Un alcalde que las tiene todas consigo
A finales del pasado año, en sesión ordinaria del Consejo Permanente de la OEA, se presentó el Alcalde de Providencia, uno de los municipios de Santiago de Chile. Se trataba de una sesión dedicada a la “La Calidad de la Gestión en el Sector Público y la OEA”, donde además se presentaron expertos en el tema de normas de calidad, tanto de América Latina como de Estados Unidos. En Panamá, sólo una entidad pública, la Autoridad del Canal de Panamá, tiene la certificación ISO-900. Allí se plantearon principios como el de que en una sociedad no pueden convivir con éxito una empresa privada con calidad frente a una pública débil.
Este esfuerzo de la Organización me satisfizo por la experiencia que tuve como Alcalde de Panamá, en un momento tan difícil, como fue exactamente después del 20 de diciembre del ’89. Escuchar las experiencias de Christian Labbe Galilea, Alcalde de ese municipio modelo, en su cuarto período como tal, electo la última vez con el 62% de los votos, fueron aleccionadoras. Para Labbe su éxito radica en que la ciudad debe tener calidez, pero sobre todo en forma humana. Lo que ahora le da por llamar a los ecologistas ciudades amigables, verdes.
Su fórmula de trabajo radica en Hágalo, utilizando el camino más fácil y sin sofisticaciones, sin enredarse; Mídalo, para saber cómo va lo realizado, proceso de autocrítica esencial; Hágalo mejor, corrigiendo lo encontrado mal o mejorable y, sobre todo, Hágalo con Transparencia, porque la comunidad es la única dueña del municipio. Sin este mecanismos se perderán esfuerzos y toda clase de recursos.
Su ciclo de trabajo consiste en cuatro principios –no modelos- que se resumen en un círculo: Vecinos-Personas-Finanzas-Procesos. Todo se fundamenta en el contacto directo con la comunidad, los Vecinos, organizados por barrios. Éstos, de la mano de las Personas que trabajan para la ciudad, producen en la organización un clima laboral de orgullo y permanencia, hasta el punto que la Alcaldía de Providencia ganó el premio de mejor sitio para trabajar en Santiago, por encima de cualquier empresa privada. En lo relativo a las Finanzas, todos serán responsables para que así los procesos que se emprendan tengan más solidez y más apoyo y no caigan en el vacío y despilfarro de recursos. El trabajo del Alcalde Labbe también lo ha hecho acreedor del Premio Nacional de Innovación.
Estas experiencias, a las que podemos tener acceso a través de la OEA o mediante intercambio entre gobiernos, en este caso Chile, definitivamente que podrían preparar en mejor forma a nuestros alcaldes, sobre todo aquellos de las ciudades más grandes del país. Es bueno aprender de la experiencia ajena; sale menos costoso.
*Alcalde de Panamá (89-91).