a Tocumen, como el mejor aeropuerto de Latinoamérica, ganando el "Premio a la Excelencia Rolim Amaro" . Para su otorgamiento, se tomó en cuenta la calidad de las instalaciones y el servicio, además de la accesibilidad e innovaciones que brinda.
Bien podemos felicitarnos y regocijarnos por ello, porque a más de que somos panameños, son nuestros impuestos. Además, es una buena muestra de que cuando se quiere hacer bien las cosas, se hacen. Ojalá pueda el gobierno actual repetirlo con sus tantas otras obras y proyectos pendientes y, en especial, con el mismo aeropuerto, donde viene inexplicablemente postergando una fórmula para conceder los espacios de los establecimientos comerciales, buscando no la coima o la ventaja a favoritos, sino el mejor interés para el país, procurando armonizar entre el mayor beneficio para el Estado y el mejor servicio para los usuarios, en un marco de diversificación y libre competencia, en el que no se repita la experiencia de la concesión del servicio de comida a las cárceles, en manos de una sola empresa.