Trucos de propaganda política
Continúo observando cotidianamente todos las movidas políticas que se dan. Entre ellas, por supuesto, tomo en consideración los resultados de las diferentes encuestas de opinión, principalmente las que se han ganado cierto grado de credibilidad, digamos, la CID-GALLUP que publica El Panamá América y la de Dichter & Neira que presenta La Prensa. Estas encuestas han indicado el orden de preferencia que ocupan los candidatos a la presidencia de la República: Torrijos, Endara, Alemán, Martinelli. Este orden ha aparecido con relativa consistencia.
La encuesta que me sorprendió sobremanera fue una de Radio Diez, que colocaba a Torrijos primero; pero concedía el segundo lugar a José Miguel Alemán con una ventaja de ll.8 por ciento por encima de Guillermo Endara. También en otro cuadro incluía a Juan Jované con una favorable imagen política de 54.3. Yo ya me había olvidado de este señor. Un profesional amigo me comentó que esa encuesta quedaría desprestigiada. Estuve de acuerdo, pensando que era un truco político para favorecer al candidato de su predilección.
Lo antedicho me hizo pensar si la controversia que originó el presente gobierno al tratar de negar el concierto de un afamado cantautor panameño era uno de esos trucos. Ahora que he visto los resultados de la encuesta Dichter & Neira que apareció en La Prensa, 17/11/03, uno se pregunta si éstos proyectan lo que quería el gobierno: Torrijos repunta y Endara baja.
En realidad en estos momentos lo que más me llama la atención es que se dice y repite que la juventud panameña va a votar por Martincito porque es joven. Así mismo, que el respaldo a éste por parte del cantautor engrosará la cantidad de votos de los jóvenes a favor de Martincito.
Dado a que en las elecciones pasadas cometí el garrafal error de pensar que Mireya haría un buen gobierno, con mayor razón no olvido que me puedo equivocar en mis análisis y predicciones. Sin embargo, dudo mucho que nuestros jóvenes van a votar como acabamos de señalar. De resultar así, tendríamos que llegar a la conclusión que los jóvenes que votaron por el cantautor en 1994 y los que votarán por Martincito en el 2003, lo harán a base de capricho y emoción, sin ningún grado de análisis de los pro y los contra de los candidatos que compiten. Me niego a pensar que esto será así e insisto que se debe ilustrar a nuestros jóvenes acerca de la trayectoria zigzagueante de los políticos, en este preciso momento, la del laureado cantautor. De no ser así, este cantautor, cuando vuelva dentro de unos 3 ó 4 meses, antes de las elecciones, a respaldar a Martincito con sus conciertos, aparentemente podría ejercer una influencia casi decisoria para que un mayor número jóvenes vote por Martincito.
Al respecto, merece la pena subrayar que el cantautor criticó recientemente a la dictadura birlada por Omar Torrijos, en presencia de Martincito. Por otra parte, muy pocas veces, si alguna, abogó a favor de los panameños que sufríamos los desmanes de la narcodictadura. Más aún, recuerdo con toda claridad que una buena amiga mía asistió a un concierto del cantautor celebrado en Washington. Durante el mismo se salió con una de sus patanerías, diciendo que los panameños presentes en la audiencia y que esperaban que él criticara al régimen gobernante de Panamá estaban equivocados (no cuento con copia de este incidente que fue narrado por una respetable y muy leída dama columnista). Esta dama afirmó que debido a esta grosera afirmación del cantaautor, ella recogió sus bártulos y se fue inmediatamente).
Lo expuesto me parece importante para instar a nuestros jóvenes a hacer lo imposible por cumplir con su derecho ciudadano de votar en las próximas elecciones de la manera más concienzuda y pensante. Eso es lo que conviene a Panamá. Confieso que estoy enviando un mensaje principalmente a mi nieto mayor quien acaba de cumplir 18 años.
