Transporte, amarga lucha
Las amenazas de paro en el transporte, las inútiles reuniones entre dirigentes y autoridades, las divisiones internas de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA), además del elevado precio del combustible, son factores incendiarios que se ciernen sobre el agobiado usuario para liquidar en cualquier momento la poca esperanza que tenemos de mejorar el transporte público.
Es obvio que ante ese panorama, la esperanza de los sufridos panameños que a diario emplean este medio para movilizarse está mermando, pues todos los gobiernos desde 1990 a la fecha han fracasado. Principalmente, por la intransigente y "jurásica" CANATRA, la burocrática Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), y, por supuesto, por la propia irresolución del gobierno. Martín Torrijos se ha mostrado incapaz de ejercer la autoridad que posee para obligar a los transportistas ??"buses y taxis- a cumplir las sencillas normas ya tomadas, pero que enmohecen en los despachos ministeriales. ¿Es acaso tan difícil tomar medidas y hacerlas cumplir?