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"Tú me conoces"


En política muchas veces es mejor que a uno no lo conozcan lo suficiente. Cuando se transita por las calles se observan retratos colgados de personas que nadie sabía de su existencia, salvo en su casa a la hora de la cena. Lo hilarante es que al lado del retrato ponen los apodos. Así que usted se pierde fácilmente cuando ve la foto y luego lee: Chicho, Pepe, Juancho, China, Queta, Kiko, Lola, Tila, Mema, Toti, Titi, Tata y Tota, etc. Todos líderes de gran renombre y lucha por la comunidad, de esos que vienen de abajo, del gueto, que son hijos de su mamá, y, por venir de abajo, tienen todo el derecho de ser políticos y candidatos. Debe ser que abajo el asunto está muy bueno, porque una campaña cuesta, sobre todo al más alto nivel.

Se escucha muy frecuente la frase “Tú me conoces”. Cada cual sabe por qué lo conocen. Lo que más sufrió este pueblo fue la dictadura. Te conozco, porque fuiste parte medular de las malas acciones del régimen; te conozco por haber atacado a los civilistas; te conozco por haber organizado grupos de matones que, al amparo de unos culecos, dispararon contra indefensos manifestantes que reclamaban libertad. Te conozco, además, porque participaste en el golpe a la democracia impidiendo el acceso al poder de Guillermo Endara, para lo cual organizaste a los Representantes de Corregimiento escogidos de a dedo, a quienes acorralaron en el Teatro Balboa, y les hicieron nombrar a Noriega como Jefe de Gobierno y, además, declararle la guerra a Estados Unidos.

Te conozco, quizás, porque cuando el presidente Bush visitó Panamá nos brindaste un espectáculo, a nacionales y extranjeros, con una coreografía de gritones y de chusma escogidos para ese evento. También te conozco porque un día no pudiste combatir verbalmente a un colega en la Asamblea y lo agarraste a golpes.

Igualmente te conozco, porque cuando los sufridos damnificados de incendios e inundaciones recibían una ayuda del Estado, nunca se les dijo que ese aporte era del gobierno. Hoy esas tragedias se utilizan para decir que el aporte y ayuda era tuya. Lo pecaminoso es que si tal contribución era a título personal, debe investigarse qué hicieron con el dinero que el gobierno destinó para esos auxilios. Utilizar esa ayuda pública como si fuera privada es realmente detestable.

Tú me conoces... ¡Claro que te conozco! Es por conocerte que no podría votar a tu favor. Como te conozco, le pido a la gente que, por favor, indaguen más sobre ti. No has cambiado. Sigues siendo la misma. De la pobreza venimos muchos y nos hemos superado, porque nuestros padres creyeron en nosotros y confiaron en la superación. Ese no es crédito de unos cuantos, sino de la mayoría de los panameños. No podemos ofrecer un gobierno para la gente, cuando hasta hace pocos meses éramos parte del equipo político que no gobierna para la agente. ¿Cuándo cambiaste? Ningún tigre se vuelve vegetariano. Es mejor que no apeles, así te conocen. Quizás esa es la principal causa de que las encuestas te ubiquen abajo. No es que vienes de abajo, es que permaneces abajo. “Tú me conoces”. “Me conoces” sólo ayuda a poner distancia. Tú lo sabes.

101 años de Panamá América

 
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