Tribulaciones de un ciudadano
Al embajador Eaton le preocupa la situación de la justicia en Panamá. A mí también me preocupan las decisiones del gobierno de Estados Unidos (EE.UU.), porque citando a Quevedo: ?Donde hay poca justicia es un peligro tener razón?.
Que en Panamá la justicia anda muy mal, lo sabemos desde mucho antes que a SE lo nombraran embajador. En ambas tribulaciones existe una pequeña diferencia, los riesgos de esta desgracia recaen sobre los panameños, pero que el gobierno de SE no sea serio ni confiable y se sostenga en el principio cínico de la ?seguridad nacional?, es algo que afecta al mundo entero.
Me preocupa sobremanera que como reacción al artero ataque del 11-S se haya atacado a Irak con saña feroz, basados en el engaño, con la excusa de implantar la democracia a bombazos. Pero no miden con la misma vara al dictador de Pakistán, el general amigo que posee setenta bombas atómicas listas para arrojarlas donde le plazca o le ordenen.
Me preocupa que en nombre de la democracia se haya perseguido, encarcelado y torturado a tanta gente inocente y que el gobierno de SE se arrogue el derecho, en forma unilateral, de interpretar caprichosamente quién es patriota, guerrillero, terrorista o enemigo combatiente y determine para su conveniencia los métodos de tortura políticamente correctos.
Resulta muy preocupante que la máxima autoridad del Departamento de Justicia no reconozca ante el Congreso que el método del submarino (sofocar a la víctima en un cubo de agua) para sacarle información, es una horrenda tortura. Igual a lo sucedido en la cárcel bagdadí de Abu Grahib, donde se violaron todas las normas sobre Derechos Humanos. También me preocupa mucho que utilicen compañías paramilitares de mercenarios como Blackwater y que el gobierno de SE les otorgue inmunidad a quienes disparan a mansalva sobre mujeres y niños y no aceptan las denuncias del gobierno iraquí.
Me preocupa, en fin, que la justicia de SE tenga un limbo llamado Guantánamo. Allí una junta militar al mejor estilo de la Guerra Sucia sudamericana decide sobre la vida o la muerte de los secuestrados. Algunos oficiales que la integran han declarado que en ese lugar no existe el debido proceso.
Me preocupa que el país que dice ser líder del mundo libre tenga una Corte Suprema que haya cometido el vulgar prevaricato de negarle justicia a un ciudadano alemán de origen árabe apresado por error por la CIA tras someterlo a distintos vejámenes durante varios meses y en distintos lugares, donde sus vuelos secretos lo paseaban con la repugnante anuencia de gobiernos europeos amigos. Prevaricato que consiste en negarle su derecho a juicio contra los EE.UU., con el inadmisible argumento que en ese juicio pudieran revelarse secretos que vulnerarían la ?seguridad nacional?. Una sentencia digna de Pinochet, Videla y Cía.
Como ciudadano del mundo, me preocupa que el gobierno de SE haya olvidado las enseñanzas de Nürenberg. Pero más me preocupa que haya compatriotas que por un puñado de dólares y la firma de un TLC paguen a coimeros legales de Washington DC y aplaudan a SE o escriban loas cuando el señor embajador manifiesta sólo sus preocupaciones sobre la justicia de Panamá.