Toque de queda
Son varias las irregularidades que se han reportado sobre el toque de queda en los primeros días. Padres y madres a los que se les arrebata sus hijos de sus manos, pues los policías entendieron que ningún menor de edad debe estar en la calle después de las 9 de la noche “aunque estén en compañía de sus padres.” Chicos y chicas a los que se les detiene en frente de sus casas para conducirlos a una pocilga tras barrotes y bajo llave hasta que sus padres aparezcan, lo que ocurre varios días después, resultando una clara detención ilegal.
Preocupa la discriminación racial que caracteriza la puesta en práctica de la medida. Le recomendamos al Ministro de Gobierno y Justicia y al Jefe de la Policía que hagan buenas sus palabras y se practique el toque de queda como una medida de protección a favor de los menores de edad y de prevención de la delincuencia. Para eso tendrán que explicarles a los policías que a los menores de edad que “no estén acompañados de sus padres” hay que conducirlos a sus hogares, y que allí deberán entregarlos a sus respectivos padres, advirtiéndoles su responsabilidad.
No cabe usar contra las personas menores de edad ni esposas, ni cárcel, pues se supone que es una medida de protección y no de represión. Para que todo sea conforme a la ley, hay que advertirles a los policías que serán sancionados por los abusos que cometan. ¿Nos entendemos, o no?