default

Treinta mil muertos


La idea de condonar la deuda externa que padecen Honduras y Nicaragua a causa del huracán "Mitch" viene cogiendo fuerzas a nivel del Ejecutivo norteamericano, a medida que se va tomando certeza de la magnitud de la devastación dejada por el fenómeno.
Entre ambos suman unos 11 mil millones de dólares de deuda que ya era impagable antes del siniestro, con todo y los términos más favorables de la reestructuración acordados con la IFIs. Ahora tras el desastre, los expertos calculan en 10 ó 15 años el término para reconstruir lo perdido. También fueron azotados, aunque en menor grado, Guatemala y El Salvador.
La cantidad de muertes y damnificados hace palidecer a las ocasionadas por cualesquier otro fenómeno similar acaecido en Norteamérica y el Caribe, en las últimas décadas. "Mitch" se estacionó siete días en Honduras, antes de girar insidiosamente hacia Nicaragua y las demás naciones vecinas.
Todos son países muy pobres, afectados por muchos años de turbulenta historia, masacres, dictaduras y guerras civiles. Durante las décadas de la Guerra Fría, la región fue escenario de confrontación entre las grandes potencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, cada una apoyando a su bando; el primero a las sanguinarias dictaduras militares y la segunda a los movimientos guerrilleros izquierdistas que surgieron en respuesta a explosivas condiciones sociales existentes en la época.
En varias ocasiones Estados Unidos intervino, como con Walker en Nicaragua. Jacobo Arbenz fue depuesto por la CIA en Guatemala. Augusto César Sandino fue asesinado en Nicaragua por Anastacio Somoza, el padre de la dinastía del mismo nombre. Y cuando los sandinistas la derribaron y se hicieron del gobierno, Estados Unidos les emplazó su propia contraguerrilla. Los conflictos civiles deben haber cobrado en la región no menos de un millón de muertos. Pero la miseria dejada como secuela fue mil veces peor.
La presente se perfilaba como la primera década de reconstrucción en paz, libre al fin del flagelo fratricida y con una totalidad de regímenes democráticos al mando. La deuda externa dejada por los tiranos era monumental, pero fue honrada por todos. Parecía salir el sol tras un siglo de oscuridad; pero vino "Mitch" a devolver todo al punto de partida.
Treinta mil muertos y un millón de damnificados es demasiado para una región pobre que apenas se recuperaba. Las secuelas del huracán pueden resultar mucho peores, en términos de enfermedades, hambre y miseria. Y ese es precisamente el fermento ideal de la violencia. Centroamérica requiere ciertamente la condonación, pero más que eso, un "Plan Marshall" de varios miles de millones de dólares para reconstruirla.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América