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Transporte,¿fin del negociado?


TRANSCURRIDOS ocho meses de la tragedia del bus 8B-06 de la ruta Corredor-Mano de Piedra Durán, donde perecieron incineradas 18 personas y de la designación del Mayor de las Fuerzas de Defensa, Severino Mejía, como Director Encargado de la Autoridad de Transito y Transporte Terrestre (ATTT), el 23 y 26 de octubre de 2006, respectivamente.
Lo más relevante en este largo período en materia de transporte terrestre público de pasajeros es la decisión del Gobierno de no implementar el sistema de buses articulados, que constituía, para algunos comentaristas, supuestamente, un negociado de alrededor de 200 millones de balboas.
Tanto es así que los usuarios cotidianos del transporte colectivo y selectivo de pasajeros del área metropolitana, después de lo sucedido en la fatídica fecha del 23 de octubre de 2006 y, más recientemente, luego de las reveladoras declaraciones de la ministra de Gobierno y Justicia en el sentido de que el 70% de la flota de buses del transporte público no sirve; consideramos que en casi nada o en muy poco han cambiado los buses y taxis del área metropolitana.
Mucho antes del 23 de octubre, el sistema de transporte público ya había dado muestras de agotamiento, porque se sostiene en la inviable fórmula híbrida de "la cuenta, el palanca y el pavo". Sencillamente, porque al no establecerse modernas corporaciones de transporte basadas en relaciones formales de trabajo, persistiendo la informalidad laboral denominada comúnmente como "la cuenta", los 10 buses "neveras", como el incendiado el 23 de octubre, los destartalados buses "diablos rojos" y los taxis "no voy" -antes y después del 23 de 0ctubre- han continuado y seguirán recorriendo las calles de la capital en trasgresión permanente de la Ley y reglamentos de tránsito, ocasionando todo tipo de accidentes a causa de las regatas por la famosa "cuenta" que los conductores-palancas deben entregar a los dueños individuales de autobuses y taxis.
Y, aunque el Presidente de la República y líder del régimen neoliberal y plutocrático, en los días siguientes a la tragedia de la avenida Martín Sosa, así como el Director Encargado de la ATTT, más recientemente; han manifestado que "el cambio del sistema de transporte es el punto medular", y suponiendo que ambos se refieren a la transformación estructural del desfasado arquetipo informal de "la cuenta", específicamente, en el área metropolitana, las acciones del gobierno no indican un cambio en esa dirección, que además es la correcta.
Por ejemplo, el contenido del proyecto del ley No. 269 no refleja una transformación estructural del transporte, simplemente porque su articulado reduce el tema a la conducta social de los dueños, conductores y auxiliares de buses y a ciertos derechos de los usuarios.
El fondo del problema, esto es, el cambio del viejo, inseguro e ineficiente mecanismo de transporte público de pasajeros por un moderno sistema no está reflejado en el proyecto de ley, ni mucho menos existe la voluntad política del gobierno de Patria Nueva para ofrecer un servicio público que mejore la calidad de vida de medio millón de seres humanos que diariamente usan este tipo de transporte.
Hasta tanto el Gobierno se decida a modificar el obsoleto y desfasado sistema de transporte público terrestre de pasajeros y subsidiar el medio de transporte como ocurre en todas partes del mundo -objetivo no previsto en el presente horizonte político gubernamental, mismo antes y después del 23 de octubre de 2006- continuarán los malos tratos a los pasajeros, los "no voy" de los taxistas, las cacharpas (buses) rodantes, la estresante situación diaria de cientos de miles de panameños conducidos como "sardina en lata", mañana y tarde, de un extremo a otro de la ciudad, y, peor aún, con la inminente posibilidad que vuelta a suceder otra desgracia similar a la pretérita de hace ocho meses en el bus de la ruta Corredor-Mano de Piedra Durán.
¡Así de sencilla es la cosa!
*Coordinador del Frente Democrático Torrijista (FDT)
avidquoc@latinmail.com

Otro de los puntos de tranques es la intersección de avenida La Amistad y la calle Ascanio Villalaz (disgrega el tráfico a Albrook y Clayton). Allí se hará un puente.
Mientras en la vía Domingo Díaz se harán tres puentes vehiculares.
La construcción de 9 puentes en la ciudad y las soluciones de giros adelantados a la izquierda representa un gasto de B/.70 millones, entre 2007 y 2008.
La segunda fase del Corredor Norte de Tinajitas a 24 de Diciembre cuesta B/. 120 millones, con sus ramales.
Para la Cinta Costera, ampliación de la avenida Balboa, se han destinado B/.137 millones.
Mientras Jorge Luis Pitalúa, director de Mantenimiento del MOP, agregó que el mayor daño que reciben las calles es el sobrepeso.
De B/. 273 millones del presupuesto de la institución para este año, B/. 37 corresponde a mantenimiento.
Miguel Martínez, de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), dijo que por la configuración de la ciudad, en vez de generarse viajes transversales, se hacen longitudinales.
Explicó que el crecimiento poblacional en las afueras ha contribuido a generar que la red vial en principio se haya quedado corta, por lo mismo hay inversiones en ensanches.

101 años de Panamá América

 
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