Un año de gobierno
El gobierno que preside Don Ricardo Martinelli cumple un año de gestión. No voy a hacer una lista de los logros de la actual administración, pues eso toca principalmente al propio Mandatario.
La ciudadanía le dio una contundente victoria en las elecciones del pasado mayo. Nunca en la historia reciente un jefe del Ejecutivo había recibido tan amplio respaldo. Todavía, según las encuestas más recientes, el Mandatario mantiene un sólido respaldo de la opinión pública. Una lo sitúa en un 61% y otra en 49% favorables a él.
Tampoco voy a referirme a los errores, pues de eso se han ocupado bastante sus adversarios políticos. Quiero, eso sí, hacer algunas reflexiones sobre los acontecimientos principales, que a mi entender, ocurrieron en los últimos doce meses.
El Presidente Martinelli fortaleció su alianza de gobierno. Reforzó numéricamente la bancada oficialista en la Asamblea Nacional, lo que le permitió lograr la aprobación de muchas leyes y aumentó la membresía de su partido.
En lo internacional siguió mejorando la imagen de Panamá: se han multiplicado los tratados de libre comercio con países amigos; se obtuvo, por primera vez en nuestra historia, un “grado de inversión” y también se ha logrado que la nación sea sacada de la lista de “paraíso fiscal” de numerosas naciones.
El PRD, lamentablemente, no ha podido revitalizarse después de la derrota del pasado mayo. Aún siguen las divisiones internas y las pugnas por el liderazgo de ese grupo político. No hemos visto, pues, en nuestra democracia una oposición seria y conveniente haciendo su papel. Los grupos izquierdistas, con la fachada de sindicalistas muchos de ellos, a pesar del rechazo del pueblo, han hecho una oposición totalmente desarticulada y muy falta de coherencia y objetividad. Siempre el No ha sido su norte y su fin.
Los medios de comunicación que en su gran mayoría, más del 99% se han opuesto a toda acción del gobierno, no han sabido muchos de ellos ejercer la posición de crítica objetiva, por intereses personales o partidistas o pugnas por los famosos ratings y es por ello que se pierde toda autoridad cuando constantemente se le quiere buscar la “quinta pata al gato”. Panamá, a pesar de las equivocaciones que haya podido cometer el actual gobierno, ha continuado por la senda del mejoramiento integral de la nación.