Tres en uno
1. Peligran 1,400 millones de agricultores. El anuncio del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), el pasado 1° de agosto, no pudo ser peor. La comercialización de la tecnología "Terminator" será un hecho tras otorgársele la licencia a la empresa Delta Pine Land (DPL).
Esta tecnología manipula genéticamente los granos para que produzcan semillas estériles, lo que impide a los agricultores usarlos en distintos ciclos productivos, incidiendo de manera negativa para 1,400 millones de campesinos en el mercado mundial que dependían de las semillas que acostumbraban guardar de sus propias cosechas.
Tanto la USDA como la DPL realizaron una investigación conjunta para desarrollar "Terminator" y son copropietarios de las patentes de esta tecnología que se aplica en la semilla que sólo podrá ser utilizada en una siembra inmediata, liquidando la posibilidad de generar en la cosecha otra nueva semilla fértil.
La Fundación Internacional para el Progreso Rural (RAFI, por sus siglas en inglés) considera que esta decisión es "una bofetada a la opinión pública internacional y traiciona la confianza pública". Pese a la condena de la sociedad civil de todo el mundo, el gobierno norteamericano otorgó la licencia de producción a una de las empresas de semillas más grandes del mundo, lo cual constituye un "terrible ejemplo de cómo se usan las investigaciones públicas para favorecer el lucro corporativo, gracias a una tecnología que es dañina para los agricultores, peligrosa para el ambiente y desastrosa para la seguridad alimentaria" señaló Silva Ribero, de la RAFI.
2. El mensaje de Génova. La crisis de legitimidad de las organizaciones financieras internacionales y la deteriorada credibilidad de los acuerdos que se producen en las reuniones de los siete países más ricos del mundo, son de tal magnitud que no hay forma de disfrazar algo que ya perdió el rostro.
El siglo pasado dejó millones de muertes por hambre, enfermedades, guerras y exclusión. El signo de la deuda externa, de la injusta distribución de las riquezas y la profunda desigualdad de las relaciones entre países ricos y países pobres ha engendrado un terrorismo silencioso, un totalitarismo económico, en fin, la dictadura neoliberal que busca apropiarse del planeta, por encima de todo respeto a las naciones, a la moral, a la ética y a los derechos humanos. Sólo en el año 2,001 los países más ricos del mundo han gastado 500 mil millones de dólares en armas y presupuesto militar, de los cuales 300 mil millones sólo en EE.UU.
Ya es tiempo de que los gobiernos del mundo escuchen al clamor de sus pueblos y adopten medidas colectivas en legítima defensa de la vida y por el respeto a la naturaleza y a la especie humana. La nueva dictadura neoliberal busca revivir la Guerra Fría para decidir quiénes son los amigos y quiénes los enemigos, quiénes deben vivir y quiénes morir. Si podemos construir nuevas alternativas, más allá de tanta indolencia, otro mundo es posible
3. A propósito del perro "Eagle". Considero muy justo el esfuerzo realizado por la Comisión de la Verdad en la utilización del sabueso "Eagle" para la ubicación de osamentas. Pero lo que no logro comprender es por qué no llevaron al perro a los distintos sitios denunciados como fosas comunes producto de la invasión del 20 de diciembre de 1989. ¿O es que de esos panameños, sus familiares no merecen también saber la verdad?
Esta tecnología manipula genéticamente los granos para que produzcan semillas estériles, lo que impide a los agricultores usarlos en distintos ciclos productivos, incidiendo de manera negativa para 1,400 millones de campesinos en el mercado mundial que dependían de las semillas que acostumbraban guardar de sus propias cosechas.
Tanto la USDA como la DPL realizaron una investigación conjunta para desarrollar "Terminator" y son copropietarios de las patentes de esta tecnología que se aplica en la semilla que sólo podrá ser utilizada en una siembra inmediata, liquidando la posibilidad de generar en la cosecha otra nueva semilla fértil.
La Fundación Internacional para el Progreso Rural (RAFI, por sus siglas en inglés) considera que esta decisión es "una bofetada a la opinión pública internacional y traiciona la confianza pública". Pese a la condena de la sociedad civil de todo el mundo, el gobierno norteamericano otorgó la licencia de producción a una de las empresas de semillas más grandes del mundo, lo cual constituye un "terrible ejemplo de cómo se usan las investigaciones públicas para favorecer el lucro corporativo, gracias a una tecnología que es dañina para los agricultores, peligrosa para el ambiente y desastrosa para la seguridad alimentaria" señaló Silva Ribero, de la RAFI.
2. El mensaje de Génova. La crisis de legitimidad de las organizaciones financieras internacionales y la deteriorada credibilidad de los acuerdos que se producen en las reuniones de los siete países más ricos del mundo, son de tal magnitud que no hay forma de disfrazar algo que ya perdió el rostro.
El siglo pasado dejó millones de muertes por hambre, enfermedades, guerras y exclusión. El signo de la deuda externa, de la injusta distribución de las riquezas y la profunda desigualdad de las relaciones entre países ricos y países pobres ha engendrado un terrorismo silencioso, un totalitarismo económico, en fin, la dictadura neoliberal que busca apropiarse del planeta, por encima de todo respeto a las naciones, a la moral, a la ética y a los derechos humanos. Sólo en el año 2,001 los países más ricos del mundo han gastado 500 mil millones de dólares en armas y presupuesto militar, de los cuales 300 mil millones sólo en EE.UU.
Ya es tiempo de que los gobiernos del mundo escuchen al clamor de sus pueblos y adopten medidas colectivas en legítima defensa de la vida y por el respeto a la naturaleza y a la especie humana. La nueva dictadura neoliberal busca revivir la Guerra Fría para decidir quiénes son los amigos y quiénes los enemigos, quiénes deben vivir y quiénes morir. Si podemos construir nuevas alternativas, más allá de tanta indolencia, otro mundo es posible
3. A propósito del perro "Eagle". Considero muy justo el esfuerzo realizado por la Comisión de la Verdad en la utilización del sabueso "Eagle" para la ubicación de osamentas. Pero lo que no logro comprender es por qué no llevaron al perro a los distintos sitios denunciados como fosas comunes producto de la invasión del 20 de diciembre de 1989. ¿O es que de esos panameños, sus familiares no merecen también saber la verdad?