Tsunami energético
Lo que está sucediendo en el campo energético no es un simple problema de inestabilidad en la zona de producción, sino un cambio sísmico en los mercados. El barril de petróleo se mueve alrededor de los $110.00 y va camino a los $200.00. La verdadera razón de esta espiral alcista tiene que ver más con la demanda que con las consideraciones de geopolítica militar. Se calcula que en los próximos años, China aumentará su consumo energético per-cápita en 299% e India, en 1,381%.
Para el 2010 China será el primer consumidor de energía del mundo rebasando a Estados Unidos y su economía requerirá de todo el petróleo que produce Arabia Saudita. Esto significa que las medidas a tomar para enfrentar el impacto de ese tsunami energético no pueden ser las correspondientes con un temporal apretón del cinturón. El ser humano no se conformará con disminuir su nivel de vida para consumir menos. Los retos de los países se plantearán considerando nuevas formas de producir y de consumir, y no sólo energía, ya que las mismas fuerzas que aumentan el consumo de petróleo demandan muchos otros bienes para satisfacer las necesidades que produce su nuevo nivel de ingresos.
Cada país debe, pues, plantearse qué hacer para darse seguridad energética y alimentaria; decidir cuál será la fuente alternativa más confiable y económica para surtir sus necesidades energéticas. El costo de la transición será mayor o menor para cada quien, pero tenemos que estar dispuestos a pagar el precio. Si no, no podremos pagar la cuenta.