Tolerancia y ética política
Es importante articular la ética política con el ejercicio del poder, desde el punto de vista pragmático. La cultura de la tolerancia y la solidaridad nos ha permitido un pueblo más paciente, dueño de su tiempo y de su propio destino. Todos lo miembros del PRD hemos sido protagonistas activos de este clima de paz, tolerancia y perdón mutuo.
Esa cultura nos permitió superar los viejos rencores entre adversarios y cimentar las bases firmes para hacerla auténtica. En cambio, la cultura de la solidaridad nos obliga hacer justicia a nuestros copartidarios, aliados y amigos con los cuales estamos en deuda. En el discurso permanente debemos desarrollar, como parte intrínseca de nuestro ser nacional, las culturas de la tolerancia y de la solidaridad.
Hay que reconocer, que el mundo cambia a pasos acelerados, se transforman las estructuras y los rublos sumidos en guerras se reconcilian. Los ríos, las montañas, los mares y nuestro cuerpo se renuevan cada segundo transformándonos en un ciclo permanente de causa y efecto. Nos debemos dar el derecho de renovarnos, pero sin cambiar nuestro compromiso ético con las mayorías. Hoy igual que ayer, nuestro compromiso sigue vigente: renovarnos con un partido cada día más participativo, consultivo, democrático, ético, popular, no sectario, patriótico y revolucionario, torrijista y universal, joven de pensamiento y vigoroso en la acción. Nuestro homenaje en este día sigue siendo el compromiso con los principios, programas y sueños del proceso de cambio hacia la independencia nacional que trazó Omar, quien señalaba en forma contundente que "...un principio elemental dice que quien gasta la semilla se queda sin cosecha. La actitud de estar formando un semillero de cuadros debe ser permanente. Es la única manera de darle contenido a esa expresión política y filosófica que afirma que el relevo generacional se impone, a menos que quiera uno ser relevado por la fuerza", continuaba recomendándonos, "tenemos que formar los cuadros que releven a los otros cuadros. Sólo así tendremos una continuidad en el reemplazo de una generación por otra. Sólo así podremos evitar que el pueblo, cansado de ver a la misma gente, piense en otro tipo de cambio". Reiteramos que sólo por el camino de la unidad venceremos.