Turismo, desarrollo y progreso
El turismo representa un importante renglón en la vida nacional, e impulsarlo es una responsabilidad de todo gobierno que aspira a que sus recursos naturales se conviertan en fuente de riquezas y de espiritualidad.
En estos días hemos recorrido algunos pueblos del norte de Michigan, USA, en companía de mi esposa, la hija Reyna María y su esposo Charles Colombo.
Sin lugar a dudas estas zonas del país es de incomparable belleza, rodeada de lagos, frondosos árboles y variedad de flores. Pueblos que parecen ser verdaderos nacimientos que atraen a miles de turistas que llegan para encontrar la paz, la tranquilidad y para fortalecer el espíritu. Lejos de la patria y admirando tan hermosos parajes, nos viene a la mente el Panamá que tanto añoramos y que guarda en sus entrañas envidiables riquezas turísticas que necesitan un mayor empuje para caminar hacia su desarrollo. Allí están las tierras altas chiricanas que son un rincón turístico, Bocas del Toro, San Blas, Darién, Veraguas y muchos más que están clamando por incorporarse a la vida nacional en el aspecto del turismo, pero falta la acción de las de la administración gubernamental para que ello sea posible.
El turismo es una industria sin chimenea que puede dar al país mayores entradas económicas, a fin de atender las aspiraciones populares. Sin demora debemos seguir explotando la riqueza turística del país porque de esa manera estamos contribuyendo al desarrollo de la nación, tal como lo hacen países como México, Colombia, Santo Domingo, etc.
A la actual administración le corresponde continuar la tarea de aprovechar convenientemente los recursos naturales de la república para convertirlos en aportes económicos y en fortalecimiento espiritual para los panameños.