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Trabajando a conciencia


La oportunidad es propicia para informar sobre el trabajo que desempeña la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) y los resultados logrados en su gestión durante los primeros cuatro años desde su creación el 3 de mayo de 1996. En enero de 1997 llegué a la CLICAC a desempeñar el cargo de Comisionado por un período de cuatro años con el compromiso y la obligación de instituir un entorno competitivo en Panamá. Este cargo público se fundamenta en una ley novedosa que exige de una postura honesta y transparente, además de una actitud con determinación, creatividad, iniciativa y mucho coraje.
En Panamá, antes, el mejor negocio era aquel que se obtenía por medio de los acuerdos de precio, las divisiones de mercado, las concertaciones en licitaciones, las cuotas de producción, la distribución exclusiva, y otras prácticas monopolísticas que son ahora ilegales de acuerdo a la Ley 29 de 1996. La cita bibliográfica más adecuada para referirnos a esta situación fue expresada en 1776 por Adam Smith en su libro "La riqueza de las naciones", cuando señaló que las personas dentro de una misma industria muy raras veces se reúnen, ni siquiera para divertirse o celebrar, pero cuando lo hacen las conversaciones siempre terminan en una conspiración en contra del bienestar público o de alguna forma en un acuerdo para aumentar precios.
Afortunadamente, ahora, las reglas han cambiado. Existe la CLICAC que está educando a los agentes económicos y consumidores acerca de que la competencia es el mejor entorno para fomentar el bienestar de todos. Y en ese sentido nuestra posición como Comisionado ha sido vertical. Lo primero que nos encontramos fue con un mercado invadido en productos vencidos, sin información relevante sobre precios ni calidad, con contratos firmados en blanco, balanzas alteradas a tutiplén, sin normas ni estándares de calidad, con comerciantes e industriales que incumplían las garantías e ignoraban los conceptos básicos de metrología, abusos por parte de las mueblerías y financieras, y con consumidores sin conocimiento de sus derechos. Es decir, un desastre en su máxima expresión. Solamente hay que recordar los casos del pan de molde con tres o inclusive hasta seis rebanadas de menos, tanques de gas licuado usados con menos peso, arroz de primera como si fuera arroz especial, muestras médicas puestas a la venta en Centros de Salud, productos substraídos de la Caja del Seguro Social en farmacias de prestigio, venta de antibióticos sin receta médica, medicinas de hasta tres y cuatro años de vencidas, etc., etc., etc.
Lo que hemos hecho ha sido tratar de establecer el equilibrio en la ecuación proveedor - consumidor, inyectar información clara y veraz al mercado, y devolverle al consumidor el poder de decidir. La CLICAC se ha comprometido en orden prioritario con el consumidor, el libre mercado y la competencia. Nuestra misión ha sido velar por aumentar el bienestar de todos los panameños mediante el fortalecimiento de una cultura económica basada en la equidad, honestidad y transparencia. Este trinomio de valores se ha unido a la naciente cultura de libre mercado, cultura que nació de la misma onda expansiva que la promulgación del programa de reformas económicas, el cual permitió a Panamá vislumbrar los caminos de la modernidad.
La filosofía de la CLICAC consiste en que los principales protagonistas para una competencia limpia y justa son los agentes económicos y los consumidores. La CLICAC sólo actúa de arbitro del mercado, y en algunas oportunidades toca el pito, marca la falta y muestra la tarjeta si es preciso. Y la tarjeta la hemos mostrado en innumerables ocasiones.
Solamente permítanme citarle al profeta Ezequiel que refleja la posición bíblica de cómo nosotros en la CLICAC entendemos nuestra misión fiscalizadora: "¿Cómo podré perdonar al que emplea balanza alteradas y pesas falsas? Deben usar balanzas, pesas y medidas exactas, porque el Señor le repugnan todos los que usan pesas falsas y cometen injusticias". En otros términos, en la CLICAC nos sentimos ética e históricamente respaldados por la moral cristiana en el desarrollo de nuestras funciones en defensa del comercio leal y de los consumidores.
Ahora bien, ¿qué contribuciones ha hecho la CLICAC en el desarrollo de una cultura de libre mercado en Panamá? Primeramente, la CLICAC contribuye a la administración de justicia, aliviando la carga del sistema judicial a través del procedimiento de conciliación. Además de ser un trámite muy económico (todos los servicios de la CLICAC son gratuitos) y expedito (la mayoría de los casos se concilian en menos de 30 días), las conciliaciones en CLICAC son altamente efectivas. En más de 3,500 casos que se han conciliado hasta la fecha, se le ha devuelto al consumidor más de 6 millones de balboas en concepto de reparaciones, garantías, entrega de mercancía y sumas en efectivo. Además, el 80% de los casos se han decidido a favor del consumidor, 10% a favor del agente económico, y 10% se han llevado a la vía judicial.
