Tres escritos
No puedo ni quiero ocultar, las grandes satisfacciones que en sus respectivos momentos he sentido al leer, uno tras otro, sendos artículos que sobre el futuro Hospital Santo Tomás y sobre el futuro idem, han escrito los señores Juan Ameglio Pederlozi (La Prensa) y Mario Boyd Galindo (El Panamá América).
La amena lectura de ellos me estimuló a intentar (en vano) comunicarme por teléfono, con cada uno de los autores de los precitados artículos, para felicitarlos por sus conceptos e ideas y para además "intercambiar figuritas". Cuando los leí, me asaltó la duda acerca de ¿cómo utilizar los terrenos que actualmente ocupa el complejo hospitalario del Santo Tomás?, en forma tal que el resultado armonizara con el entorno que exige la Ley, respecto a los Monumentos Históricos. Dejo esa inquietud sembrada para que, en su momento, sea respondida y ¡ojalá! resuelta por el INAC.
La lectura del artículo "Dos pájaros de un tiro", publicado el 29-X-99 en el diario La Prensa y escrito por el distinguido arquitecto Ricardo J. Bermúdez D, me han acicateado de tal forma, que siento obligación aprovechar la ocasión para "matar tres pájaros de un tiro". Y lo hago ahora, porque considero que el arquitecto Bermúdez puso el "dedo en la llaga", al esbozar una solución práctica respecto a la forma en la cual podría proponerse el esquema de la transacción que lograría edificar el "nuevo" Hospital Santo Tomás. (Cero y van tres, por si no lo sabían o recordaban). l propone que la firma HNTB Design/Build Panama Inc. acepte realizar la construcción de este nuevo reto, en lugar de hacerlo con el nuevo Palacio Legislativo, reteniendo a cambio, los mismos beneficios que le concede el Contrato Ley N° 41 de 18 de noviembre de 1997, en cuanto a las hectáreas de terreno que se le concederían, "en concepto de pago por la obra en referencia", según reza la propuesta de Bermúdez.
En este punto, creo prudente señalar que, según estudios hechos por encargo de la Unión Europea, el costo de la construcción de un hospital de tercer nivel, de 700 camas, era en 1993 de alrededor de 70 a 80 millones de dólares, sin incluir el terreno. Pero, he aquí que la fecunda inteligencia de don Ricardo J. Bermúdez D. nos plantea una sesuda solución viable: "analizar detenidamente el globo de tierra ubicado a un costado de la vía Martín Sosa, definido por el acceso al Corredor Norte y el ramal que conduce a Tinajitas, la vía Simón Bolívar y ciertas instalaciones de la Universidad de Panamá situadas frente al Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social". Si se adopta esta solución, se resolvería el problema de la consecución del terreno.
Todas estas ideas pueden y deben ser consideradas al momento de redactar el Proyecto de Ley que dotará ¡al fin!, de diferentes autonomías al Hospital Santo Tomás que paralelamente, creará el Patronato que regirá los destinos de este "Elefante Blanco".
Bienvenidas sean todas estas ideas y ojalá sean prontamente acogidas, entre otros, por doña Mireya Moscoso, Presidenta de la República de Panamá y por el doctor José Terán y el licenciado José Miguel Alemán, Ministros de Salud y de Relaciones Exteriores, respectivamente.
La amena lectura de ellos me estimuló a intentar (en vano) comunicarme por teléfono, con cada uno de los autores de los precitados artículos, para felicitarlos por sus conceptos e ideas y para además "intercambiar figuritas". Cuando los leí, me asaltó la duda acerca de ¿cómo utilizar los terrenos que actualmente ocupa el complejo hospitalario del Santo Tomás?, en forma tal que el resultado armonizara con el entorno que exige la Ley, respecto a los Monumentos Históricos. Dejo esa inquietud sembrada para que, en su momento, sea respondida y ¡ojalá! resuelta por el INAC.
La lectura del artículo "Dos pájaros de un tiro", publicado el 29-X-99 en el diario La Prensa y escrito por el distinguido arquitecto Ricardo J. Bermúdez D, me han acicateado de tal forma, que siento obligación aprovechar la ocasión para "matar tres pájaros de un tiro". Y lo hago ahora, porque considero que el arquitecto Bermúdez puso el "dedo en la llaga", al esbozar una solución práctica respecto a la forma en la cual podría proponerse el esquema de la transacción que lograría edificar el "nuevo" Hospital Santo Tomás. (Cero y van tres, por si no lo sabían o recordaban). l propone que la firma HNTB Design/Build Panama Inc. acepte realizar la construcción de este nuevo reto, en lugar de hacerlo con el nuevo Palacio Legislativo, reteniendo a cambio, los mismos beneficios que le concede el Contrato Ley N° 41 de 18 de noviembre de 1997, en cuanto a las hectáreas de terreno que se le concederían, "en concepto de pago por la obra en referencia", según reza la propuesta de Bermúdez.
En este punto, creo prudente señalar que, según estudios hechos por encargo de la Unión Europea, el costo de la construcción de un hospital de tercer nivel, de 700 camas, era en 1993 de alrededor de 70 a 80 millones de dólares, sin incluir el terreno. Pero, he aquí que la fecunda inteligencia de don Ricardo J. Bermúdez D. nos plantea una sesuda solución viable: "analizar detenidamente el globo de tierra ubicado a un costado de la vía Martín Sosa, definido por el acceso al Corredor Norte y el ramal que conduce a Tinajitas, la vía Simón Bolívar y ciertas instalaciones de la Universidad de Panamá situadas frente al Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social". Si se adopta esta solución, se resolvería el problema de la consecución del terreno.
Todas estas ideas pueden y deben ser consideradas al momento de redactar el Proyecto de Ley que dotará ¡al fin!, de diferentes autonomías al Hospital Santo Tomás que paralelamente, creará el Patronato que regirá los destinos de este "Elefante Blanco".
Bienvenidas sean todas estas ideas y ojalá sean prontamente acogidas, entre otros, por doña Mireya Moscoso, Presidenta de la República de Panamá y por el doctor José Terán y el licenciado José Miguel Alemán, Ministros de Salud y de Relaciones Exteriores, respectivamente.