Turismo y medio ambiente
Tal como decíamos en artículo anterior, el turismo definitivamente causa daños ambientales y explicábamos los tipos de actividades turísticas, que se pueden dividir en cuatro: turismo marino (playas), turismo alpino (montañas), turismo interno y el turismo urbano. Como en Panamá estamos prácticamente en la etapa de turismo marítimo (que es la inicial y por ello otros países ya se encuentran en otros renglones), trataremos de indicarles el tipo de actividad que es, los problemas que crea y los controles necesarios para mitigar los mismos. Tenemos ocho actividades clásicas en este tipo de turismo.
a) El desarrollo de hoteles y "resorts" trae como concecuencia que aguas negras sin tratar contaminen, se disecan manglares (pérdida de hábitat), se acaba con el agua fresca del subsuelo; las construcciones crean derrumbes y erosión. Para mitigar estos efectos debemos zonificar, mejorar la infraestructura, controlar las aguas negras, hay que recoger la basura y disponer de ella adecuadamente; y por último, limitar el uso de las aguas subterráneas y exigir otras fuentes alternas.
b) Para el desarrollo de marinas, normalmente se requiere dragar y, al existir más botes, se incremenan los agentes que afectan la vida marina. Se puede alterar los niveles del agua y los derrames y vapores se acumulan con el bombeo de gasolina. Para ello se recomiendan medidas que limiten la turbidez al dragar, estaciones de bombeo de combustible en la misma marina, y se deben diseñar atracaderos que controlen los derrames; usar equipos que capten vapores y designar áreas específicas para depositar el material resultante del dragado.
c) Con el uso de botes, el derrame de aceite daña la calidad del agua y así la vida marina; los vapores dañan la calidad del aire; las anclas dañan los corales; el sedimento que se produce al mover el agua perjudica los corales. Para eliminar estos daños, habría que señalar las áreas en donde no se puede anclar, marcar con boyas los corales, limitar el número de marinas y botes en áreas sensitivas y exigir que los botes tengan sus tanques sépticos, que se usen las facilidades sanitarias que hay en tierra.
d) Paseos y animales en las playas causan que las dunas de arena erosionen; se acumula basura en ciertas áreas; los animales y su hábitat sufren perturbaciones. Ante esto, se debe restringir el acceso a ciertas áreas, sería ideal que se tuviera que contar con permisos, y tener letreros que expliquen las reglas.
e) Como es lógico suponer, los botes no sólo son los causantes de los problemas mencionados, sino que también la pesca indiscriminada, que acaba con las especies. En este sentido, ya en Panamá se debería contar con una licencia para pescar, la cual tendría un costo tal que reduzca el número de "pescadores". Se debe imponer un límite de cuánto se puede pescar, establecer el equipo que se puede usar y pongamos controles a la cantidad de botes que pueden prácticar la pesca profunda.
f) Buceo y colección de "souvenirs", son actividades típicas de turismo que ocasionan que los corales y, otro tipo de vida animal, salgan perjudicados. Entonces pongamos restricciones en la colección de corales, conchas y otras especies marinas. Hay que poner multas e incentivar a los que reporten violaciones. Hay que educar a los operadores de viajes para que sepan cómo no perjudicar y entrenar a los dueños de tiedas para que utilicen materiales de especies que no estén en peligro.
g) El uso de vehículos en las playas y caballos trae como consecuencia la erosión de las dunas, hay polución de las playas y el mar por las heces que producen los caballos. Se deberían designar áreas específicas para el manejo de vehículos y exigir a los dueños de caballos a recoger las heces, y cumplir con un programa sanitario.
h) Por supuesto que el desarrollo de infraestructuras causará daños, asimismo el exceso de tráfico vehícular daña la calidad del aire, también hay polución por ruidos y así sucesivamente. Es por ello tratar de promover el turismo fuera de temporada y así disminuirá el impacto que causan las temporadas altas. Hay que limitar el número de llegada de cruceros y uso de botes los fines de semana y conocer nuestra verdadera capacidad para atender a los turistas.
Estas son meras observaciones y no pretendemos que sean las únicas. Lo importante es que Panamá tiene aún la ventaja de conocer las experiencias ocurridas en otros países, lo que nos obliga a ser más conscientes de lo que podemos hacer. Sería lamentable que cometamos los mismos errores.
No se puede dejar de lado la teoría de la ventaja relativa con respecto a la competitividad enunciada por David Ricardo, al sostener que: "el valor aparece cuando las cosas que sirven para satisfacer nuestras necesidades se encuentran en cantidades limitadas". La preocupación de que el Canal siga siendo competitivo y sirva al desarrollo nacional y al bienestar de los panameños, debe siempre compadecerse con la preocupación de que el abastecimiento de agua, para las necesidades de la población y para las necesidades del Canal, sean tomadas en cuenta con justificada prioridad. Así merece ser considerado, tanto en foros nacionales como internacionales, ya que actualizando el porvenir, las cuestiones relativas al agua deben ser resueltas a la luz del crecimiento demográfico, especialmente del crecimiento de los núcleos de población aledaños al Canal.
Lo que cabe enfatizar, dicho en otras palabras, es la irremisible relación entre el funcionamiento del Canal y el desarrollo de Panamá, así como la insoslayable necesidad de darle a esta relación un tratamiento cuidadoso, responsable y acertado, sin subordinar la preeminencia del interés nacional de Panamá, al interés de lucro de los usuarios del Canal.
Fuentes: ANAM, 1999c y cálculos de los autores.
* Incluye el consumo de agua del sector público, comercial e industrial.
