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Transparencia en el Canal


Insistentemente los artículos de opinión piden informaciones y definiciones sobre los estudios que se desarrollan para el futuro del Canal de Panamá. Sin embargo, pareciera que la vía interoceánica siguiera siendo de los gringos o los marcianos, porque hay poca claridad en cuanto su manejo.
Un tema que interesa a todos los panameños, quienes quisieran conocer más sobre los aspectos técnicos, es cuáles son las perspectivas que tiene el mercadeo de los grandes buques. Igualmente, qué ventajas traería ese comercio para los panameños de la calle.
¿Qué hay con el agua y las tesis de Aragón sobre el costo y del pago de este recurso que se bota por el Canal?
¿Qué hay con las tierras que perderemos para nuestros campesinos, si fuesen necesario nuevos embalses?
¿Qué hay del reciclaje del agua y sobre la protección ambiental?
¿Qué hay de los costos de las ampliaciones? ¿Con qué se paga?
¿Qué hay del incremento de peaje y sobre los costos por otras rutas alternas y competidoras con el Canal de Panamá, como el Cabo de Hornos y los canales secos?
¿Qué hay de las propuestas de tecnología moderna para las esclusas, ensenadas y tinas del canal?
La Constitución, en su capítulo del Canal, y en los primeros artículos reza que la vía debe ser para el desarrollo social y crear empleo y riquezas para Panamá y los panameños (as).
Si bien es cierto que gran parte de esa legislación se refiere a aspectos económicos y técnicos, hay que hacer prevalecer el objetivo fundamental de todo bien del Estado, el cual debe ser para el beneficioso de la ciudadanía panameña.
Los costos de estabilidad, seguridad y desarrollo social del país y sus ciudadanos, para proyectarlos en el tránsito del Canal, exigen desarrollo social de la población panameña y la democracia.
No es posible que frente al incremento de los fletes navieros, del combustible y del transporte marítimo, Panamá siga pasando angustias. Esta es nuestra riqueza y no dependemos de ella.
Los grandes beneficiados siguen siendo los "pro mundi" que concretamente son las navieras y el comercio mundial .
Y la República de Panamá tiene que construir los puentes, las ampliaciones, etc. Sin embargo, el desempleo y el subdesarrollo económico siguen presente en nuestra sociedad.
Tenemos que cumplir con las medidas de seguridad por asuntos que no nos competen, pero que nos afectan, como el terrorismo. Y quién paga eso cuando nuestra seguridad está en la neutralidad real y efectiva.
Relaciones Públicas, así como los departamentos técnicos del Canal de Panamá deberían mantenernos muy bien informados. Así mismo, el Ministerio del Canal tiene la obligación de hacer cumplir las políticas nacionales y sociales del Estado panameño sobre intereses locales o internacionales, e igualmente dar amplia información a la ciudadanía, porque el Canal nos pertenece a todos y por ello el pueblo se sacrificó, lucho, dio su sangre y su vida; por eso, el tema no puede estar manejado por las élites, sino que debe ser compartido con todos los panameños (as).
La Corte Suprema de Justicia ya se pronunció sobre las informaciones confidenciales y la Ley de Transparencia en el Canal.
Repetimos, no creo que sea necesario presentarles otro hábeas data por un asunto que siempre ha unido a los panameños.

101 años de Panamá América

 
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