En segundo lugar, la CLICAC facilita la competitividad ofreciendo el mecanismo de normalización, estandarización y calibración. Los funcionarios de la institución verifican pesas y medidas, capacitan a empresas sobre certificaciones de calidad, realizan operativos para verificar pesos y volumen de productos empacados, inspeccionan fechas de vencimiento, precios a la vista, condiciones en ventas especiales, y otros aspectos considerados en la Ley 29. La prioridad ha sido solicitar al Ministerio de Comercio e Industria que formalice los reglamentos técnicos, de forma que contribuyan a la promoción de la competencia.
Tercero, la CLICAC habilita a los consumidores educándolos acerca de sus derechos a través de programas en escuelas, contestando consultas en la línea telefónica, resolviendo disputas y conciliando denuncias a través de la conciliación directa. La CLICAC proporciona información al consumidor que en muchos casos permite generar precios bajos y competitivos. Nuestro programa de información de precios es un mecanismo que hace que cuando aumenta el precio de la carne, el consumidor opte por un substituto como el pollo; cuando aumenta el precio de la lechuga, se decida por el repollo; y si aumenta el ñame, escoja la yuca y el plátano. La CLICAC ha habilitado a más de 15,000 consumidores a través de su servicio gratuito de atención directa.
Y finalmente la CLICAC colabora en la modernización del Estado con su participación en adelantar criterios sobre cómo realizar las privatizaciones de forma que no se afecte la libre competencia, en denunciar las restricciones a la competencia y solicitar la revisión del Contrato Ley de Refinería Panamá, y organizar la comisión de alto nivel para administrar el virus del milenio; opina en los anteproyectos de ley como los de transporte, medicamentos, jubilados, financieras y válvula única; participa en diversos comités de coordinación gubernamental; cumple con responsabilidad sus funciones de recomendar al Organo Ejecutivo mediante informes técnicos y jurídicos que modifique, simplifique o elimine a cualquier requisito que regule el comercio y se compruebe que obstaculiza la competencia en el mercado; y demanda ante los tribunales de justicia a los agentes económicos que son sorprendidos cometiendo prácticas monopolísticas.
Con el ingreso de Panamá a la OMC, con la apertura de la economía a diferentes regiones del hemisferio, con la formalización de la sede del ALCA del año 2001 al 2003, y con la incorporación del tema de la libre competencia en cada uno de los foros donde se discuten temas de comercio internacional, hacen de la CLICAC un concepto novedoso y una idea que trasciende más allá de las formas tradicionales de hacer las cosas. Lo que se ha hecho y se ha logrado ha sido por el esfuerzo de cada uno de sus funcionarios que se comprometieron con la mística de trabajar y cumplir con sus responsabilidades. Y a pesar de las amenazas de algunos agentes económicos, los desprecios de nuestros detractores y desaires de algunas autoridades de gobierno, no han podido impedir que sigamos cabalgando, gozosos de alegría, en busca de una cultura donde impere la competencia y la equidad.
Sentimos que la CLICAC es un himno al esfuerzo y al éxito. Nuestro código de conducta nos hace reflexionar diariamente de que somos la sal para condimentar el banquete de la honestidad, que alimentamos de esperanza a los más vulnerables y desamparados, que representamos una institución joven que ha resultado ser poderosa y confiable, que somos una montaña de luz y ejemplo para las demás instituciones del país, y que simbolizamos la piedra angular por la que deben pasar todos aquellos que quieran convertirse en timbre de orgullo para los consumidores. Esta es la temperatura interna de la CLICAC. De aquí es donde brota nuestra fuerza, sabiduría, valor, coraje, esperanza, y sobre todo, mucha alegría. Y por eso, no tenemos miedo; siempre hemos dicho que por la forma en que hemos realizado nuestro trabajo, ni con la punta de una lanza podrán tocar nuestra alma institucional. Nuestra posición está asegurada en el corazón de los panameños y en el espíritu de la patria, porque todos saben que hemos trabajado a conciencia.

101 años de Panamá América

 
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