** El consumo de agua urbano y directo refleja únicamente una porción del flujo total, debido a una fuga considerable y a desperdicios en el sistema de distribución. Las altas pérdidas de agua de más del 45 por ciento en los sistemas urbanos sugieren una importante fuente potencial de ahorro de agua (www.cepis.org).
a) El desarrollo de hoteles y "resorts" trae como concecuencia que aguas negras sin tratar contaminen, se disecan manglares (pérdida de hábitat), se acaba con el agua fresca del subsuelo; las construcciones crean derrumbes y erosión. Para mitigar estos efectos debemos zonificar, mejorar la infraestructura, controlar las aguas negras, hay que recoger la basura y disponer de ella adecuadamente; y por último, limitar el uso de las aguas subterráneas y exigir otras fuentes alternas.
b) Para el desarrollo de marinas, normalmente se requiere dragar y, al existir más botes, se incremenan los agentes que afectan la vida marina. Se puede alterar los niveles del agua y los derrames y vapores se acumulan con el bombeo de gasolina. Para ello se recomiendan medidas que limiten la turbidez al dragar, estaciones de bombeo de combustible en la misma marina, y se deben diseñar atracaderos que controlen los derrames; usar equipos que capten vapores y designar áreas específicas para depositar el material resultante del dragado.
c) Con el uso de botes, el derrame de aceite daña la calidad del agua y así la vida marina; los vapores dañan la calidad del aire; las anclas dañan los corales; el sedimento que se produce al mover el agua perjudica los corales. Para eliminar estos daños, habría que señalar las áreas en donde no se puede anclar, marcar con boyas los corales, limitar el número de marinas y botes en áreas sensitivas y exigir que los botes tengan sus tanques sépticos, que se usen las facilidades sanitarias que hay en tierra.
d) Paseos y animales en las playas causan que las dunas de arena erosionen; se acumula basura en ciertas áreas; los animales y su hábitat sufren perturbaciones. Ante esto, se debe restringir el acceso a ciertas áreas, sería ideal que se tuviera que contar con permisos, y tener letreros que expliquen las reglas.
e) Como es lógico suponer, los botes no sólo son los causantes de los problemas mencionados, sino que también la pesca indiscriminada, que acaba con las especies. En este sentido, ya en Panamá se debería contar con una licencia para pescar, la cual tendría un costo tal que reduzca el número de "pescadores". Se debe imponer un límite de cuánto se puede pescar, establecer el equipo que se puede usar y pongamos controles a la cantidad de botes que pueden prácticar la pesca profunda.
f) Buceo y colección de "souvenirs", son actividades típicas de turismo que ocasionan que los corales y, otro tipo de vida animal, salgan perjudicados. Entonces pongamos restricciones en la colección de corales, conchas y otras especies marinas. Hay que poner multas e incentivar a los que reporten violaciones. Hay que educar a los operadores de viajes para que sepan cómo no perjudicar y entrenar a los dueños de tiedas para que utilicen materiales de especies que no estén en peligro.
g) El uso de vehículos en las playas y caballos trae como consecuencia la erosión de las dunas, hay polución de las playas y el mar por las heces que producen los caballos. Se deberían designar áreas específicas para el manejo de vehículos y exigir a los dueños de caballos a recoger las heces, y cumplir con un programa sanitario.
h) Por supuesto que el desarrollo de infraestructuras causará daños, asimismo el exceso de tráfico vehícular daña la calidad del aire, también hay polución por ruidos y así sucesivamente. Es por ello tratar de promover el turismo fuera de temporada y así disminuirá el impacto que causan las temporadas altas. Hay que limitar el número de llegada de cruceros y uso de botes los fines de semana y conocer nuestra verdadera capacidad para atender a los turistas.
Estas son meras observaciones y no pretendemos que sean las únicas. Lo importante es que Panamá tiene aún la ventaja de conocer las experiencias ocurridas en otros países, lo que nos obliga a ser más conscientes de lo que podemos hacer. Sería lamentable que cometamos los mismos errores.
No se puede dejar de lado la teoría de la ventaja relativa con respecto a la competitividad enunciada por David Ricardo, al sostener que: "el valor aparece cuando las cosas que sirven para satisfacer nuestras necesidades se encuentran en cantidades limitadas". La preocupación de que el Canal siga siendo competitivo y sirva al desarrollo nacional y al bienestar de los panameños, debe siempre compadecerse con la preocupación de que el abastecimiento de agua, para las necesidades de la población y para las necesidades del Canal, sean tomadas en cuenta con justificada prioridad. Así merece ser considerado, tanto en foros nacionales como internacionales, ya que actualizando el porvenir, las cuestiones relativas al agua deben ser resueltas a la luz del crecimiento demográfico, especialmente del crecimiento de los núcleos de población aledaños al Canal.
Lo que cabe enfatizar, dicho en otras palabras, es la irremisible relación entre el funcionamiento del Canal y el desarrollo de Panamá, así como la insoslayable necesidad de darle a esta relación un tratamiento cuidadoso, responsable y acertado, sin subordinar la preeminencia del interés nacional de Panamá, al interés de lucro de los usuarios del Canal.
Fuentes: ANAM, 1999c y cálculos de los autores.
* Incluye el consumo de agua del sector público, comercial e industrial.
** El consumo de agua urbano y directo refleja únicamente una porción del flujo total, debido a una fuga considerable y a desperdicios en el sistema de distribución. Las altas pérdidas de agua de más del 45 por ciento en los sistemas urbanos sugieren una importante fuente potencial de ahorro de agua (www.cepis.org).