Turismo y cielos abiertos
Desde hace un mes, los vuelos desde Madrid hacia Panamá, que son muy pocos, están agotados. ¿Cómo se espera, entonces, que vengan más turistas, con semejante limitación, que es como tener la puerta de entrada cerrada? A Cuba, donde esperan la llegada de más dos millones de visitantes este año, reciben cinco vuelos diarios desde Madrid, cada uno cargado con más de trescientos pasajeros. En consecuencia, necesitamos más vuelos.
¿Es la política de cielos abiertos la solución? Sí, no hay duda; pero el asunto no es tan fácil, aunque tampoco tan difícil. La llave de la solución está en la reciprocidad. No podemos abrir sin esperar igual trato de la contraparte. Lo igual, sin embargo, no siempre es justo. Si un país chico se abre frente a un grande, provocará el naufragio inmediato de los suyos, y esa no es la intención. Entonces, la fórmula correcta está en la equidad, que implica equilibrio justo. Hablamos de una apertura justa y conveniente para ambas partes.
¿Cómo conseguir una apertura de los cielos equitativa? Pues negociando, no hay otra. De lo que estamos seguros es que sola no va a venir; y que si nada hacemos, Panamá seguirá siendo un lugar distante y caro para los turistas, lo cual nos pone en desventaja con otros destinos que compiten con el nuestro, como es el caso de Cuba, República Dominicana y Puerto Rico, entre otros. Sugerimos al Instituto Panameño de Turismo, al Ministerio de Relaciones Exteriores y al Viceministerio de Comercio Exterior combinar esfuerzos en ese sentido.
Sobre la mortandad de especies marinas, ocurrida recientemente en el río Bayano, Banda aseguró que no es la primera vez que algo similar ocurre.
El subdirector del MIDA reveló que en menos de 15 días se han suscitado dos casos similares. Pero en los anteriores desastres no se obtuvo resultado de las pruebas realizadas, ya que el estado de los peces no lo permitió.
También apuntó a las irregularidades por parte de una empresa camaronera que funciona en el área. Según el funcionario, hace un tiempo atrás situaciones como la ocurrida no se suscitaban, sin embargo, luego que la compañía se estableció en el lugar, ocurren continuamente estos casos.
No obstante, Banda reconoció que el MIDA tiene ciertas normas que regulan el uso de los plaguicidas, pero que para la entidad es difícil supervisar que estas medidas se estén cumpliendo, pues la falta de personal con se los impide.
Las muertes masivas de especies marinas, como la ocurrida a principios de este mes en los ríos Bayano y Mamoní, en Chepo, se han convertido en el "pan nuestro de cada día" en este punto. El subdirector del MIDA para la región Este, José Banda, asegura que en los últimos 15 días se han registrado casos similares.
¿Es la política de cielos abiertos la solución? Sí, no hay duda; pero el asunto no es tan fácil, aunque tampoco tan difícil. La llave de la solución está en la reciprocidad. No podemos abrir sin esperar igual trato de la contraparte. Lo igual, sin embargo, no siempre es justo. Si un país chico se abre frente a un grande, provocará el naufragio inmediato de los suyos, y esa no es la intención. Entonces, la fórmula correcta está en la equidad, que implica equilibrio justo. Hablamos de una apertura justa y conveniente para ambas partes.
¿Cómo conseguir una apertura de los cielos equitativa? Pues negociando, no hay otra. De lo que estamos seguros es que sola no va a venir; y que si nada hacemos, Panamá seguirá siendo un lugar distante y caro para los turistas, lo cual nos pone en desventaja con otros destinos que compiten con el nuestro, como es el caso de Cuba, República Dominicana y Puerto Rico, entre otros. Sugerimos al Instituto Panameño de Turismo, al Ministerio de Relaciones Exteriores y al Viceministerio de Comercio Exterior combinar esfuerzos en ese sentido.
Sobre la mortandad de especies marinas, ocurrida recientemente en el río Bayano, Banda aseguró que no es la primera vez que algo similar ocurre.
El subdirector del MIDA reveló que en menos de 15 días se han suscitado dos casos similares. Pero en los anteriores desastres no se obtuvo resultado de las pruebas realizadas, ya que el estado de los peces no lo permitió.
También apuntó a las irregularidades por parte de una empresa camaronera que funciona en el área. Según el funcionario, hace un tiempo atrás situaciones como la ocurrida no se suscitaban, sin embargo, luego que la compañía se estableció en el lugar, ocurren continuamente estos casos.
No obstante, Banda reconoció que el MIDA tiene ciertas normas que regulan el uso de los plaguicidas, pero que para la entidad es difícil supervisar que estas medidas se estén cumpliendo, pues la falta de personal con se los impide.
Las muertes masivas de especies marinas, como la ocurrida a principios de este mes en los ríos Bayano y Mamoní, en Chepo, se han convertido en el "pan nuestro de cada día" en este punto. El subdirector del MIDA para la región Este, José Banda, asegura que en los últimos 15 días se han registrado casos similares.