Con igual cariño dirijo este mensaje a todos nuestros jóvenes quienes son, sin duda alguna, el futuro de Panamá, que es inmortal. (Un querido primo hermano me comentó que no le gusta que repita tanto que Panamá es inmortal. Yo discrepo. Todos debemos mantener esto en la mente y en el alma, porque Panamá es lo que importa y nuestro deber es acabar con la corrupción rampante que existe y que es grandemente responsable del alto nivel de pobreza que sufren muchos panameños).
La encuesta que me sorprendió sobremanera fue una de Radio Diez, que colocaba a Torrijos primero; pero concedía el segundo lugar a José Miguel Alemán con una ventaja de ll.8 por ciento por encima de Guillermo Endara. También en otro cuadro incluía a Juan Jované con una favorable imagen política de 54.3. Yo ya me había olvidado de este señor. Un profesional amigo me comentó que esa encuesta quedaría desprestigiada. Estuve de acuerdo, pensando que era un truco político para favorecer al candidato de su predilección.
Lo antedicho me hizo pensar si la controversia que originó el presente gobierno al tratar de negar el concierto de un afamado cantautor panameño era uno de esos trucos. Ahora que he visto los resultados de la encuesta Dichter & Neira que apareció en La Prensa, 17/11/03, uno se pregunta si éstos proyectan lo que quería el gobierno: Torrijos repunta y Endara baja.
En realidad en estos momentos lo que más me llama la atención es que se dice y repite que la juventud panameña va a votar por Martincito porque es joven. Así mismo, que el respaldo a éste por parte del cantautor engrosará la cantidad de votos de los jóvenes a favor de Martincito.
Dado a que en las elecciones pasadas cometí el garrafal error de pensar que Mireya haría un buen gobierno, con mayor razón no olvido que me puedo equivocar en mis análisis y predicciones. Sin embargo, dudo mucho que nuestros jóvenes van a votar como acabamos de señalar. De resultar así, tendríamos que llegar a la conclusión que los jóvenes que votaron por el cantautor en 1994 y los que votarán por Martincito en el 2003, lo harán a base de capricho y emoción, sin ningún grado de análisis de los pro y los contra de los candidatos que compiten. Me niego a pensar que esto será así e insisto que se debe ilustrar a nuestros jóvenes acerca de la trayectoria zigzagueante de los políticos, en este preciso momento, la del laureado cantautor. De no ser así, este cantautor, cuando vuelva dentro de unos 3 ó 4 meses, antes de las elecciones, a respaldar a Martincito con sus conciertos, aparentemente podría ejercer una influencia casi decisoria para que un mayor número jóvenes vote por Martincito.
Al respecto, merece la pena subrayar que el cantautor criticó recientemente a la dictadura birlada por Omar Torrijos, en presencia de Martincito. Por otra parte, muy pocas veces, si alguna, abogó a favor de los panameños que sufríamos los desmanes de la narcodictadura. Más aún, recuerdo con toda claridad que una buena amiga mía asistió a un concierto del cantautor celebrado en Washington. Durante el mismo se salió con una de sus patanerías, diciendo que los panameños presentes en la audiencia y que esperaban que él criticara al régimen gobernante de Panamá estaban equivocados (no cuento con copia de este incidente que fue narrado por una respetable y muy leída dama columnista). Esta dama afirmó que debido a esta grosera afirmación del cantaautor, ella recogió sus bártulos y se fue inmediatamente).
Lo expuesto me parece importante para instar a nuestros jóvenes a hacer lo imposible por cumplir con su derecho ciudadano de votar en las próximas elecciones de la manera más concienzuda y pensante. Eso es lo que conviene a Panamá. Confieso que estoy enviando un mensaje principalmente a mi nieto mayor quien acaba de cumplir 18 años.
Con igual cariño dirijo este mensaje a todos nuestros jóvenes quienes son, sin duda alguna, el futuro de Panamá, que es inmortal. (Un querido primo hermano me comentó que no le gusta que repita tanto que Panamá es inmortal. Yo discrepo. Todos debemos mantener esto en la mente y en el alma, porque Panamá es lo que importa y nuestro deber es acabar con la corrupción rampante que existe y que es grandemente responsable del alto nivel de pobreza que sufren muchos panameños).