Tras la elección: la Caja
Nuestro tema trasciende la elección: La esencia de la discusión es si alcanzan o no los dineros del Seguro Social para que los trabajadores tengan sus jubilaciones. El sesgo inicial de la misma es que algunos eludían el reconocimiento del déficit, argumentando que no sería tal si el Estado redimía sus obligaciones y los patrones cumplían con la inscripción, evitando la retención.
La discusión ha aclarado que la sostenibilidad del Seguro se afecta fundamentalmente por el cambio demográfico y la estructura del empleo, en términos de extensión y calidad salarial. Hay que reconocer que la protección de la capacidad de consumo del trabajador es vital para mantener la capacidad productiva nacional. Los salarios mejorarán según el nivel de productividad alcanzado por la sociedad.
El debate anterior nos deja ante dos problemas de naturaleza política y técnica: A- El primero es reconocer el déficit: Sobre una reserva necesaria de B/. 7,000,000 sólo tenemos en reserva real 1,700,000; es decir, faltan B/.5,400,000.
Las propuestas para que alcancen los recursos a futuro se estructuran en dos clases divergentes: 1- Cambiar radicalmente el sistema; 2- Efectuar reformas paramétricas. Cambiar el sistema significa modificar la misión institucional, de forma que su fin sea medido en lo particular por la satisfacción individual ante el retorno de los aportes, o sea, la seguridad de las prestaciones de salud y retiro; y en el nivel de empresa por el logro de réditos crecientes para la entidad manejadora de los fondos. Mantener el sistema y efectuar reformas paramétricas es reconocer que la seguridad social, además de útil al individuo, tiene un valor para el conjunto de la sociedad centrado en su carácter de factor optimizador de la producción, redistribuidor de bienestar y estabilizador del consumo
B- El segundo problema es reconocer que las variables generadoras del déficit operan sobre dos factores, los cuales deben ser enfrentados:
1. Factores que contienen los ingresos; factores que aumentan los egresos. Se puede precisar que la respuesta a la pregunta inicial sobre si alcanzan no los recursos está contestada con un categórico NO.
¿Cómo actuar sobre los factores que contienen los ingresos? 1. Estructuralmente hay que actuar sobre la productividad y el empleo. Como veremos las reservas de la Caja pueden utilizarse en mejorar de la productividad del país. 2. Hay que hacer más atractivo el compromiso de aseguramiento: Brindando incentivos para la incorporación de las personas de altos salario, sin ceder la administración de este aseguramiento a manos privadas; ofreciendo nuevos productos de aseguramiento, como pólizas por períodos cortos y contingencias; ampliando la cartera de inversión hacia aquellas productivas que generen más empleos, lo que aumentará la base de cotizantes; reconocer que los costos de producción en el país no sólo se componen del costo de equipos, insumos y salarios sino de las facilidades que aporta la infraestructura del país como: energía, telecomunicaciones y vialidad. Estos son renglones en los cuales la intervención de las reservas de la Caja pueden tener un impacto benéfico sobre la productividad de las empresas con la garantía de un retorno seguro. Si se reconoce que la educación es un factor de la productividad, la Caja puede actuar como banca de segundo piso para el IFARHU
¿Cómo actuar sobre los factores que aumentan los egresos? En el área del Seguro de Retiro, establecer el principio de que toda prestación debe tener una base financiera. La Caja se comprometerá a rechazar cualquier concepto de canasta de servicios básicos; incrementando la edad de retiro en los tiempos que se negocien dentro de límites de viabilidad cultural; es decir, de la aceptación de los actores sociales; manteniendo los retiros previos a la edad pactada (femenino y por riesgo especial) siempre que se creen lo aportes y las reservas necesaria para ello; aumentando los años de cotización, sólo si ello va acompañado de reformas laborales en el Código de Trabajo que mejoren la estabilidad. De no hacerlo así se generaría un estallido social; controlando la invalidez por el fomento de la reinserción laboral, para lo cual es menester establecer vigilancias sobre el compromiso de las empresas de mantener un porcentaje de mano de obra discapacitada de conformidad con la ley; aumentando los aportes de trabajadores y empleadores con mecanismos que permitan que estos aportes no se trasladen al consumo. Si el consumo no se deprime las empresas mejoran sus ganancias.
En el área de salud, mejorando la eficiencia de los servicios, profundizando las reformas en el modelo de atención y extendiéndolas hasta los niveles hospitalarios; manteniendo las prestaciones a los beneficiarios de los asegurados que opten voluntariamente por la aceptación de un cargo mínimo por beneficiario; implementando una contraloría del funcionamiento de equipos y la contratación de servicios externos; creando el marco legal que permita a la Caja comprar sin intermediación; incentivando la dedicación exclusiva del funcionariado de salud, mediante regímenes de carrera y complementando la oferta de servicios con la creación de un sistema de dedicación parcial por producto contratado. Estas adecuaciones deben realizarse paulatina y progresivamente, focalizándolas sobre los funcionarios de nuevo ingreso y los de antigüedad que opten por el mismo.
