Un alcalde para todos
La posibilidad de que Miguel Antonio Bernal Villalaz se convierta en el candidato de consenso de la Alianza por el cambio para la alcaldía capital sigue siendo bien grande. Ciertamente, es lamentable que desde un principio cada quien haya ido por su cuenta, sin dejar de mencionar que este letrado fue víctima de conspiraciones para que perdiese su status de candidato por el Partido Unión Patriótica. No obstante, las circunstancias revelan que se ha cumplido la crónica de una necesidad esperada: ¡BERNAL, ALCALDE!
Pero, si no se ponen de acuerdo, la capital se expone al continuismo del desgreño administrativo.
A pesar de que he hecho propuestas sobre una normativa que permita que los panameños con nacionalidades diferentes, obtenidas mediante la naturalización, puedan conservar su status de candidatos y/o electores, y de que el Convenio de 1906 ratificado por la República de Panamá, mediante la Ley 24 de 1911, favorecía a Bosco Ricardo Vallarino, ya conocimos la noticia de que el Tribunal Electoral de Panamá falló a favor de este candidato. No obstante, no hay nada que impida que contra éste se pueda iniciar un proceso ante la Dirección Nacional de Registro Civil, de acuerdo a lo preceptuado en la Ley No. 31 de 2006, relacionado con la suspensión formal de su ciudadanía panameña.
La trascendencia de Bernal no es porque sea candidato de oposición al PRD, sino por su formación, sus ejecutorias profesionales, los valores que ha defendido toda su vida, la promoción de una Constituyente, que seguro será parte de su agenda de gobierno; y porque es uno de los pocos que se ha mantenido vertical denunciando los abusos de todos los gobiernos de turno y de sus adláteres empresarios.
Recuerdo los abusos de que fue víctima, especialmente la paliza que recibió por parte de las “fuerzas de seguridad panameñas” por oponerse a la llegada de Mohammad Reza Pahlevi (Sha de Irán) a Panamá.
Nadie puede poner en tela de duda la independencia con que actuará Bernal si fuese alcalde capitalino. Que lo sepan todos, propios y extraños, porque jamás los intereses mezquinos, genuflexos, empresariales y partidistas estarán por encima de los intereses populares en su alcaldía.
Sin embargo, el asunto no es hablar solamente de Miguel Antonio Bernal. La persona que lo acompaña como suplente, Grettel Villalaz de Allen, es una mujer y abogada excepcional, que también se ha destacado por su participación a favor de los más nobles valores ciudadanos.