Tocumen : un aeropuerto corporatizado
Las tendencias de la globalización con sus dinámicas de mercado como la desregulación, los cambios tecnológicos, la privatización y las limitaciones en materia de infraestructuras han impulsado a la industria aeronáutica hacia la consolidación y la integración del sector; obligan a que países como Panamá definan su condición de competitividad en el transporte aéreo.
El anuncio de que el gobierno otorgará al sector privado la operación y administración del Aeropuerto Internacional de Tocumen no nos toma por sorpresa, ya que por un diagnóstico de todos los que utilizamos éste, así como por las recomendaciones de consultores y organismos internacionales especializados, se conoce la obsolescencia, falta de mantenimiento y desorganización operativa del mismo.
Existe interés en la industria aeroportuaria por este aeropuerto desde el anuncio de su concesión administrativa en 1999. La meta consiste en lograr una mayor eficiencia operativa, incrementar los ingresos, explotar las concesiones rentables y aumentar la calidad de la infraestructura por medio de mejoras financiadas por el sector privado. Esto permitirá al gobierno el desarrollo competitivo que Tocumen necesita en la región latinoamericana.
La corporatización se define como la creación de una sociedad con independencia y autonomía financiera bajo la administración del sector privado, aunque la propiedad de la misma continúe en el sector estatal. Es importante que se establezca rigurosamente que los ingresos que genere el aeropuerto, sean reinvertidos directamente en su expansión y modernización.
Existe ya la decisión en el gobierno y se debe procederse cuanto antes. Panamá no resiste más consultas, estudios, análisis y evaluaciones en materia aeroportuaria; nos hemos quedado atrás del resto de los países de la región por falta de óptica futurista e incapacidad en la gestión aeronáutica. Tocumen requiere urgente que se atiendan sus necesidades prioritarias como mantenimiento y modernización.
222El anuncio de que el gobierno otorgará al sector privado la operación y administración del Aeropuerto Internacional de Tocumen no nos toma por sorpresa...
Hoy el equilibrio social, el crecimiento económico y la seguridad jurídica no son las mejores cartas de presentación de Panamá, por lo que transferir la operación y administración del Aeropuerto Internacional de Tocumen al sector privado será el único logro en materia de aviación de este gobierno.
La estructura que se utilice para la designación de los directivos, así como el nombramiento del administrador del Aeropuerto y la transición de los actuales empleados, son temas que deben estar alejados de mezquindades y manipulaciones, porque puede llevarnos a otro ente burocrático más, sin solución a las actuales deficiencias y malos manejos que se viven hoy.
Del interés que el gobierno le imprima a esta iniciativa dependerá su éxito, pero si esta coyuntura se maneja políticamente podemos perder otra oportunidad valiosa para la aviación panameña. Recomendamos un amplio debate a objeto de lograr el mejor modelo de administración para este bien estatal, bajo un criterio empresarial y con plena autonomía financiera.
Nuestro despegue turístico depende inevitablemente, de la competitividad del Aeropuerto Internacional de Tocumen; nuestras líneas internacionales de bandera dependen aún más de la administración y operación de este aeropuerto.
Señores y señoras del gobierno no dejen de apoyar al turismo y a la aviación, que en un país como Panamá van de la mano al recibir el 95% de nuestros visitantes por Tocumen, el primer aeropuerto del país.
El anuncio de que el gobierno otorgará al sector privado la operación y administración del Aeropuerto Internacional de Tocumen no nos toma por sorpresa, ya que por un diagnóstico de todos los que utilizamos éste, así como por las recomendaciones de consultores y organismos internacionales especializados, se conoce la obsolescencia, falta de mantenimiento y desorganización operativa del mismo.
Existe interés en la industria aeroportuaria por este aeropuerto desde el anuncio de su concesión administrativa en 1999. La meta consiste en lograr una mayor eficiencia operativa, incrementar los ingresos, explotar las concesiones rentables y aumentar la calidad de la infraestructura por medio de mejoras financiadas por el sector privado. Esto permitirá al gobierno el desarrollo competitivo que Tocumen necesita en la región latinoamericana.
La corporatización se define como la creación de una sociedad con independencia y autonomía financiera bajo la administración del sector privado, aunque la propiedad de la misma continúe en el sector estatal. Es importante que se establezca rigurosamente que los ingresos que genere el aeropuerto, sean reinvertidos directamente en su expansión y modernización.
Existe ya la decisión en el gobierno y se debe procederse cuanto antes. Panamá no resiste más consultas, estudios, análisis y evaluaciones en materia aeroportuaria; nos hemos quedado atrás del resto de los países de la región por falta de óptica futurista e incapacidad en la gestión aeronáutica. Tocumen requiere urgente que se atiendan sus necesidades prioritarias como mantenimiento y modernización.
222El anuncio de que el gobierno otorgará al sector privado la operación y administración del Aeropuerto Internacional de Tocumen no nos toma por sorpresa...
Hoy el equilibrio social, el crecimiento económico y la seguridad jurídica no son las mejores cartas de presentación de Panamá, por lo que transferir la operación y administración del Aeropuerto Internacional de Tocumen al sector privado será el único logro en materia de aviación de este gobierno.
La estructura que se utilice para la designación de los directivos, así como el nombramiento del administrador del Aeropuerto y la transición de los actuales empleados, son temas que deben estar alejados de mezquindades y manipulaciones, porque puede llevarnos a otro ente burocrático más, sin solución a las actuales deficiencias y malos manejos que se viven hoy.
Del interés que el gobierno le imprima a esta iniciativa dependerá su éxito, pero si esta coyuntura se maneja políticamente podemos perder otra oportunidad valiosa para la aviación panameña. Recomendamos un amplio debate a objeto de lograr el mejor modelo de administración para este bien estatal, bajo un criterio empresarial y con plena autonomía financiera.
Nuestro despegue turístico depende inevitablemente, de la competitividad del Aeropuerto Internacional de Tocumen; nuestras líneas internacionales de bandera dependen aún más de la administración y operación de este aeropuerto.
Señores y señoras del gobierno no dejen de apoyar al turismo y a la aviación, que en un país como Panamá van de la mano al recibir el 95% de nuestros visitantes por Tocumen, el primer aeropuerto del país.