Torrijos apuesta a la juventud
Para nosotros y quienes nos leen los sábados, que dedicamos a opinar sobre temas políticos inherentes a las próximas elecciones nacionales, no fue una sorpresa. Rubén Arosemena y Samuel Lewis Navarro completan como candidatos a la vicepresidencia de la República, la terna que encabeza Martín Torrijos, de la alianza PRD - Partido Popular (PP).
Todavía recordamos las reacciones a nuestro comentario que ni Arosemena ni Lewis Navarro aportaban votos, aunque alguien del PP nos hizo un apuntamiento válido que hoy recogemos, y es que su pequeño partido brinda una puerta para captar sufragios que, de otro modo, jamás se darían por el PRD. Se alude al votante duro anti-PRD, que ahora tendría con el PP un canal para votar por Torrijos.
La presentación oficial de la nómina, sin embargo, tuvo un impacto de novedad y dinamismo, sobre todo con el rostro desconocido para las masas del joven Lewis Navarro. Junto a sus dos compañeros, proyectan una aureola de renovación, de relevo generacional que, para muchos, es la única alternativa que tiene el país para dejar atrás los vicios y corruptelas de hoy.
Es obvio que la movida de Torrijos apunta hacia la juventud indecisa, muchos de los cuales votarán por primera vez. Sabe perfectamente que las distancias al final se estrechan y que quien sea capaz de recoger ese voto mayormente joven e indeciso, ganará. El voto adulto, en sus distintos estratos, ya lo tiene garantizado con la propia estructura de su partido, que le asegura históricamente un mínimo de 33%, Torrijos está trabajando el porcentaje que le falta, el que aparece en las encuestas.
La estrategia que sigue, es inobjetable. Con un Endara, por meses estacionado cerca del 25% y un oficialista José Miguel Alemán moviéndose lentamente hacia su nivel real, el resultado dependerá de una bolsa no mayor de 15% de votantes indecisos, la mayoría de ellos jóvenes. Y es a ellos a los que apunta el equipo de Torrijos.
Todavía recordamos las reacciones a nuestro comentario que ni Arosemena ni Lewis Navarro aportaban votos, aunque alguien del PP nos hizo un apuntamiento válido que hoy recogemos, y es que su pequeño partido brinda una puerta para captar sufragios que, de otro modo, jamás se darían por el PRD. Se alude al votante duro anti-PRD, que ahora tendría con el PP un canal para votar por Torrijos.
La presentación oficial de la nómina, sin embargo, tuvo un impacto de novedad y dinamismo, sobre todo con el rostro desconocido para las masas del joven Lewis Navarro. Junto a sus dos compañeros, proyectan una aureola de renovación, de relevo generacional que, para muchos, es la única alternativa que tiene el país para dejar atrás los vicios y corruptelas de hoy.
Es obvio que la movida de Torrijos apunta hacia la juventud indecisa, muchos de los cuales votarán por primera vez. Sabe perfectamente que las distancias al final se estrechan y que quien sea capaz de recoger ese voto mayormente joven e indeciso, ganará. El voto adulto, en sus distintos estratos, ya lo tiene garantizado con la propia estructura de su partido, que le asegura históricamente un mínimo de 33%, Torrijos está trabajando el porcentaje que le falta, el que aparece en las encuestas.
La estrategia que sigue, es inobjetable. Con un Endara, por meses estacionado cerca del 25% y un oficialista José Miguel Alemán moviéndose lentamente hacia su nivel real, el resultado dependerá de una bolsa no mayor de 15% de votantes indecisos, la mayoría de ellos jóvenes. Y es a ellos a los que apunta el equipo de Torrijos.