Trabajo en áreas apartadas
La ciudad capital y las zonas urbanas suelen ser las preferidas para educadores y médicos recién egresados, que buscan su primer nombramiento. Pocos están dispuestos a servir en ellas, salvo para pedir traslado en la primera oportunidad que se les presente.
En consecuencia, tenemos un contraste entre la sobreoferta de esos y otros profesionales en las ciudades y la extrema escasez en el campo. Mejorar las condiciones de trabajo y crear incentivos a quienes estén dispuestos a servir en las últimas es el recurso que se impone para estimular a que más de ese escaso recurso humano especializado, esté dispuesto a desplazarse hacia áreas de difícil acceso, donde más se necesitan sus servicios. Pero, en Panamá, ello no ha sido suficiente; y así tenemos que no hay suficientes médicos, enfermeras, maestros y otros en áreas tales como las indígenas.
¿Qué hacer? La lógica sugiere una solución sencilla, crear o elevar sobresueldos, conceder vacaciones más prolongadas y dotarles de más ventajas. El gobierno norteamericano y muchas empresas de ese país y de naciones desarrolladas, suelen, por ejemplo, remunerar mucho mejor el trabajo en el extranjero. Y a quien esté dispuesto se les da casa, carro, viáticos jugosos, pasajes de avión gratis para visitar su país, traslado de la familia, pago de escuelas, costos de mudanza, premios en efectivo, etc. Por eso hay tantos dispuestos a ir hasta a Irak, con tal de ahorrar un buen dinero en pocos años.
Quizás los incentivos expuestos sean demasiados para un país relativamente pobre como el nuestro. Pero al menos podemos aspirar a que los maestros y otros profesionales que sirvan en áreas de difícil acceso, tengan su sueldo al día, sin las humillantes demoras de meses, que los convierte en menesterosos y mala pagas involuntarios. Se les debe pagar más, ofrecerles un plan de ahorros y asegurarles un alojamiento decoroso, a más de vacaciones más prolongadas y becas de especialización para compensar el aislamiento. Hay que proveerles también de medios de comunicación gratuitos y expeditos y proveerles material gráfico y electrónico gratuito, para mantenerlos actualizados.
Del modo expuesto, podremos contar con que ya no habrá más escasez de médicos, educadores, agrónomos y otros profesionales que tanto se necesitan en las áreas de difícil acceso, con lo cual, a mediano plazo, se daría un paso gigante para combatir la pobreza y sus secuelas.