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Tras la huelga del transporte


Rosa Pérez, abogada, propietaria de buses y dirigente transportista, ha explicado lo que se esconde tras la huelga del transporte público. Resulta que los gamonales del sector, en contubernio con el Gobierno, controlan la totalidad del negocio en la República, a través de la Cámara Nacional de Transporte (CANATRA) -organismo que agrupa a las organizaciones transportistas- y la Autoridad Nacional del Tránsito, entidad oficial cuyo presidente de Junta Directiva es el Ministro de Gobierno y Justicia y de la que está representada la propia CANATRA.
Y con el paro nacional pretendían ampliar ese control hacia la importación y distribución al por mayor del combustible que requieran sus afiliados, para los cual han constituido una compañía bajo el sugestivo nombre CANATRA, S.A. de la que son dueños dichos gamonales y sus allegados, no el resto de los transportistas y propietarios de vehículos, con Rosa Pérez entre los últimos.
Así las cosas, la huelga, cuyo propósito de fachada es abaratar el costo del combustible para los buses y taxis, tendría como real objetivo forzar al Gobierno a dar a los gamonales de CANATRA, S.A. una concesión que le permita importar y distribuir al por mayor combustible, so pretexto de venderlo más barato; aunque no se dice que las ganancias de la operación irían a parar a los bolsillos de los accionistas y dueños de la nueva distribuidora, CANATRA, S.A.
La mejor prueba de lo dicho por Rosa Pérez y advertido desde un primer momento por otra organización transportista, ajena al paro, SICOTRAC, se dio durante las conversaciones mantenidas con los de CANATRA y el Gobierno en la Presidencia de la República. Como bien explicó el ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome, el mayor énfasis de los voceros transportistas estuvo en su exigencia en que se relajaran los requisitos legales exigidos para la concesión de licencias de distribuidoras de combustible concernientes a la constitución de fianzas de perjuicios a terceros (daños por gasolina de mala calidad), capital de trabajo (solvencia), calidad y seguridad de depósitos y despacho, ubicación de instalaciones (razones medio ambientales), etc.
La idea de los gamonales de CANATRA, S.A. con su distribuidora es establecerla y operarla bajo estándares de calidad, responsabilidad y seguridad inferiores a los exigidos actualmente al resto de las distribuidoras en operación y, de ser posible, estar en condiciones de ceder y vender a un tercero, por cuantía millonaria, la concesión que así obtengan, de no poder ellos, los de CANATRA, S.A., hacerlo directamente. O sea, un negocio redondo.
Cada cual vive su vida y la apatía general es caldo de cultivo del desastre total que se está incubando. Ojalá demore su estallido, porque corremos el riesgo fatal de los vasos comunicantes, en esa pirámide apocalíptica que comienza a aplastarnos.

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