Tráfico humano, tragedia global
A medida que aumenta la xenofobia contra los inmigrantes en Europa y Estados Unidos, aumentan también las personas que buscan emigrar de los países tercermundistas y establecerse en las naciones más ricas del mundo.
En medio de la desesperación producida por la inequidad social y la extrema pobreza de la que tratan de escapar, muchos relegan a segundo plano el costo o el riesgo que deben correr para llevar a cabo su objetivo. Tal deseo los lleva a travesías llenas de peligros, durante las cuales no es raro que terminen lisiados, engañados o en la cárcel o, peor aun, encuentren la muerte debido a los riesgos que corren a manos de quienes se enriquecen trasportando inmigrantes ilegales.
Anualmente, 250 millones de personas buscan migrar en el mundo. Muchas de ellas caen en manos de truhanes que, aprovechándose de la necesidad e ignorancia de estas gentes, les ofrecen transporte y papeles. No son más que lobos vestidos de ovejas que robarán o abandonarán a sus clientes durante la travesía.
Es este el caso de los llamados "coyotes" que cobran hasta 5,000 dólares por pasar a una persona por "el hueco" de la frontera entre México y Estados Unidos y que, en muchas oportunidades, la abandonan en medio del desierto o la deja morir deshidratada en el baúl de un carro o camión, cuando los persigue la policía.
A las costas de Sicilia, el lugar considerado más fácil para entrar a Italia desde África del Norte, arriban más de 12,000 hombres, mujeres y niños anualmente. Estas personas pagan a los "expertos" para que los transporten a Italia desde 1,200 dólares hasta más de 4,000 dólares. Pero, muchas veces terminan, no en Palermo, Roma o Milán, sino ahogados, o en las fauces de un tiburón. La policía italiana intercepta cientos de embarcaciones peligrosamente sobrecargadas, sin equipo de salvamento ni agua. Otro tanto ocurre en las costas de España y Francia. En lo que va del año 2006, han interceptado a más de 23,000 africanos, hacinados en botes a punto de naufragar, tratando de desembarcar en las Islas Canarias. A esto se suma la trata de blancas, el peor y más denigrante de todos los tráficos humanos. El tráfico clandestino de inmigrantes, cada día mayor, se ha convertido en una verdadera tragedia global. Entonces, para evitar la tragedia de la inmigración clandestina, se debe educar, informar y promover políticas inteligentes de inmigración, en vez de cerrar las puertas.
(*)Analista colombiana.
(c) www.aipenet.com
Gracias a este trabajo conjunto, se pudo concebir un plan de manejo que consiste en un programa para administrar el área silvestre y además, zonificarlo.
La ejecución del Plan de Manejo del Parque Nacional de Chagres se hizo sobre la base de estudios técnicos que determinaron el uso de las áreas que comprenden el lugar.
Una de las recomendaciones de los especialistas es que el parque sea zonificado para determinar cada una de las actividades que se pueden desarrollar en él.
Grandi manifiesta que el plan de debe ser revisado cada cinco años para determinar en qué sitios se han dado mejoras.
"Existen sitios que no deben ser intervenidos por el hombre para construir, por ello es importante realizar un inventario periódicamente", mencionó.
El Plan de Manejo de Chagres ha permitido clasificar las actividades que se realizan. El 29.3% del área lo comprende la cuenca del canal. De la superficie total del parque, el 84% es bosque maduro; el 7.65 % es bosque intervenido; 1.78 % es de rastrojo o actividades de agricultura y ganadería y el 3.8% lo ocupan las personas que residen en los predios del parque.
Pero, aunque el plan de manejo ha permitido un mejor desarrollo de la conservación del parque, la ley que rige este lugar necesita ser modificada porque desde hace 22 años, cuando fue promulgada, muchas cosas han cambiado.
En el Parque Nacional Chagres se pueden observar árboles de guayacán, cedro, maría, caoba, mango, aguacate, marañón, algarrobo, guanábana, entre otros.
Entre su fauna está el mono araña, tucanes, las salamandras endémicas, el pájaro carpintero, tapir, el águila arpía y el jaguar.
En la parte alta del río Chagres residen varias comunidades indígenas, como los emberá drúa y los parará purú, provenientes de Darién.
El Parque Nacional Chagres, fundado el 2 de octubre de 1984, está dividido en cuatro subsedes ubicadas en Boquerón, Alajuela, Cerro Azul y Cuango, las que permiten llevar un mejor control y manejo.
Por su privilegiada ubicación entre las provincia de Panamá y Colón, a 40 kilómetros por carretera desde la ciudad de Panamá, es uno de los parques más importantes del país, pues permite desarrollar actividades de producción hídrica., Panamá América
Anualmente el río Chagres aporta 931 millones de metros cúbicos de agua. Cada metro cúbico equivale a 264 galones de agua. Para efectuar el tránsito por el canal un barco utiliza alrededor de 53 millones de galones de agua.
Precisamente hoy, cumpliendo 22 años de haberse consagrado como parque nacional, posee más de 59 especies de peces de agua dulce, babillos, y cocodrilos.
En el área existen, además, todo tipo de plantas medicinales, animales silvestres, los que se han convertido en los principales atractivos del parque, como iguanas de más de seis años, que luchan en la selva para no ser cazadas.
Camilo Grandi, director del parque, manifiesta que de las aguas del río del mismo nombre se utiliza un 40% para el tránsito de barcos y buques por el Canal. El otro 60% de aguas que rodean la zona, se emplean para el consumo humano, las que benefician a más de 90 mil personas.
