Transformación de la Administración Pública
La Administración Pública es otra de las materias que ha anunciado el Ingeniero Alberto Vallarino en su Programa de Gobierno, dentro de los lineamientos políticos, que hará una profunda transformación con miras "a agilizar y simplificar los trámites que surten ante ella y estableciendo los mecanismos de protección al ciudadano que requiere de respuestas a sus variadas solicitudes".
No es raro encontrarnos por la calle quienes hablan con desdeño sobre la Administración Pública y es que la misma anda "manga por hombro". Somos muchos los panameños que de sólo pensar que tenemos que apersonarnos a un despacho público, adquirimos mal genio por la pérdida de tiempo que ello implica. Pero los responsables no son los funcionarios públicos sino nuestros gobernantes que han sido siempre amantes del empirismo que no es otra cosa que proclamar la ineficiencia como sistema de vida.
Se requiere enfocar con un criterio científico la Administración Pública para poder dirigir exitosamente al Estado ya que de otra forma estaremos condenados a continuar viviendo con los mismos problemas de siempre.
Propone, fundamentalmente, el Ingeniero Vallarino, consciente de que la Administración Pública debe ser objetiva e impersonal, que debe funcionar de una manera continua y regular, dar satisfacción lo más rápidamente posible a las necesidades de interés general, la creación de una Ley Integral de Procedimientos Administrativos; la aplicación de la Carrera Administrativa y una Ley General de Sueldos que permita retribuir a los empleados equitativamente, según el trabajo que desempeñan, de tal forma que no hagan perder al funcionario público el gusto del trabajo.
Sin restarle importancia a la ley de la Carrera Administrativa y a la de Procedimientos Administrativos, queremos referirnos a la remuneración al servidor público, que ha sido siempre delegada al olvido por los gobernantes de turno y es importante por cuanto a que como señalan los estudiosos de la materia: 1º En una administración en donde a los funcionarios públicos no se les paga o se les remunera insuficientemente, florece el peculado, la concusión, la ineficiencia y la corrupción; 2º Es conveniente que los agentes al servicio público tengan un interés pecuniario en permanecer largo tiempo en el servicio y a dirigirlo bien y ello se logra a través de una remuneración equitativa y de acuerdo con el esfuerzo y preparación requerida para el desempeño eficiente de las funciones a él encomendadas; 3º La remuneración asegura un mejor reclutamiento del servicio público. Los individuos inteligentes y sin fortuna personal pueden entrar en el servicio. Sin remuneración las funciones públicas se convierten en el patrimonio de una aristocracia, lo que es un grave peligro. La mala remuneración del servidor público ha demostrado que resulta más onerosa para el país que una remuneración de acuerdo con el servicio prestado y el costo de la vida nacional. Por trabajo igual debe haber sueldo igual. Por otro lado hay que evitar que el incentivo de la remuneración transforme el servicio público en recompensa de servicios personales o de servicios políticos prestados.
Otro aspecto de la Administración Pública que tiene gran importancia es el de la descentralización del Estado y que ha prometido el Ingeniero Alberto Vallarino, en su programa de gobierno, atender con prioridad. La centralización de la Administración Pública se debe fundamentalmente al afán de controlar políticamente plazas de trabajo y recursos del Estado a sacrificio de la eficiencia del servicio que debe prestar el Estado. El plan del Ingeniero Alberto Vallarino pretende lograr la descentralización a través de "la transferencia de competencias y recursos del gobierno central a las regiones y provincias, municipios y corregimientos a través de los cambios constitucionales, legales y reglamentos que sean necesarios". Ha anunciado que promoverá la transferencia de los Fondos de Emergencia Social a los municipios e igualmente se buscará que las partidas circuitales de los legisladores se usen para importantes proyectos de alcance social.
La experiencia de la Primera Vicepresidente, Mayín Correa, en asuntos municipales, sin duda será de gran ayuda para la implementación de estos cambios.
