Triunfos por llamadas
Haciendo referencia a los concursos de las televisoras donde el negocio de las llamadas es lo que decide quién es ganador, se me ocurre que ese método, con el que no estoy de acuerdo, podría aplicarse al tema político para la escogencia de los miembros del CEN, los candidatos a la Alcaldía y para los cargos de Diputado, Presidente y Vice-Presidente.
Ahora que el PRD ha empezado a mover sus figuras, tanto para la elección interna, como para la nacional electoral, bien pueden establecer los códigos de identificación para los candidatos, a fin de que sean favorecidos, no tanto por su prestigio o capacidad, sino por las llamadas.
Así, por ejemplo, si Juan Carlos Navarro aspira a una candidatura, podrían llamar al 911, por ejemplo, y adicionar la palabra "Basura", que lo identifica en su gestión alcaldicia. Si se trata de Ernesto Pérez Balladares, podría adicionarse el número con la palabra "Privatización", y así de seguro ganaría la Presidencia de su partido. Pero como también la está disputando Juan José Amado III, adicione las palabras "Sin agua", y muchos llamarán, especialmente de Arraiján, La Chorrera y el sector Este, para votar por él.
Tratándose de la señora Balbina Herrera, además del número que se le asigne, es necesario agregar la palabra "incendio", que es apropiada por su presencia en cada uno de ellos, ofreciendo ayuda.
Si, por ejemplo, Laurentino Cortizo mantuviera sus aspiraciones, entonces a su número hay que agregar la palabra "TLC-salida", que es por lo que más lo recuerdan.
Si el candidato es para Diputado, Cheyo Gálvez, por ejemplo, llevaría la palabra "Ausencia", Pedro Miguel González sería "Embajada-USA"; con Tito Afú podríamos poner "Bille-CEMIS", etc.
En la oposición también hay identificaciones muy conocidas, como sería la de Ricardo Martinelli. En las primarias de su partido se podría llamar al número 9, con la adición "Yo soy".
Si fuera Alberto Vallarino en las primarias del Panameñismo, además del número que tendría que se millonario, se agregaría "Saltamontes". Y a sus contendores, como Marco Ameglio, junto al número le pondríamos "Yogur", y a Juan Carlos Varela se le podría adiciona a su número "Trago-amargo".
Guillermo Ford, que proviene de los gallos, le podríamos adicionar sus dígitos, la palabra "Cacareo". Al amigo Guillermo Endara bien le caería la palabra "Nintendo".
Si se promueven los triunfos por llamadas con las palabras sugeridas, cada partido tendrá una encuesta de sus preferencias electorales de manera anticipada, y además, con dicho resultados, habrá deserciones en las postulaciones, pues muchos se darán cuenta que ni en su casa los llaman a la hora del almuerzo.
La propuesta queda a discreción de los partidos y de sus comisiones políticas, las cuales casi nunca funcionan, pero podrían servir para estos menesteres.
Ahora que el PRD ha empezado a mover sus figuras, tanto para la elección interna, como para la nacional electoral, bien pueden establecer los códigos de identificación para los candidatos, a fin de que sean favorecidos, no tanto por su prestigio o capacidad, sino por las llamadas.
Así, por ejemplo, si Juan Carlos Navarro aspira a una candidatura, podrían llamar al 911, por ejemplo, y adicionar la palabra "Basura", que lo identifica en su gestión alcaldicia. Si se trata de Ernesto Pérez Balladares, podría adicionarse el número con la palabra "Privatización", y así de seguro ganaría la Presidencia de su partido. Pero como también la está disputando Juan José Amado III, adicione las palabras "Sin agua", y muchos llamarán, especialmente de Arraiján, La Chorrera y el sector Este, para votar por él.
Tratándose de la señora Balbina Herrera, además del número que se le asigne, es necesario agregar la palabra "incendio", que es apropiada por su presencia en cada uno de ellos, ofreciendo ayuda.
Si, por ejemplo, Laurentino Cortizo mantuviera sus aspiraciones, entonces a su número hay que agregar la palabra "TLC-salida", que es por lo que más lo recuerdan.
Si el candidato es para Diputado, Cheyo Gálvez, por ejemplo, llevaría la palabra "Ausencia", Pedro Miguel González sería "Embajada-USA"; con Tito Afú podríamos poner "Bille-CEMIS", etc.
En la oposición también hay identificaciones muy conocidas, como sería la de Ricardo Martinelli. En las primarias de su partido se podría llamar al número 9, con la adición "Yo soy".
Si fuera Alberto Vallarino en las primarias del Panameñismo, además del número que tendría que se millonario, se agregaría "Saltamontes". Y a sus contendores, como Marco Ameglio, junto al número le pondríamos "Yogur", y a Juan Carlos Varela se le podría adiciona a su número "Trago-amargo".
Guillermo Ford, que proviene de los gallos, le podríamos adicionar sus dígitos, la palabra "Cacareo". Al amigo Guillermo Endara bien le caería la palabra "Nintendo".
Si se promueven los triunfos por llamadas con las palabras sugeridas, cada partido tendrá una encuesta de sus preferencias electorales de manera anticipada, y además, con dicho resultados, habrá deserciones en las postulaciones, pues muchos se darán cuenta que ni en su casa los llaman a la hora del almuerzo.
La propuesta queda a discreción de los partidos y de sus comisiones políticas, las cuales casi nunca funcionan, pero podrían servir para estos menesteres.