Para Grandi, es muy importante la conservación y el manejo del parque.
En medio de la desesperación producida por la inequidad social y la extrema pobreza de la que tratan de escapar, muchos relegan a segundo plano el costo o el riesgo que deben correr para llevar a cabo su objetivo. Tal deseo los lleva a travesías llenas de peligros, durante las cuales no es raro que terminen lisiados, engañados o en la cárcel o, peor aun, encuentren la muerte debido a los riesgos que corren a manos de quienes se enriquecen trasportando inmigrantes ilegales.
Anualmente, 250 millones de personas buscan migrar en el mundo. Muchas de ellas caen en manos de truhanes que, aprovechándose de la necesidad e ignorancia de estas gentes, les ofrecen transporte y papeles. No son más que lobos vestidos de ovejas que robarán o abandonarán a sus clientes durante la travesía.
Es este el caso de los llamados "coyotes" que cobran hasta 5,000 dólares por pasar a una persona por "el hueco" de la frontera entre México y Estados Unidos y que, en muchas oportunidades, la abandonan en medio del desierto o la deja morir deshidratada en el baúl de un carro o camión, cuando los persigue la policía.
A las costas de Sicilia, el lugar considerado más fácil para entrar a Italia desde África del Norte, arriban más de 12,000 hombres, mujeres y niños anualmente. Estas personas pagan a los "expertos" para que los transporten a Italia desde 1,200 dólares hasta más de 4,000 dólares. Pero, muchas veces terminan, no en Palermo, Roma o Milán, sino ahogados, o en las fauces de un tiburón. La policía italiana intercepta cientos de embarcaciones peligrosamente sobrecargadas, sin equipo de salvamento ni agua. Otro tanto ocurre en las costas de España y Francia. En lo que va del año 2006, han interceptado a más de 23,000 africanos, hacinados en botes a punto de naufragar, tratando de desembarcar en las Islas Canarias. A esto se suma la trata de blancas, el peor y más denigrante de todos los tráficos humanos. El tráfico clandestino de inmigrantes, cada día mayor, se ha convertido en una verdadera tragedia global. Entonces, para evitar la tragedia de la inmigración clandestina, se debe educar, informar y promover políticas inteligentes de inmigración, en vez de cerrar las puertas.
(*)Analista colombiana.
(c) www.aipenet.com
Gracias a este trabajo conjunto, se pudo concebir un plan de manejo que consiste en un programa para administrar el área silvestre y además, zonificarlo.
La ejecución del Plan de Manejo del Parque Nacional de Chagres se hizo sobre la base de estudios técnicos que determinaron el uso de las áreas que comprenden el lugar.
Una de las recomendaciones de los especialistas es que el parque sea zonificado para determinar cada una de las actividades que se pueden desarrollar en él.
Grandi manifiesta que el plan de debe ser revisado cada cinco años para determinar en qué sitios se han dado mejoras.
"Existen sitios que no deben ser intervenidos por el hombre para construir, por ello es importante realizar un inventario periódicamente", mencionó.
El Plan de Manejo de Chagres ha permitido clasificar las actividades que se realizan. El 29.3% del área lo comprende la cuenca del canal. De la superficie total del parque, el 84% es bosque maduro; el 7.65 % es bosque intervenido; 1.78 % es de rastrojo o actividades de agricultura y ganadería y el 3.8% lo ocupan las personas que residen en los predios del parque.
Pero, aunque el plan de manejo ha permitido un mejor desarrollo de la conservación del parque, la ley que rige este lugar necesita ser modificada porque desde hace 22 años, cuando fue promulgada, muchas cosas han cambiado.
En el Parque Nacional Chagres se pueden observar árboles de guayacán, cedro, maría, caoba, mango, aguacate, marañón, algarrobo, guanábana, entre otros.
Entre su fauna está el mono araña, tucanes, las salamandras endémicas, el pájaro carpintero, tapir, el águila arpía y el jaguar.
En la parte alta del río Chagres residen varias comunidades indígenas, como los emberá drúa y los parará purú, provenientes de Darién.
El Parque Nacional Chagres, fundado el 2 de octubre de 1984, está dividido en cuatro subsedes ubicadas en Boquerón, Alajuela, Cerro Azul y Cuango, las que permiten llevar un mejor control y manejo.
Por su privilegiada ubicación entre las provincia de Panamá y Colón, a 40 kilómetros por carretera desde la ciudad de Panamá, es uno de los parques más importantes del país, pues permite desarrollar actividades de producción hídrica., Panamá América
Anualmente el río Chagres aporta 931 millones de metros cúbicos de agua. Cada metro cúbico equivale a 264 galones de agua. Para efectuar el tránsito por el canal un barco utiliza alrededor de 53 millones de galones de agua.
Precisamente hoy, cumpliendo 22 años de haberse consagrado como parque nacional, posee más de 59 especies de peces de agua dulce, babillos, y cocodrilos.
En el área existen, además, todo tipo de plantas medicinales, animales silvestres, los que se han convertido en los principales atractivos del parque, como iguanas de más de seis años, que luchan en la selva para no ser cazadas.
Camilo Grandi, director del parque, manifiesta que de las aguas del río del mismo nombre se utiliza un 40% para el tránsito de barcos y buques por el Canal. El otro 60% de aguas que rodean la zona, se emplean para el consumo humano, las que benefician a más de 90 mil personas.
Para Grandi, es muy importante la conservación y el manejo del parque.