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Torrijos en el tercer "round"


LA PELEA aún no inicia, y el gobierno ya está contra las cuerdas. Le llueven matapuercos por su tardanza en mostrar los proyectos. Con todo, encaja los golpes limpiamente cuando admite retrasos en presentar las propuestas, argumentando que el asunto no es presentarlas rápido, sino bien. Superados los dos "rounds" de la reforma fiscal-tributaria y de la seguridad social, Torrijos podría sufrir un revés en el tercero: el Referéndum sobre la ampliación del Canal. ¿Estará el equipo en su esquina suficientemente fresco, para emprenderlo? En el ejercicio de gobierno, es tan importante cacarear el huevo como ponerlo. Si bien el gobierno prefiere enfocarse en lo segundo, los veteranos de la guerra de comunicaciones, le invitan a que haga también lo primero.
Primer round: Fisco y Tributos. El gobierno explica, sin éxito aún, que propone más que agregar y quitar impuestos. Argumenta que se trata de un enfoque integral, donde se reducen gastos también. Con todo, avizoro enredo mayúsculo cuando los técnicos, tal vez alejados de un lenguaje llano, entren a explicar que la propuesta elimina impuestos que recaudan menos de lo que cuesta administrarlos, amplía otros que sí recaudan y hace equitativos y simples unos que no lo eran. ¿Acaso la reforma "sacaplata" no adujo exactamente lo mismo? La simplificación, debe ser explicada no en foros politiqueros, sino en los que procuran la orientación y docencia. De lo contrario, se podría complicar el combate. También se ha mencionado eliminar las exoneraciones para los industriales que, según algunos economistas, a cincuenta años de ser establecidas, han sido poco efectivas. Por su lado, arguyen los industriales, que sus industrias "ineficientes", aportan una cuota de empleos.
Se habló de un impuesto único para las empresas. El 2 de septiembre de 2004, en entrevista con Luz María Noli, Guillermo Chapman, economista agudo y vocero no oficial del MEF, sugería un impuesto único -del 20%, por ejemplo- en lugar de que unas empresas paguen 15% y otras 33%. La reforma pretende así, evitar la evasión.
Segundo round: Seguridad Social. La administración Torrijos muestra responsabilidad cuando reitera que: "¡...salvaremos el Seguro Social, sin privatizarlo!". Esta postura exhibe mucho sentido común, pues los asegurados perciben que la hipotética privatización significa reducir, encarecer o impedir el acceso que tienen a la atención médica, ellos y su extenso combo de beneficiarios. Lo cierto es que rescatar el Seguro, tiene dos caminos. El primero, es la reforma en la que se ajustan los parámetros (edad de jubilación, años de cotización, porcentaje de cuotas, etc.). Otro, más rocoso, es el de la reforma estructural, que evitará al gobierno en el poder dentro de 12 años, tener que ajustar los parámetros nuevamente. Es la reforma estructural la que le permite a los ciudadanos tener cuentas individuales, cada uno con una libreta de ahorros, depositando todos los meses, para uso propio. El dinero que nos descuentan para nuestra jubilación, se usa para pagar a los que están jubilados. La reforma, por vía de cuentas individuales hace sostenible al sistema por siempre.
No es sencillo el problema para el gobierno. Se enfrentan a un sector obrero, organizado en gremios, representantes de un porcentaje ínfimo de la población empleada. Su postura es obtusa: "no aceptaremos reformas, ni paramétricas, ni estructurales". ¿Qué proponen entonces? Parece imposible explicarles que algunas cosas han cambiado desde 1941, cuando se fundó el Seguro Social. Ahora vivimos más años y las mujeres tienen menos hijos. Por tanto, antes existían 58 cotizantes para un jubilado y hoy solo 5. Su posición negociadora es magnífica e irresponsable: "que el Seguro lo salve el Estado".
El Tercer round: Ampliación del Canal de Panamá. A finales de este año, el pueblo va a votar "sí" o "no", luego de que encuentre respuestas a varias preguntas. ¿El aumento del comercio mundial justifica o no la expansión?; ese aumento en el comercio, ¿será sostenido o se desinflaría si las economías de China y Estados Unidos se deprimen?; ¿los ingresos que generaría el aumento de la capacidad del Canal, compensan la inversión que se hará tanto con recursos propios de la ACP como con endeudamiento?
Para Endara y Pérez Balladares, en su momento, los referéndum fueron un plebiscito a sus gestiones. ¿Se encamina el actual gobierno a perder el referéndum sobre el Canal de Panamá, luego del fuerte desgaste de las reformas anteriores? Volviendo a la analogía del huevo, le queda a Torrijos y a su equipo de comunicaciones, ponerlo y cacarearlo. Necesitan suministrar y articular velozmente, más seguridad y más empleo. Por el lado de la cero corrupción, Kuzniecky y Gomes, desde la Contraloría y la Procuradoría, respectivamente, moverán los resortes necesarios para que caigan en la cárcel, los ansiados monos gordos. En alguna medida, esto mitigaría el desgaste de los dos primeros Rounds, para ganar el tercero, en una estrecha decisión dividida.

101 años de Panamá América

 
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