Transporte público y calidad de vida
El transporte público panameño es un asesinato a plazos. Cada día decenas de miles de panameños que usan el transporte público colectivo, pierden de un 20 a 30% de su tiempo, esto es de sus vidas, en ir de sus hogares a sus trabajos o centros educativos y luego de vuelta a sus casas. En trayectos que por otros medios se podrían realizar en 30 minutos, estos compatriotas deben dedicar dos y tres horas a la ida y otras tantas a la vuelta. Si sumamos las seis horas en transportarse más las ocho horas de labor y las ocho horas de sueño, vemos que al panameño común del área metropolitana, sólo le quedan una o dos horas de esparcimiento o para dedicar a su familia. En concreto estamos hablando que los panameños pierden una cuarta parte de su vida en un transporte de mala calidad que ni siquiera sirve, como en otras latitudes de civilización, como tiempo para leer o meditar, ya que el ruidoso y sobresaltado vehículo no tiene las características de confort y sosiego que harían esto posible. Si queremos encontrar una causa fundamental de la descomposición familiar, de los menores en la calle, y de tantos otros males que surgen del ausentismo paternal o maternal, podríamos señalar a esta pérdida de tiempo en el transporte como una candidata de primer orden.
Por otra parte, si queremos presentar una medida gubernamental que pudiera tener un efecto monumental en el mejoramiento de la calidad de vida de los panameños, la modernización del transporte público en un sentido de eficiencia, puntualidad y costo sería la primera candidata para tal propósito. De más está señalar las bondades que desataría que los panameños tengan más tiempo para las actividades, familiares, personales y lúdicas. Seguramente seríamos un país distinto al que somos hoy en cultura, en índices delincuenciales, en satisfacción con la vida y optimismo hacia el futuro. No perdamos más tiempo, que ya se nos fue buena parte de la vida en ello.
EVP: Fue un error de mi parte, porque era mi obligación cuidar el local , no fue un robo planeado, como se dice. Fue algo por necesidad de un día para otro, no como dice la prensa.
PA: ¿El algún momento ellas se dieron cuenta que tú estabas participando del robo?
EVP: En ningún momento.
PA: ¿Qué pueden decir en estos momentos a las familias?
LS: Yo les pido perdón a los familiares de la señora Holanda y de la señora Vielka, me siento arrepentido por lo que han hecho los compañeros, mis compañeros, algo que no se por qué lo hicieron porque verdaderamente las muchachas estaban bien.
Por otra parte, si queremos presentar una medida gubernamental que pudiera tener un efecto monumental en el mejoramiento de la calidad de vida de los panameños, la modernización del transporte público en un sentido de eficiencia, puntualidad y costo sería la primera candidata para tal propósito. De más está señalar las bondades que desataría que los panameños tengan más tiempo para las actividades, familiares, personales y lúdicas. Seguramente seríamos un país distinto al que somos hoy en cultura, en índices delincuenciales, en satisfacción con la vida y optimismo hacia el futuro. No perdamos más tiempo, que ya se nos fue buena parte de la vida en ello.
EVP: Fue un error de mi parte, porque era mi obligación cuidar el local , no fue un robo planeado, como se dice. Fue algo por necesidad de un día para otro, no como dice la prensa.
PA: ¿El algún momento ellas se dieron cuenta que tú estabas participando del robo?
EVP: En ningún momento.
PA: ¿Qué pueden decir en estos momentos a las familias?
LS: Yo les pido perdón a los familiares de la señora Holanda y de la señora Vielka, me siento arrepentido por lo que han hecho los compañeros, mis compañeros, algo que no se por qué lo hicieron porque verdaderamente las muchachas estaban bien.