default

Todavía no hemos perdido el país...


Recién, el presidente de la hermana República de México, Felipe Calderón, a manera de autocrítica, reconoció que la lucha contra la delincuencia organizada, no se limita simplemente al uso de la fuerza o violencia institucionalizada. El factor policivo y militar, en esta lucha tiene que conjugarse ineludiblemente con la participación ciudadana y la sociedad civil. En Juárez, según el presidente mexicano, la estrategia y los dispositivos de la naturaleza mencionada no estaban dando los resultados, en el sentido de generar claros signos de paz y estabilidad social. De acuerdo con el presidente Calderón. la autocrítica pone de relieve la necesidad de ir a lo que sociólogos y criminalistas, denominan la estructura o fuente generadora de la actividad delincuencial. En ese sentido, desde una perspectiva democrática de la lucha, se hace énfasis en una estrategia que recupera para sí el trabajo social comunitario y la creación de expectativas reales y concretas para la satisfacción de las necesidades vitales del ser humano. Se trata de un enfoque de defensa ciudadana, donde nadie se puede quedar por fuera de su implementación. En consecuencia, las organizaciones de la sociedad civil, los sindicatos, los empresarios, los clubes cívicos, las organizaciones deportivas las iglesias, tiene que tener un espacio en la cruzada contra los delincuentes. Las autoridades tienen que llevar respuestas sociales al barrio, a las comunidades.

Todo lo anterior pasa, por concertar un esfuerzo concertado hacia la elaboración de una estrategia criminológica del estado, que sea producto de la participación de todos los actores mencionadas. Las autoridades tienen que perderle el miedo a la sociedad civil y trabajar en dirección a crear espacios donde fluya el diálogo, la consulta.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América