La discusión ha aclarado que la sostenibilidad del Seguro se afecta fundamentalmente por el cambio demográfico y la estructura del empleo, en términos de extensión y calidad salarial. Hay que reconocer que la protección de la capacidad de consumo del trabajador es vital para mantener la capacidad productiva nacional. Los salarios mejorarán según el nivel de productividad alcanzado por la sociedad.
El debate anterior nos deja ante dos problemas de naturaleza política y técnica: A- El primero es reconocer el déficit: Sobre una reserva necesaria de B/. 7,000,000 sólo tenemos en reserva real 1,700,000; es decir, faltan B/.5,400,000.
Las propuestas para que alcancen los recursos a futuro se estructuran en dos clases divergentes: 1- Cambiar radicalmente el sistema; 2- Efectuar reformas paramétricas. Cambiar el sistema significa modificar la misión institucional, de forma que su fin sea medido en lo particular por la satisfacción individual ante el retorno de los aportes, o sea, la seguridad de las prestaciones de salud y retiro; y en el nivel de empresa por el logro de réditos crecientes para la entidad manejadora de los fondos. Mantener el sistema y efectuar reformas paramétricas es reconocer que la seguridad social, además de útil al individuo, tiene un valor para el conjunto de la sociedad centrado en su carácter de factor optimizador de la producción, redistribuidor de bienestar y estabilizador del consumo
B- El segundo problema es reconocer que las variables generadoras del déficit operan sobre dos factores, los cuales deben ser enfrentados:
1. Factores que contienen los ingresos; factores que aumentan los egresos. Se puede precisar que la respuesta a la pregunta inicial sobre si alcanzan no los recursos está contestada con un categórico NO.
¿Cómo actuar sobre los factores que contienen los ingresos? 1. Estructuralmente hay que actuar sobre la productividad y el empleo. Como veremos las reservas de la Caja pueden utilizarse en mejorar de la productividad del país. 2. Hay que hacer más atractivo el compromiso de aseguramiento: Brindando incentivos para la incorporación de las personas de altos salario, sin ceder la administración de este aseguramiento a manos privadas; ofreciendo nuevos productos de aseguramiento, como pólizas por períodos cortos y contingencias; ampliando la cartera de inversión hacia aquellas productivas que generen más empleos, lo que aumentará la base de cotizantes; reconocer que los costos de producción en el país no sólo se componen del costo de equipos, insumos y salarios sino de las facilidades que aporta la infraestructura del país como: energía, telecomunicaciones y vialidad. Estos son renglones en los cuales la intervención de las reservas de la Caja pueden tener un impacto benéfico sobre la productividad de las empresas con la garantía de un retorno seguro. Si se reconoce que la educación es un factor de la productividad, la Caja puede actuar como banca de segundo piso para el IFARHU
¿Cómo actuar sobre los factores que aumentan los egresos? En el área del Seguro de Retiro, establecer el principio de que toda prestación debe tener una base financiera. La Caja se comprometerá a rechazar cualquier concepto de canasta de servicios básicos; incrementando la edad de retiro en los tiempos que se negocien dentro de límites de viabilidad cultural; es decir, de la aceptación de los actores sociales; manteniendo los retiros previos a la edad pactada (femenino y por riesgo especial) siempre que se creen lo aportes y las reservas necesaria para ello; aumentando los años de cotización, sólo si ello va acompañado de reformas laborales en el Código de Trabajo que mejoren la estabilidad. De no hacerlo así se generaría un estallido social; controlando la invalidez por el fomento de la reinserción laboral, para lo cual es menester establecer vigilancias sobre el compromiso de las empresas de mantener un porcentaje de mano de obra discapacitada de conformidad con la ley; aumentando los aportes de trabajadores y empleadores con mecanismos que permitan que estos aportes no se trasladen al consumo. Si el consumo no se deprime las empresas mejoran sus ganancias.
En el área de salud, mejorando la eficiencia de los servicios, profundizando las reformas en el modelo de atención y extendiéndolas hasta los niveles hospitalarios; manteniendo las prestaciones a los beneficiarios de los asegurados que opten voluntariamente por la aceptación de un cargo mínimo por beneficiario; implementando una contraloría del funcionamiento de equipos y la contratación de servicios externos; creando el marco legal que permita a la Caja comprar sin intermediación; incentivando la dedicación exclusiva del funcionariado de salud, mediante regímenes de carrera y complementando la oferta de servicios con la creación de un sistema de dedicación parcial por producto contratado. Estas adecuaciones deben realizarse paulatina y progresivamente, focalizándolas sobre los funcionarios de nuevo ingreso y los de antigüedad que opten por el mismo.