Ojalá el Ingeniero Vallarino, de resultar favorecido con el voto mayoritario del electorado, ponga en práctica, desde temprana etapa de su gestión, la ley general de sueldos y la descentralización del Estado para beneficio del país.
No es raro encontrarnos por la calle quienes hablan con desdeño sobre la Administración Pública y es que la misma anda "manga por hombro". Somos muchos los panameños que de sólo pensar que tenemos que apersonarnos a un despacho público, adquirimos mal genio por la pérdida de tiempo que ello implica. Pero los responsables no son los funcionarios públicos sino nuestros gobernantes que han sido siempre amantes del empirismo que no es otra cosa que proclamar la ineficiencia como sistema de vida.
Se requiere enfocar con un criterio científico la Administración Pública para poder dirigir exitosamente al Estado ya que de otra forma estaremos condenados a continuar viviendo con los mismos problemas de siempre.
Propone, fundamentalmente, el Ingeniero Vallarino, consciente de que la Administración Pública debe ser objetiva e impersonal, que debe funcionar de una manera continua y regular, dar satisfacción lo más rápidamente posible a las necesidades de interés general, la creación de una Ley Integral de Procedimientos Administrativos; la aplicación de la Carrera Administrativa y una Ley General de Sueldos que permita retribuir a los empleados equitativamente, según el trabajo que desempeñan, de tal forma que no hagan perder al funcionario público el gusto del trabajo.
Sin restarle importancia a la ley de la Carrera Administrativa y a la de Procedimientos Administrativos, queremos referirnos a la remuneración al servidor público, que ha sido siempre delegada al olvido por los gobernantes de turno y es importante por cuanto a que como señalan los estudiosos de la materia: 1º En una administración en donde a los funcionarios públicos no se les paga o se les remunera insuficientemente, florece el peculado, la concusión, la ineficiencia y la corrupción; 2º Es conveniente que los agentes al servicio público tengan un interés pecuniario en permanecer largo tiempo en el servicio y a dirigirlo bien y ello se logra a través de una remuneración equitativa y de acuerdo con el esfuerzo y preparación requerida para el desempeño eficiente de las funciones a él encomendadas; 3º La remuneración asegura un mejor reclutamiento del servicio público. Los individuos inteligentes y sin fortuna personal pueden entrar en el servicio. Sin remuneración las funciones públicas se convierten en el patrimonio de una aristocracia, lo que es un grave peligro. La mala remuneración del servidor público ha demostrado que resulta más onerosa para el país que una remuneración de acuerdo con el servicio prestado y el costo de la vida nacional. Por trabajo igual debe haber sueldo igual. Por otro lado hay que evitar que el incentivo de la remuneración transforme el servicio público en recompensa de servicios personales o de servicios políticos prestados.
Otro aspecto de la Administración Pública que tiene gran importancia es el de la descentralización del Estado y que ha prometido el Ingeniero Alberto Vallarino, en su programa de gobierno, atender con prioridad. La centralización de la Administración Pública se debe fundamentalmente al afán de controlar políticamente plazas de trabajo y recursos del Estado a sacrificio de la eficiencia del servicio que debe prestar el Estado. El plan del Ingeniero Alberto Vallarino pretende lograr la descentralización a través de "la transferencia de competencias y recursos del gobierno central a las regiones y provincias, municipios y corregimientos a través de los cambios constitucionales, legales y reglamentos que sean necesarios". Ha anunciado que promoverá la transferencia de los Fondos de Emergencia Social a los municipios e igualmente se buscará que las partidas circuitales de los legisladores se usen para importantes proyectos de alcance social.
La experiencia de la Primera Vicepresidente, Mayín Correa, en asuntos municipales, sin duda será de gran ayuda para la implementación de estos cambios.
Ojalá el Ingeniero Vallarino, de resultar favorecido con el voto mayoritario del electorado, ponga en práctica, desde temprana etapa de su gestión, la ley general de sueldos y la descentralización del Estado para beneficio del país.