Transporte: ¿Quién gana con los plazos?
Posponer el inicio del debate en la Asamblea Nacional del proyecto de reformas al transporte le da un claro "respiro" a los transportistas, y logra además, disminuir las presiones que enfrentaba el Ejecutivo con este gremio.
Es decir, ambos ganan con la posposición de la discusión. No obstante, con esta decisión ha quedado claro que los usuarios son los que pierden, pues se sienten solos, defraudados y políticamente burlados.
A escasos días de haber anunciado algunos voceros de CANATRA, una posible huelga para paralizar el transporte, las amenazas del grupo de los transportistas surtió evidentemente efecto y, por otro lado, demostró la debilidad del gobierno del presidente Torrijos para promover la modernización necesaria del sector. Lo grave es que muchos usuarios sienten que nadie los respalda, pues afirman que a los representantes gubernamentales les faltó liderazgo para resolver el problema y tuvieron que ceder a las "gritos de guerra" de la dirigencia del transporte.
El aplazamiento de la discusión, se ha convertido en una mala señal para la opinión pública, aunque el Ejecutivo alegue que está tratando de buscar un consenso entre usuarios y transportistas para allanar el camino del debate. Sólo el tiempo dirá si tuvieron razón.
Por el momento, éste ha sido un nuevo golpe a la confianza de los ciudadanos en sus instituciones para que velen por su bienestar, pues en la mente nacional están presentes las innumerables oportunidades que se le ha dado a la dirigencia del transporte panameño para que se ciñan a las normas, las leyes, las responsabilidades profesionales, la ética y la decencia para continuar en el negocio.
¿Será cierto lo que le dijo a este diario el joven panameño, Antonio Moreno, que "El transporte en Panamá siempre ha doblegado al gobierno"? La respuesta la tiene ahora únicamente ellos.
Es decir, ambos ganan con la posposición de la discusión. No obstante, con esta decisión ha quedado claro que los usuarios son los que pierden, pues se sienten solos, defraudados y políticamente burlados.
A escasos días de haber anunciado algunos voceros de CANATRA, una posible huelga para paralizar el transporte, las amenazas del grupo de los transportistas surtió evidentemente efecto y, por otro lado, demostró la debilidad del gobierno del presidente Torrijos para promover la modernización necesaria del sector. Lo grave es que muchos usuarios sienten que nadie los respalda, pues afirman que a los representantes gubernamentales les faltó liderazgo para resolver el problema y tuvieron que ceder a las "gritos de guerra" de la dirigencia del transporte.
El aplazamiento de la discusión, se ha convertido en una mala señal para la opinión pública, aunque el Ejecutivo alegue que está tratando de buscar un consenso entre usuarios y transportistas para allanar el camino del debate. Sólo el tiempo dirá si tuvieron razón.
Por el momento, éste ha sido un nuevo golpe a la confianza de los ciudadanos en sus instituciones para que velen por su bienestar, pues en la mente nacional están presentes las innumerables oportunidades que se le ha dado a la dirigencia del transporte panameño para que se ciñan a las normas, las leyes, las responsabilidades profesionales, la ética y la decencia para continuar en el negocio.
¿Será cierto lo que le dijo a este diario el joven panameño, Antonio Moreno, que "El transporte en Panamá siempre ha doblegado al gobierno"? La respuesta la tiene ahora únicamente ellos.