"Todos los Derechos Humanos para Todos"
Mientras que en Panamá ayer tanto los estudiantes como las autoridades violaban los más elementales preceptos legales y de costumbre, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebra hoy el quincuagésimo aniversario de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. A pesar de que la misma carece de la obligatoriedad de un tratado, dicha Declaración ha adquirido aceptabilidad universal, ha sido inspiración para múltiples convenciones sobre la materia y se ha convertido en fuente obligada de derecho internacional sobre los derechos humanos.
Los fundadores de la ONU en la Conferencia de San Francisco que tuvo lugar en 1945 respondieron a las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial enfatizando los derechos humanos a la carta constitutiva de dicha corporación. El año siguiente, la ONU estableció la Comisión de los Derechos Humanos como el cuerpo dentro de la organización principalmente responsable por la promoción de los derechos humanos. Bajo el liderazgo de Eleanor Roosevelt, viuda del Presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosevelt y reconocida activista de los derechos humanos, la Comisión se responsabilizó por definir los derechos y libertades más básicos.
Tomó 1,400 votaciones sobre prácticamente cada palabra y cada cláusula para que hace 50 años la Asamblea General de la ONU aprobara la Declaración Universal de Derechos Humanos en el entonces recién construido "Palais de Chaillot" en Paris, Francia. Algunos de los derechos y libertades reconocidos en dicho instrumento son el derecho a la vida, libertad y seguridad de la persona; derecho a la educación; libertad de pensamiento, conciencia y religión; libertad de opinión y expresión; derecho al trabajo; y derecho a solicitar y obtener asilo político en caso de persecución en el país de origen.
La Declaración de Derechos Humanos ha sido traducida a más de 200 idiomas. Desde 1948, unos 60 tratados sobre la materia se han inspirado de la Declaración. El lema escogido subraya la universalidad, indivisibilidad e interelación entre todos los derechos humanos, ya sean civiles, culturales, económicos, políticos o sociales. En Panamá, nuestro ordenamiento jurídico, incluyendo la Constitución, recoge estos principios.
Sin embargo, a pesar de dicha Declaración, y todos los tratados y convenios que ha inspirado la misma, los derechos más elementales siguen siendo violados en forma sistemática y reiterada en todos los continentes del Planeta Tierra, tal y como se verificó ayer en la ciudad capital. Por eso, en este aniversario debemos reflexionar sobre la situación de los derechos humanos en nuestro país y exigir su respeto para mejorar nuestra humanidad. Respetando los derechos de los demás ganaremos el respeto por los nuestros.
Los fundadores de la ONU en la Conferencia de San Francisco que tuvo lugar en 1945 respondieron a las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial enfatizando los derechos humanos a la carta constitutiva de dicha corporación. El año siguiente, la ONU estableció la Comisión de los Derechos Humanos como el cuerpo dentro de la organización principalmente responsable por la promoción de los derechos humanos. Bajo el liderazgo de Eleanor Roosevelt, viuda del Presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosevelt y reconocida activista de los derechos humanos, la Comisión se responsabilizó por definir los derechos y libertades más básicos.
Tomó 1,400 votaciones sobre prácticamente cada palabra y cada cláusula para que hace 50 años la Asamblea General de la ONU aprobara la Declaración Universal de Derechos Humanos en el entonces recién construido "Palais de Chaillot" en Paris, Francia. Algunos de los derechos y libertades reconocidos en dicho instrumento son el derecho a la vida, libertad y seguridad de la persona; derecho a la educación; libertad de pensamiento, conciencia y religión; libertad de opinión y expresión; derecho al trabajo; y derecho a solicitar y obtener asilo político en caso de persecución en el país de origen.
La Declaración de Derechos Humanos ha sido traducida a más de 200 idiomas. Desde 1948, unos 60 tratados sobre la materia se han inspirado de la Declaración. El lema escogido subraya la universalidad, indivisibilidad e interelación entre todos los derechos humanos, ya sean civiles, culturales, económicos, políticos o sociales. En Panamá, nuestro ordenamiento jurídico, incluyendo la Constitución, recoge estos principios.
Sin embargo, a pesar de dicha Declaración, y todos los tratados y convenios que ha inspirado la misma, los derechos más elementales siguen siendo violados en forma sistemática y reiterada en todos los continentes del Planeta Tierra, tal y como se verificó ayer en la ciudad capital. Por eso, en este aniversario debemos reflexionar sobre la situación de los derechos humanos en nuestro país y exigir su respeto para mejorar nuestra humanidad. Respetando los derechos de los demás ganaremos el respeto por los nuestros.