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Transformación económica


Este diario, el lunes 8 de diciembre, dio cuenta que el Presidente iba a explicar la Transformación Económica de Panamá frente a los retos del próximo siglo en la Conferencia sobre el Caribe y América Latina, que se llevó a cabo el 9 de diciembre en Miami. Aparentemente se trató de un ciclo de conferencias en la que participaron varios presidentes, así como alrededor de dos mil funcionarios y empresarios del hemisferio. Acá, más recientemente, se dio en estos días una reunión de los Gobernadores del Banco Mundial con la participación de su Presidente y donde no permitieron la participación de la prensa, porque se tratarían temas muy sensitivos internos del organismo. "Reunión de gavilanes, mortantad de pollos"¿Con qué nos vendrán ahora? Por lo pronto han estado preparándonos para justificar un decrecimiento económico con la debacle económica de los "Tigres del Asia", los hasta hace poco modelos económicos de las IFIs que se han convertido en los tristes tigres tinaqueros del Asia.
Nosotros, por nuestra cuenta, tendremos con los apreciados lectores nuestra cumbrecita y para ello haremos un relato textual del contexto de las reformas económicas, la pobreza y la integración social, de acuerdo con los miembros de la CEPAL que se reunieron para analizar los resultados de la Cumbre sobre Desarrollo Social. Dice así textualmente parte del informe con relación a las medidas económicas:
1. "América Latina y el Caribe se encuentran en un intenso proceso de transformación, caracterizado por avances en el pluralismo democrático y en la gobernabilidad, y por profundas reformas económicas. Estas últimas pueden exhibir significativos avances en cuanto a estabilidad macroeconómica, inserción internacional e integración regional; gracias a ello, se ha logrado acceder a mayores niveles de financiamiento externo, cuya adecuada gestión puede brindar una oportunidad de reforzar el dinamismo del crecimiento en los próximos años".
2. "Al mismo tiempo, la trayectoria de la evolución económica reciente ha revelado importantes insuficiencias. Primero, y con escasas excepciones, las tasas de crecimiento del producto han sido moderadas (3% al año entre 1990 y 1996), inferiores al desempeño histórico (5.5% al año entre 1945 y 1980) y a los niveles estimados necesarios por la CEPAL, para abordar los rezagos tecnológicos y sociales (6%) al año. Segundo, la mayor parte de las economías de la región continúa desenvolviéndose en un contexto de vulnerabilidad en buena parte de los casos la estabilidad macroeconómica ha dependido excesivamente de elevados déficit en cuenta corriente, financiados a veces con capitales volátiles, lo que tiende a manifestarse en ciclos cortos de expansión y ajuste, acordes al comportamiento de dichos capitales. En varias ocasiones, a ello se ha sumado la fragilidad de los sistemas financieros, con altos costos para las finanzas públicas. Tercero, la brusca caída de los coeficientes de ahorro, y en especial los de inversión, en la crisis de los años ochenta, se recupera con lentitud en el actual decenio; la vasta mayoría de los países aún no alcanza los niveles previos a dicha crisis.
3. Por otra parte, la intensidad del proceso de reestructuración económica define nuevos ganadores y perdedores. La heterogeneidad estructural, característica de los sistemas productivos de la región, se ha acentuado al ampliarse las diferencias de productividad entre las empresas grandes, líderes de los procesos de modernización, y el amplio y variado espectro de actividades rezagadas, que concentra el grueso del empleo. Esto no sólo sienta las bases materiales de mayores desigualdades sociales, al acentuar las brechas internas de productividad o ingresos, también afecta la capacidad de crecimiento, por cuanto limita el enlace entre diversos sectores productivos y la difusión del progreso técnico, así como el arrastre de las exportaciones.
4. La más notable de las insuficiencias, ligada justamente a los fenómenos antes descritos, se encuentra precisamente en los ámbitos que aborda la Cumbre Mundial de Copenhague, ya que el importante cúmulo de rezagos sociales generado durante la crisis económica de los años ochenta cede en forma muy lenta, sobre todo en tres aspectos interrelacionados: la situación del empleo, la incidencia de la pobreza y la exclusión actual".
5. "En la región, la evolución de la pobreza muestra marcadas diferencias nacionales, tanto en su magnitud como en su dinámica reciente. El promedio, la incidencia de la pobreza disminuyó del 41% a 39% del total de hogares durante el primer quinquenio de los noventa, avance insuficiente para contrarrestar el incremento del decenio recién pasado (de 35% a 41%). En términos absolutos, el número de latinoamericanos y caribeños en situación de pobreza -210 millones- es hoy más alto que nunca".
6. "Con todo, el panorama reciente también registra algunos avances, sobre todo ligados a situaciones de recuperación económica sostenible. Esa tendencia a una mejora gradual fue interrumpida en 1995 -acaso temporalmente- por la desaceleración del crecimiento de varios países (notablemente, México y Argentina) por otro lado, recibió un importante refuerzo al caer bruscamente la incidencia de la pobreza en Brasil, gracias a la aplicación de su programa de estabilización. La reducción de la indigencia avanzó menos (sólo del 18% al 17% de las familias) y la cifra siguió excediendo a la de 1980, esta vez en dos puntos porcentuales".
Hoy los gobiernos todos se encuentran justificadamente empeñados en el crecimiento económico. Todo se traduce y limita a esa lucha pero, como ya se ha reiterado, para que este crecimiento tenga algún sentido, para que sea de calidad el crecimiento, es preciso que sea distributivo mediante la creación de empleos productivos, buenos salarios, centros educativos y de salud, etc. Por ello cuando el Ministro del MIPPE nos habla del crecimiento económico nada nos dice sino especifica, igualmente, cuál ha sido el desarrollo alcanzado con el mismo.

101 años de Panamá América

 
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