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TPC-Estados Unidos


He decidido alejarme un poco del día a día para enfocar este artículo en un tema nacional y de gran prioridad para el país, como lo es el Tratado de Promoción Comercial (TPC) o Libre Comercio con los Estados Unidos.

Hace unos días, como miembro de la Cámara de Comercio, fui invitado a un desayuno en el cual participaron como expositores tanto el vicepresidente y canciller Lewis Navarro como la ministra de Comercio e Industrias, Carmen Gisela Vergara. La idea es retomar el tema de este importante tratado dentro de las esferas políticas de los Estados Unidos en un momento en el cual, no cabe duda, el proceso electoral de ese país nos deja pocas avenidas para lograr la aprobación antes de fin de año de este por parte del Senado Norteamericano. Pero que de común acuerdo, gobierno y sector privado, procurarán buscar los mecanismos para concluir esta importante aspiración nacional que se inició en 1990.

La señora Ministra nos refrescó la memoria con relación a los puntos más sobresalientes del tratado negociado. Debo manifestar, con todo honestidad, que los intereses nacionales de los distintos sectores de producción tanto de bienes como de servicios, se encuentran salvaguardados. El esfuerzo negociador llevado a cabo en distintas administraciones de gobierno ha producido un buen tratado.

He manifestado en muchas ocasiones que Panamá puede vivir sin un tratado de libre comercio con los Estados Unidos. De hecho, nunca lo hemos tenido y aquí estamos. Sin embargo, Panamá comienza a tomar decisiones de consecuencias globales principalmente por la expansión de nuestro canal, pero también esa magna obra nos va a plantear, más temprano que tarde y de manera integral, el relanzamiento de nuestra posición geográfica ante el mundo con todo lo que ello implica y, obviamente, lograr la aprobación de un tratado de este tipo vendrá a formar parte de un incalculable valor agregado para nuestro país y nuestra actividad comercial, en un mundo cada vez más interconectado.

En dicha reunión me atreví a sugerir, a título personal, que en la próxima misión a Washington en septiembre, el sector gobierno y la Cámara de Comercio transmitan una invitación a todos los partidos políticos del país para que se unan en este esfuerzo nacional. Falta menos de un año para que se produzca el cambio de gobierno en Panamá y las conversaciones en Washington serán en gran medida con el sector político bipartidista de ese país, por lo que mostrar unidad política en cuanto a esto resulta beneficioso a la imagen del país en esta importante encrucijada y se manda un mensaje claro de que aunque elijamos el otro año un gobierno de distinto corte político, este tema seguirá siendo de interés nacional.

Ojalá el imperdonable error político de esta administración que ha puesto en riesgo un esfuerzo tan grande, sirva en el futuro para saber diferenciar cuando los intereses del país están por encima del interés político partidista del gobierno de turno.

101 años de Panamá América

 
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